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Adiós a todo eso

Pedro Sánchez habla con empaque de líder. Empaque viene de paquete

Hotel Palace. Antes Ritz. Y, mucho antes, durante el periodo 1936-39, Menjador al Servei del Poble. Por lo que veo, sigue estándolo. Concretamente, al servicio de los veraneantes de varios pueblos de la Cerdanya. Hola. Les saludo desde un acto de Tribuna Barcelona, que congrega a muchos emprendedores, de los cuales un par en mi ángulo de visión se han quedado ceporros. Hoy Habla Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez habla con empaque de líder. Empaque viene de paquete. Es un pack. Parece que todos los líderes de los grandes partidos lo compran en la misma tienda. Lee el discurso. Utiliza frases cliché —exemplum: “pesado lastre”—, un poco como en Harry Potter, saga en la que nadie va a “pasear”, sino a “estirar las piernas”. Por lo demás, no dice nada que no haya dicho. Quizás concreta un poco la reforma constitucional. Pasará por la derogación del artículo 135, el blindaje del Bienestar, y la “cosa federal”. “La cosa federal”, a su vez, por lo que oigo, pasaría por donde siempreZzzz. Farda de partido transparente, certificado en ese trance por la ONG Transparencia Internacional —está pagada por egregias empresas IBEX, que técnicamente también son ONGs; para trabajar en España y evaluar a PSOE, PP y a C's, que también fardan de lo mismo, han tenido que adaptar sus criterios; con un par; en España, hasta Bárcenas tiene ISO9001—. Sánchez ofrece a Cataluña, por cierto, lo que no le ofrece Rajoy, diálogo. Por lo demás, le ofrece lo mismo. Los dos grandes partidos de la Restauración2.0 son una especie de poli bueno y poli malo. Dos actitudes en una misma comisaría/un mismo artículo 135. Finaliza el parlamentoZzzz. Preguntas. Sánchez está más fresco en las preguntas. Incluso icetea un poco. La campaña se le ha hecho corta. No como Albert Rivera, que el primer día ya se la había fumado toda.

Esta campaña me ha recordado a la de las municipales de 2011, las primeras elecciones con ciclo 15-M. Lo que decían los políticos, tampoco existía. Eso confiere a esta campaña una dimensión simétrica, como de final de algo que no ha sabido leer la calle. En la calle, ayer, frente al hotel, varios miembros de la PAH pedían al PSOE que aceptara sus cinco puntos. No son nada del otro jueves. PP, C's y PSOE no los han aceptado. Con la crisis, los bancos son como Castor. No ven terremotos, y lo quiere todo, y rápido. Esta campaña parecer ser el fin lento del bipartidismo. No el de los terremotos, me temo.