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Forcadell promete trabajar por la secesión en un Parlament fracturado

La expresidenta de la ANC logra el apoyo de cinco diputados de Catalunya Sí que es Pot

Carme Forcadell saluda a Artur Mas en el Parlament. ATLAS

El independentismo catalán dio ayer un paso más hacia su objetivo al proclamar a Carme Forcadell presidenta del Parlament. La exlíder de la Asamblea Nacional Catalana, la entidad organizadora de las multitudinarias Diadas de los últimos años, recabó 77 votos (62 de Junts pel Sí, 10 de la CUP y cinco de Catalunya sí que es Pot, la alianza de ICV, Podemos y Esquerra Unida) y 57 en blanco (no se podía votar en contra) de los 135 con los que cuenta la Cámara. En su discurso, Forcadell dio por acabado el “Parlamento regional” y abogó por la secesión. Ciudadanos, PP y PSC tacharon su mensaje de excluyente.

La proclamación de Forcadell reflejó la fractura de la Cámara autonómica: los diputados del ala izquierda del hemiciclo, donde se ubican Junts pel Sí y la CUP, se pusieron en pie y brindaron a la nueva presidenta una larguísima ovación. Los del ala derecha, donde conviven los parlamentarios de Ciudadanos, PSC, PP y Catalunya Sí que es Pot, siguieron la escena sentados y en silencio. Entre estos, los diputados de los tres primeros grupos no ocultaron su estupefacción por el “viva la republica catalana” con el que Forcadell cerró su discurso. La proclama no disgustó en absoluto a Catalunya Sí que es Pot; cinco de sus 11 diputados, contra todo pronóstico, votaron a favor de la presidenta para darle, según dijeron, un voto de confianza.

El discurso de Forcadell fue fiel a su activismo al frente de la ANC y ahora como diputada de Junts pel Sí: prometió trabajar para que Cataluña tenga “una Cámara soberana, con plenas competencias”. “Cerramos la etapa autonómica y seamos conscientes de que estamos en una fundacional”, insistió. Desde que trascendió su candidatura, la ahora presidenta había despertado recelos en los contrarios a la secesión, y ayer quiso ser conciliadora. Dijo que será la presidenta de todos —“Voten lo que voten y hablen lo que hablen”— y tendió la mano al PP para que asista a las reuniones de la Mesa, sin voto pero con voz, aunque está fuera de ella por primera vez en 20 años.

El PP y Ciudadanos coincidieron en criticar a Forcadell. “Ha excluido a la mitad de los catalanes”, dijo Inés Arrimadas. Xavier García Albiol (PP) avisó: “No permitiremos que se pase ni un milímetro”. Miquel Iceta (PSC) apuntó que le gustó la primera parte del discurso, más institucional, pero no la segunda: “Fue de parte; de y para independentistas”. Lluís Rabell, de Catalunya Sí que es Pot, achacó los cinco síes a Forcadell —entre ellos el suyo— a razones de “equilibrio” entre los grupos. Tras confiar en que la presidenta será “ecuánime”, relativizó el discurso al entender que fue una declaración de intenciones. Iniciativa per Catalunya y Esquerra Unida y Alternativa cuentan con una minoría independentista en el seno de Catalunya sí que es  Pot y descartan que su voto haya sido para mantener el equilibrio en el seno de la coalición.

Por contra, la sesión, celebrada en medio de una insólita expectación, generó satisfacción contenida en el independentismo. La legislatura está en marcha pero pende sobre este primer Parlament de mayoría secesionista el gran interrogante sobre la investidura de Artur Mas y el riesgo de nuevas elecciones. Antonio Baños (CUP) celebró el inicio del “proceso constituyente” pero insistió en que no le votarán. El plazo para investir a un presidente termina el 9 de enero.

“Viva la república catalana”

“Constituyamos un Parlamento soberano, que quiere representar a un pueblo libre. De un Parlamento regional de competencias limitadas, recurridas, a un Parlamento nacional con plenas atribuciones”.

“[…]Que el legado legislativo de este Parlament sea la creación de un marco jurídico propio”.

“Pongámonos a caminar, iniciemos el proceso constituyente [...] Viva la democracia, viva el pueblo soberano, viva la república catalana”.

“Quiero un Parlament con las ventanas abiertas [...], que esté al servicio de los ciudadanos, voten lo que voten o hablen como hablen”.

“Companys fue ejecutado hace 75 años por el régimen franquista con la ayuda del régimen nazi. El Estado español aún no ha reparado su memoria ni su causa judicial. Su memoria está con nosotros, que no se disipe nunca”.

Marta Rovira (ERC) rechazó las críticas a Forcadell subrayando su papel conciliador al invitar a todos los grupos a asistir a las reuniones de Mesa. “Ahí está la imparcialidad de los hechos. Sí que ha habido una parte ideológica en su discurso pero antes que independentistas, somos demócratas”, apuntó.

Documentos cruzados

La Cámara está dividida: los diputados de Junts pel Sí, al recoger su credencial, presentaron un documento firmado en el que se conjuran para “ejercer la autodeterminación y proclamar el Estado catalán libre y soberano”. Justo al revés que los 10 del PP, que registraron otro texto a favor de la Constitución y la unidad de España.

En su primer discurso como presidenta, Forcadell hizo una petición: "Cerramos la etapa autonómica y seamos conscientes de que estamos en un momento fundacional". Después de recordar que "el Parlament quiere representar a un pueblo libre", la  presidenta mostró una reproducción de las últimas constituciones catalanas y anunció su deseo de "recuperarlas" y trabajar "pensando en los 300 años próximos y nos los pasados".

El PP se queda fuera de la Mesa de la Cámara

La sesión se inició con la constitución de la Mesa de edad que presidió el diputado de más edad, Julià de Jòdar, de la CUP y con 72 años,y con los dos diputados más jóvenes: Gerard Gómez del Moral, de Junts pel Sí, y Joan Giner, de Catalunya Sí que es Pot. Jòdar inició laa sesión reclamando un minuto de silencio en recuerdo del exdiputado de Esquerra Unida i Alternativa Jordi Miralles, fallecido hace unos días. La elección del vicepresidente primero tampoco deparó sorpresas y se impuso la mayoría independentista. De esta manera, ha sido elegido por 66 votos, Lluís Corominas, veterano dirigente de Convergència, que en la anterior legislatura fue vicepresidente segundo.

Para la designación de los cuatro secretarios de la Mesa tampoco hubo sorpresas y se respetó el acuerdo entre los partidos. De esta manera, fueron elegidos, por es orden, Anna Simó (Junts pel Sí), David Pérez (PSC), Joan Josep Nuet (Catalunya Sí que es Pot) y Ramona Barrufet (Junts pel Sí). Entre estos dos últimos se produjo un empate y Jordi Turull, portavoz de CiU en la anterior legislatura tomó la palabra para explicar que respetaban el acuerdo pactado y que cedían el cargo a Nuet para evitar una nueva votación.

Por primera vez desde 1995, el PP está fuera de la Mesa del Parlament. Su exclusión ha disgustado a los populares, que consideran que el órgano de gobierno de la Cámara no refleja la pluralidad del hemiciclo. Fuentes del PP señalaron que Junts pel Sí no les dio opción a negociar y lamentaron que la coalición mayoritaria ofreciera un puesto a la CUP, que esta rechazó. “No es que hayan cedido el lugar a Junts pel Sí. Es que a la CUP no les correspondía”, afirmó un diputado popular en alusión a que el PP suma 11 escaños mientras la plataforma anticapitalista, 10. Con todo, el gesto de Forcadell de abrir la Mesa a todos los grupos ha agradado al PP que no oculta tampoco su indignación por su discurso secesionista.


Antes de este alegato independentista, Forcadell  prometió que la Cámara "estará al servicio de la ciudadanía, voten lo que voten o hablen como hablen". En esa línea, prometió un Parlament sin exclusiones" y clamó para que se aprueben leyes que ayuden a combatir las desigualdades sociales, para que el comportamiento de la Cámara y los diputados sea de austeridad y para "abrir las ventanas para que entren los anhelos de los ciudadanos".

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