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Duran alerta de que el catalanismo político puede “desaparecer”

La plataforma Catalans pel Seny arropa la candidatura democristiana

16092015 - Barcelona - Campaña electoral. Acto de campaña de la asociacion Catalunya pel Seny. Han participado Ramon Espadaler, josep Antoni Duran Lleida y Joan Corominas. Foto: Massimilinao Minocri
16/09/2015 - Barcelona - Campaña electoral. Acto de campaña de la asociacion Catalunya pel Seny. Han participado Ramon Espadaler, josep Antoni Duran Lleida y Joan Corominas. Foto: Massimilinao Minocri EL PAÍS

Una de las grandes incógnitas del 27-S es qué pasará con Unió Democrática de Catalunya (UDC), que se presenta por primera vez en solitario. Con todos los sondeos en contra, los democristianos luchan por su supervivencia y ayer han mostrado lo que se podría considerar su mayor músculo: cierta élite económica e históricos representantes de la extinta federación de Convergència i Unió (CiU) que no entienden la deriva independentista del presidente Artur Mas. Todos se reunieron ayer en Barcelona, en el acto de presentación de Catalans pel Seny, una plataforma que busca dar apoyo a la candidatura encabezada por Ramon Espadaler y que, como su nombre lo indica, agrupa ciudadanos, catalanistas y de orden, que quieren huir de los extremos.

Ante unos 150 comensales, UDC expuso las líneas generales de su programa y agradeció el apoyo de los firmantes del manifiesto Una Cataluña de todos. Unió se ve a sí mismo como el verdadero heredero del "gran patrimonio del catalanismo político" que representó CiU, según explicó en su intervención Josep Antoni Duran i Lleida. Y un fracaso electoral -no obtener un grupo parlamentario propio, la meta fijada por Espadaler- lo consideran como la muerte de unos ideales históricos y el fracaso de movilizar un voto que, aseguran, ha quedado huérfano tras la aparición de Junts pel Sí. "Sería una lástima que el patrimonio del catalanismo político que representa Unió desapareciera”, agregó Durán para pedir a los asistentes que pidieran el voto para su formación.

La polarización de la campaña ha hecho que el nombre de Unió no aparezca mucho en la tradicional batalla de declaraciones entre candidatos. Hasta ayer. El popular Xavier García Albiol aseguró que apoyar a Unió era "tirar el voto a la basura" pues apoyaría a Mas si llegaba al Parlament. Y añadió que aspiraba a recoger los votos del catalanismo moderado. Por ello tanto Duran como Espadaler no dudaron en intentar marcar su territorio ante un auditorio claramente antisecesión pero con dudas sobre qué papeleta "de orden" escoger el 27-S. Votar al PP, alertó Espadaler, es "echar leña al fuego". Ciutadans, añadió, es "un cordero con piel de oveja", y cuyo génesis es "el odio a nuestra lengua".

Las intervenciones de los democristianos fue precedida por la presentación de la cara visible de Catalans pel Seny, Juan Coromines. El consejero de la banca Sabadell-Urquijo explicó que la plataforma tiene unos 400 miembros (con cuyas aportaciones se pagó la comida y varios anuncios en prensa) y que plantean también hacer actos en las capitales de las otras tres provincias catalanas. "Aquellos que hayan votado CiU toda la vida han de votar ahora Unió" dijo Duran tras recordar las "décadas positivas para Cataluña" que trajo la federación, que también "colaboró en el progreso político, económico y social de España". "No me arrepiento ni una pizca ni escondo este pasado", apostilló.

Entre los firmantes del manifiesto y asistentes a la comida están los exdiputados convergentes José Nicolás de Salas y Josep López de Lerma y del PP Jordi Juan y Manuel Milián Mestre. También la ex consejera de Gobernación de la Generalitat Maria Eugènia Cuenca. Tres expresidentes del Círculo de Economía -Enric Corominas, Joan Mas Cantí y Carles Cuatrecasas- y el exdirector general de Esade, Carlos Losasa, también escucharon con atención a Duran y a Espadaler. Otro de los destacados del público es Joan Campolier, alcalde de Santa Susanna y apartado de la extinta federación por sospechas de corrupción. No se trató de una presencia anecdótica. Campolier reservó toda una mesa para él y sus amigos.