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La Policía Municipal pierde el 20% de sus coches al no renovar el alquiler

Mandos policiales, preocupados porque se puedan comprometer actuaciones urgentes

Uno de los coches patrulla que presentó Ana Botella en verano de 2014. Ampliar foto
Uno de los coches patrulla que presentó Ana Botella en verano de 2014.

A partir del lunes, la respuesta de la Policía Municipal a las llamadas de los ciudadanos puede ser mucho más lenta. Desde ese día, el cuerpo (unos 6.800 agentes) se queda sin 140 coches patrulla al acabar su contrato de renting (alquiler más mantenimiento) y no ser renovado por el Consistorio, lo que supone una reducción del 20% de la flota. El motivo que alega el equipo de Manuela Carmena es que quiere estudiar el contrato y ver si hay otras opciones, como la compra de coches. Mandos policiales manifiestan su preocupación, ya que la decisión puede comprometer actuaciones urgentes.

El 14 de septiembre estaba previsto que llegaran los nuevos vehículos del concurso de rentingganado por una de las principales entidades financieras españolas. Sustituirían a 140 con años de servicio. Así lo dejó adjudicado el anterior equipo de gobierno de Ana Botella (PP). Pero la alcaldesa Carmena y los nuevos responsables del Área de Seguridad han cambiado la situación. El contrato de los nuevos coches, que además llevaban la nueva imagen corporativa (azul oscuro con cuadrados blancos), ha quedado en el aire. Fuentes municipales aseguran que la entidad financiera recurrirá la decisión y que sus equipos jurídicos ya están preparando el proceso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento.

La consecuencia de este proceso es que las distintas unidades de la Policía Municipal perderán 140 patrullas. Dos días antes de la entrega de los vehículos, se desmontarán las emisoras y algunos elementos de dotación. La devolución no será lineal por los distintos distritos, ya que dependerá de la distribución que se hizo hace cuatro años, cuando se entregaron los coches.

El problema fundamental que ven algunos mandos es que el ciudadano pagará “a muy corto plazo” la retirada de estos coches. No se tendrán medios suficientes para atender todas las llamadas que recibe la Policía Municipal. “Si ya teníamos una flota ajustada, porque hubo que reducirla por motivos presupuestarios, ahora no vamos a ser capaces de llegar a todos los puntos. Una de nuestras medidas de calidad, el llamado tiempo de respuesta, puede crecer de manera exponencial”, reconoce un mando.

Las labores de patrullaje y, por tanto, de prevención, también sufrirán, ya que en definitiva habrá menos coches en la calle. El problema se agravará en distritos muy grandes y con distancias considerables, como Villaverde, Latina y Fuencarral-El Pardo. El concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, José Javier Barbero, ya anunció al poco de ponerse al frente de su departamento que su prioridad era que la policía patrullara a pie, de forma que el agente conociera los problemas de su distrito.

Fuentes de esa concejalía aseguran que con la medida se quiere estudiar el coste del contrato y ver si existen alternativas más rentables para llegar al mismo resultado. En caso de que se vea que los coches patrulla retirados son necesarios, se repondrán a la mayor brevedad, aseguran las citadas fuentes.

En el cuerpo sostienen que la opción que está barajando el equipo de Manuela Carmena, en especial la Dirección de Seguridad, es la compra de los vehículos sin renting. Esta medida fue descartada desde hace al menos dos décadas. La adquisición directa supone que la propia Policía Municipal debe tener un equipo de mecánicos dedicados a mantener la flota. También obliga a disponer de un almacén de recambios y de vehículos de sustitución, asimismo propiedad de la policía. El cuerpo carece en estos momentos de este servicio, que fue desmantelado hace ya años. Otra opción es contratar el mantenimiento con alguna red de talleres.

“Además, está comprobado que cuando se acaba el renting, a los cuatro años, los coches ya están destrozados. En nuestro caso, hacen una media de 50.000 kilómetros al año, pasan por muchas manos y a veces están sometidos a muy diversas situaciones, como persecuciones con acelerones y frenazos continuos”, relatan fuentes policiales.

El renting supone que si un coche queda destrozado en un accidente la compañía tiene que reponerlo.

 

 

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