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El Parlamento andaluz se constituye sin acuerdo de los cinco partidos

La incapacidad para el pacto institucional augura una complicada legislatura

Susana Díaz Ampliar foto
La socialista Susana Díaz, en junio de 2014.

La décima legislatura andaluza arranca este jueves con la constitución del Parlamento autónomo. El inicio viene marcado por el fiasco total en las negociaciones que han mantenido los cinco partidos que lograron representación en las elecciones del pasado 22 de marzo para algo tan esencial como es la composición de la Mesa de la Cámara autónoma, el órgano de gobierno del poder legislativo autonómico. Se trata de un debate institucional que normalmente los partidos resuelven sin excesivos problemas aunque siempre haya habido tira y afloja. En esta ocasión, la formación de la Mesa se ha convertido en un problema político de primer orden, lo que augura una legislatura de enorme complejidad.

Uno de los problemas es que en las conversaciones que han mantenido PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida se han solapado el debate institucional (la formación de la Mesa de la Cámara y las comisiones parlamentarias) con el político (la investidura de la presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, la socialista Susana Díaz). PSOE, PP e Izquierda Unida achacan tanto a Podemos como a Ciudadanos cierta bisoñez en la negociación y entremezclar ambos asuntos.

La Mesa del Parlamento está compuesta por siete miembros (el presidente, tres vicepresidentes y tres secretarios). A tenor de los resultados electorales, y si se acude a una votación en la que cada partido defienda su posición sin ningún acuerdo con otro grupo, el PSOE obtendría tres puestos en la Mesa, mientras que PP, Podemos, Ciudadanos e IU lograrían solo uno. El PP considera injusto este reparto y apela a la “proporcionalidad” para tener dos miembros en el órgano de gobierno del Parlamento, que, entre otras cuestiones, puede decidir las comparecencias de la presidenta de la Junta o la formación de comisiones de investigación. De ahí el interés de tener una importante representación en este órgano. El Reglamento de la Cámara establece que todos los grupos tienen que tener un puesto en la Mesa y también que debe ser paritaria.

Los populares, que obtuvieron 33 escaños el 22-M, exigen dos miembros, algo que el PSOE no está dispuesto a ceder a cambio de nada. En lo único en lo que cedería es en cambiar el rango de su vicepresidencia y su secretaría.

Los populares intentaron a última hora una maniobra para votar como presidente del Parlamento a un diputado de Podemos. Esto no será posible porque este partido no presentará candidato a este cargo y se conforma con el representante que le toca. De no llegarse a un acuerdo antes del mediodía de este jueves, sería la segunda vez que la Mesa de la Cámara se elige sin consenso, como ocurrió en la cuarta legislatura (1994-1996), en la que el PSOE gobernó en minoría en el Parlamento.

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