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Fabra crea a dos meses de las elecciones una ‘policía’ identitaria

El portavoz parlamentario del PP acusa a la izquierda valenciana de “traición”

El portavoz del PP, Jorge Bellver, durante el pleno de las Cortes Valencianas.
El portavoz del PP, Jorge Bellver, durante el pleno de las Cortes Valencianas.

Si usted pertenece a una asociación ecologista o protectora de animales que solicita ayudas a la Administración valenciana, puede ver cómo un Observatorio de las Señas de Identidad Valencianas, en el que está presente la federación de peñas taurinas, veta esa posibilidad porque ha criticado en algún momento el festejo de bous al carrer (encierros callejeros). Si una editorial o una asociación educativa sostiene, como todo el mundo universitario y académico, que el valenciano y el catalán son la misma lengua, puede ser excluido de ayudas o subvenciones porque ese Observatorio, en el que están representadas entidades anticatalanistas, avise de que con ello ha atacado las señas de identidad. Una ley del Gobierno de Alberto Fabra, aprobada por las Cortes Valencianas sólo con los votos del PP en el último pleno de la legislatura, crea esta especie de policía identitaria, que solo entraría en vigor en el próximo mandato.

“Es indigno aprovechar la condición de valencianos para sentarse en esta Cámara y ser incapaces de defender las señas de identidad. Eso es traición”. Así se despachó contra la oposición el portavoz parlamentario del PP, Jorge Bellver, al defender una norma que recoge los símbolos, la lengua, fiestas como las Fallas, la gastronomía, la pilota valenciana y hasta la colombicultura, en una relación de señas de identidad que se confunde con los tópicos valencianos de toda la vida. Bellver se marchó poco después junto al consejero de Gobernación, Luis Santamaría, cuyo departamento impulsó la ley, a hacerse fotos en el jardín de las Cortes Valencianas con representantes de las entidades que formarán parte del Observatorio de las Señas de Identidad.

Un observatorio para vigilar la identidad

Quiénes lo forman: Tribunal de las Aguas, Misteri d’Elx, Festa de la Mare de Déu d’Algemesí, Federació de Pilota, Lo Rat Penat, Academia de Cultura Valenciana, Federación de Folclore, Federación de Sociedades Musicales, Federación de Colombicultura y Federación de Peñas Taurinas de ‘Bous al Carrer’.

Qué función tiene: “Formular, de oficio o previa denuncia, petición razonada al órgano que sea competente para que, en su caso, adopte el acuerdo de inicio del procedimiento a fin de determinar la pérdida del derecho al cobro de una subvención por parte de la persona física o jurídica beneficiaria, o bien de exigirle su reintegro, cuando se trate de subvenciones otorgadas por los sujetos incluidos en el sector público valenciano y se aprecie que el objeto de la actividad subvencionada suponga un agravio o menosprecio manifiesto contra las señas de identidad del pueblo valenciano”.

La polémica norma, que la oposición ha prometido derogar lo antes posible en la próxima legislatura, no fue votada por los grupos de la izquierda parlamentaria. Solo sus tres portavoces, que no intervenieron en el debate previo, pulsaron la tecla de rechazo para poder intervenir en la explicación de voto.

Bellver hizo una defensa encendida de la ley en la que dijo que “no va contra nadie ni contra nada” y que es “inclusiva”, para arremeter, acto seguido, contra la oposición, y muy especialmente contra el PSPV-PSOE. “Si no fuera por su pancatalanismo, por su procatalanismo, no se explica qué pueden tener contra esta ley”, le reprochó. El portavoz del PP justificó la presencia en el Observatorio de entidades como la Academia de Cultura Valenciana o Lo Rat Penat, que contradicen el criterio de la estatutaria Acadèmia Valenciana de la Llengua y de las universidades y el mundo académico en general al negar que el valenciano y el catalán sean la misma lengua, y acusó a la oposición, —que comparó el Observatorio con “un tribunal del Santo Oficio”—, de “pronunciarse contra colectivos que están defendiendo lo valenciano”.

“Dice usted que la ley no va contra nadie, pero ha dedicado su intervención a criticar a la oposición”, replicó Lluís Torró, de Esquerra Unida, que consideró la norma “un insulto a la Acadèmia Valenciana de la Llengua y a las instituciones académicas de este país”, así como “un ejercicio peligroso de enfrentamiento entre valencianos y, sobre todo, un acto de autoritarismo”. Torró añadió: “Espero que esta ley tenga los días contados. Estas Cortes, antes de que acabe 2015, deberían haber eliminado esta ignominia”.

“El pueblo valenciano les ha retirado la confianza, ya no lo representan”, aseguró Josep Maria Pañella, de Compromís, que reprochó al PP su incapacidad para defender los intereses de los valencianos. Pañella hizo una distinción entre “el argumento y el tema” para sostener que, detrás del argumento de defender las señas de identidad se esconde el auténtico tema de “la división del pueblo valenciano para sacar rendimiento electoral”. El diputado de Compromís atribuyó a los populares valencianos una manipulación de la ignorancia. “Son complacientes con la mediocridad, patrocinan la mediocridad”, añadió. “¿O no es mediocre nuestro presidente, que no se atreve a pedir la deuda histórica cuando ya la han otorgado a Extremadura?”.

“Saludo a los integrantes del Observatorio”, dijo el socialista Rafael Rubio, en referencia a los representantes de algunas entidades presentes en la tribuna de invitados, a los que había aludido reiteradamente Bellver. “Espero que su trabajo sea muy corto porque esta ley no va a tener mucha duración”. Rubio acusó al PP de “buscar el enfrentamiento, la rentabilidad electoral” e insistió en que nadie va a dar lecciones a su partido, que promulgó la Ley de Símbolos en la época de gobierno de Joan Lerma y ha votado las dos reformas del Estatut d’Autonomia. “Llevamos el ADN valenciano”, alegó el diputado. “Ustedes lo único que podrían hacer es ser respetuosos e intentar sumar”, recriminó a los populares. “Solo buscan el enfrentamiento”. Rubio aseguró que las señas de identidad de la derecha valenciana son tres: “Paro, corrupción y despilfarro”.