Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
despedida de lokarri

El Grupo de Contacto reclama unión para lograr el acercamiento de presos

Paul Rios dice en su aportación final que cree que el sueño de una Euskadi reconciliada es posible

Paul Rios y Brian Currin minutos antes de comenzar el acto de despedida de Lokarri
Paul Rios y Brian Currin minutos antes de comenzar el acto de despedida de Lokarri EFE

El Grupo Internacional de Contacto (GIC), coordinado por el abogado sudafricano Brian Currin, ha pedido de forma encarecida a los partidos vascos que se unan en una coalición puntual y excepcional para reclamar, en favor de los derechos humanos, el fin de la dispersión de los presos de ETA, y su acercamiento a cárceles vascas.  Se trataría de "una misión inmediata y puntual" de sumar "esfuerzos" para garantizar "un elemento puro de derechos humanos", como es el traslado de los reclusos de ETA a cárceles cercanas a su lugar de origen ha pedido Alberto Spektorowski, durante la intervención que ha hecho en el Teatro Campos de Bilbao, durante el adiós de la asociación pacifista Lokarri.

Aportación final

En una "Aportación final", Lokarri ha señalado que "sueña" con unasociedad vasca en 2020 en el que "todas las víctimas de la violencia" hayan sido "reconocidas y reparadas", ETA haya puesto "fuera de uso operativo todo su armamento" y "reconocido el daño injusto causado", el Estado haya iniciado una investigación sobre "su implicación en violaciones de derechos humanos" y derogado las leyes de excepción, y los partidos políticos hayan acordado unas "bases mínimas para impulsar la convivencia, memoria y reconciliación".

Para Lokarri, este sueño "es posible" y necesita que ETA se desarme de una manera "rápida, contrastable y verificable", que el Gobierno español deje de emplear "estrategias del pasado" y "colabore" en el proceso de paz, y que los partidos, "sin más dilaciones ni excusas", se reúnan en un foro parlamentario para acordar las bases de la convivencia.

 A juicio de Spektorowski, solo en un contexto de colaboración entre agentes sociales y políticos el Grupo Internacional de Contacto (GIC) ha podido hacer "una modesta contribución al espíritu de la paz". Un hecho que le ha llevado a reclamar la nueva unión: "No me gustan las coaliciones y las unidades nacionales porque, a veces, impiden el diálogo democrático, pero cuando hay una misión inmediata, puntual, es lo que hay que hacer. Creo que ese va a ser el cometido nuestro de cara a poner el punto final al primer párrafo de esta dura lucha por la paz, los derechos humanos y la democracia", ha finalizado.

El abogado sudafricano Brian Currin ha recordado al que fuera presidente de Sudáfrica Nelson Mandela y ha asegurado que "lo más difícil no es cambiar a los demás, sino a uno mismo". "Mandela afirmó que humillar a otra persona solo provoca un sufrimiento innecesario, de forma cruel", ha señalado Currin, quien ha destacado que el político sudafricano nunca perdió la esperanza porque esto es algo que "ningún poder te puede quitar". En su opinión los principios defendidos por Lokarri siguen siendo absolutamente válidos y permanecerán transformando a sus gentes, en agentes activos de los derechos humanos, un papel que según ha dicho no caduca nunca.

Currin y Spektorowski han intervenido este sábado en el acto de despedida de Lokarri en el que también han intervenido el coordinador de la red ciudadana, Paul Ríos, y los fundadores de Elkarri Víctor Aierdi y Jonan Fernández, actualmente Secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco. El acto ha contado también con la presencia entre el público de representantes de la izquierda abertzale como Pernando Barrena y Rufi Etxeberria, el alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izagirre, o el diputado del PNV Íñigo Iturrate, además de otros como el catedrático de Ciencia Política de la UPV, Perico Ibarra. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka no ha acudido pero ha dejado un testimonio de respaldo a sus miembros destacando que pocas veces el fin de una asociación, su despedida, es una buena noticia, porque significa que la violencia ha terminado.