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Los grandes partidos miden sus fuerzas en el laboratorio andaluz

Cinco formaciones tienen posibilidades de entrar en el Parlamento regional

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La campaña andaluza es ya cosa de cinco partidos. PSOE, Partido Popular, Izquierda Unida, Podemos y Ciudadanos, el último en llegar, según los sondeos, van a competir para tener representación en un Parlamento andaluz con 109 escaños. Solo en la primera legislatura andaluza (1982) hubo tanta variedad. Al ser las primeras elecciones de un año cargado de citas en las urnas españolas, Andalucía se convierte en una especie de laboratorio para comprobar el oxígeno real de cada fuerza en unas elecciones a las que están convocadas el próximo 22 de marzo 6,5 millones de personas.

Los socialistas salen como fuertes favoritos. Y su candidata, la presidenta Susana Díaz, no solo ocupará el primer puesto del podio, según todos los sondeos, sino que trabaja para acercarse a la mayoría absoluta (55 escaños).

En estos comicios Díaz trabaja para mantener el Gobierno autonómico, pero también para todos los candidatos socialistas que se presentarán a las elecciones municipales de mayo, donde el PP goza de fortaleza en las ocho capitales y en ciudades de más de 50.000 habitantes.

Díaz está trabajando duro en las ciudades por debajo de esa población que fueron las que en 2012 desmintieron el desplome del PSOE en Andalucía que apuntaban todos los sondeos.

El candidato del PP, Juan Manuel Moreno, ha sido un virtual desconocido hasta la fecha. Él busca competir directamente con la presidenta para ganar tracción. Ella se esfuerza en ignorarlo mientras centra sus críticas en la gestión del Gobierno central y en su presidente, Mariano Rajoy.

Por el flanco izquierdo, Díaz será la primera líder que se mida con Podemos, con el que ha dicho que nunca gobernará. Izquierda Unida, socio de coalición heredado hasta el pasado 26 de enero, no entra en las dianas habituales de la presidenta, quien preserva un espacio de entendimiento con vistas a posibles alianzas.

El Partido Popular parte de la certeza de que será imposible repetir el resultado de 2012, cuando ganó por un ajustado punto al PSOE y obtuvo 50 escaños. La salud electoral del PP en Andalucía inquieta mucho en Génova, porque un pobre resultado —la encuesta de Metroscopia le otorga casi el 23% de los votos— será un enorme agujero para las expectativas futuras de Rajoy, cuando Andalucía aportó el 47% del incremento electoral que obtuvo el PP en las generales de 2012. En el PP preocupa la fuga de votos a Ciudadanos, el partido de Albert Rivera que presenta como candidato a un desconocido concejal de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Juan Marín, que gobierna con el PSOE.

Rivera y Rajoy estarán hoy en Sevilla. Los populares intentan presentar a Ciudadanos como “un partidito” como lo califica Moreno y apelarán al voto útil del centro derecha andaluz.

Para IU nunca han sido fáciles las andaluzas, porque enfrente compite con un gigante electoral como es el PSOE. Pero esta vez, además, tiene a Podemos en su misma cancha de juego. Ambas fuerzas se consideran adversarias, no enemigas, y ni siquiera la marcha de la CUT, el partido de Juan Manuel Sánchez Gordillo y Diego Cañamero, de IU para apoyar a Podemos ha generado roces. Para IU ha supuesto un cierto alivio porque su votante urbano no casa con la CUT. Y aunque la candidata de Podemos, Teresa Rodríguez, cree que sí le aporta, la opinión de los dirigentes estatales es muy contraria a su incorporación.