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Un teatro de ópera sin dirección artística ni orquestal

La caída de Helga Schmidt se suma a la salida de Zubin Mehta y del titular de la Orquestra

Los músicos se encuentran "afectados" y "perplejos" tras la operación policial de ayer

Helga Schmidt y Zubin Mehta el día que éste anunció su despedida de Valencia.
Helga Schmidt y Zubin Mehta el día que éste anunció su despedida de Valencia.

Con las cuestiones financieras —equilibrar las cuentas— y judiciales —un exgerente y una intendente imputados— en primer plano, los requerimientos artísticos del Palau de les Arts han pasado casi al olvido. La cúpula desmochada del Palau de les Arts, a la vista de todos, es algo más que una metáfora de la deriva del buque insignia de la política cultural valenciana en lo que va de siglo.

 La temporada comenzó sin director de orquesta, tras el final de contrato de Omer Meir Wellber, y sin el maestro Zubin Mehta y su Festival del Mediterrani en la programación. La agenda del nuevo año —Don Pasquale se estrena el día 31— comienza sin intendente, despojada Helga Schmidt por el momento de sus funciones, según anunció la consejera de Cultura, María José Català. La máxima autoridad ahora al frente del Palau es Francisco Potenciano, director económico administrativo de la entidad y hombre de confianza de Català, que asumió el cargo tras ser separadas las direcciones administrativa y artística que concentraba Schmidt, a raíz de las irregularidades detectadas por el informe de la Intervención de la Generalitat.

Ha sido este director el que ha comunicado a todos los trabajadores que “la actividad del teatro continuará con normalidad”, según refirió el comité de empresa y corroboraron otros empleados. La Comisión Ejecutiva del Palau se reunirá el próximo lunes para analizar las opciones en torno al contrato de Schmidt, que “es de alta dirección”, pero “en absoluto está blindado”, dijo ayer Català.

En un ambiente de calma chicha el día después de las detenciones, los músicos de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, que es el corazón del teatro operístico, se encontraban tan “afectados” como “perplejos” por el espectáculo que estaba ofreciendo el Palau con la operación policial y las detenciones del martes. Estaban preocupados por la “gran repercusión en la imagen del Palau” y por el rumbo que puedan tomar los acontecimientos, confirmaban dos miembros de la formación orquestal.

A los músicos les preocupa en qué manos va a quedar la dirección artística del Palau, ya que, señalaba uno de ellos, “era la intendencia de Helga la que daba sentido al proyecto”, a pesar de que hayan llegado a cuestionar su manera de gestionar. El organigrama de Les Arts, la orquesta tiene su propia gerencia, pero la propia intendente en su disposición a acaparar competencias, había “despojado de atributos y poder” a este órgano del que formalmente dependen los músicos. Ya a finales de julio, Zubin Mehta advertía en su despedida que los miembros de la orquesta se sentían muy frágiles y sin garantías de mantener el trabajo y la calidad.

Desde entonces esta formación de excelencia ha perdido cuatro miembros de la plantilla, el último uno de los violinistas. Ahora, Les Arts tiene 55 músicos fijos (un 60% de la plantilla), los mismos que en febrero de 2012, cuando la intendente se planteaba la necesidad de nuevas incorporaciones. Desde el punto de vista artístico, la situación es peor que entonces. “Muchos se incorporaron por la calidad y nivel del proyecto; si se reducen las expectativas a nivel artístico, la gente se irá”, comenta un miembro de la orquesta reflejando los temores existentes en su seno.

El comité de empresa reiteraba ayer el “total apoyo a la justicia" y la esperanza de que el proceso “no afecte ni a la actividad del Teatro ni a sus trabajadores”.