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Una asociación de prostitutas imparte un curso a novatas

La crisis aumenta la demanda de mujeres que desean aprender el oficio

Paula Vip creadora del curso de iniciación a la prostitución.
Paula Vip creadora del curso de iniciación a la prostitución.

Paula Vip es su alias laboral. Tiene 42 años es catalana y se define como elegante, discreta, educada y “puta”. También es la presidenta de la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex) y la inventora del único curso de prostitución que se imparte en España. Mañana sábado Paula volverá a aleccionar, junto a la psicóloga clínica Cristina Garaizábal, a 25 alumnas para que se conviertan en “putas profesionales”. Todo ello en un sólo fin de semana y por 50 euros. Vip asegura que con la crisis hay una sobreoferta de mujeres que ejercen la prostitución y considera su curso como imprescindible para adentrarse en ese sector.

La presidenta de Aprosex deja claro en primer lugar que su trabajo no tiene absolutamente nada que ver con la actividad que la que realizan las mujeres a las que se obliga a prostituirse: “Eso es trata de seres humanos y debe intervenir rápidamente la policía”.

Pese a ello, Paula denuncia que está dada de alta en el régimen de autónomos como trabajadora sexual pero en cambio no tiene derechos: “Las autoridades piensan que las putas somos ignorantes y les molestamos”. En Aprosex hay asociadas que se prostituyen en la calle y que están ahí “porque quieren y deben seguir pactando espacios y horarios con los ayuntamientos”.

El letrado representante de la organización feminista Clara Campoamor, David del Castillo, ha defendido el curso de la asociación Aprosex ya que “se trata de mujeres que se prostituyen por voluntad propia sin ningún tipo de coacción y se les da unos conocimientos útiles para el ejercicio de esa actividad”.

“La crisis ha provocado una sobreoferta que ha reventado las tarifas del mercado y mucha niña con mucha falta de profesionalidad”, asegura Vip. La presidenta de Aprosex quiere que las personas que empiezan en el sector del sexo de pago tengan muy claro que “la prostituta no es una víctima, los hombres pagan pero no por ello mandan”. Paula Vip compara la relación de la prostituta con el cliente como la que se ejerce con un médico, un arquitecto o un abogado: “Yo soy la que te digo cuanto tiempo tienes de tratamiento, en qué lugar se va a construir la casa o si te voy a llevar el caso o no… la que decide es la profesional ya sea una escort de lujo o trabaje en plena calle”. El curso comienza recordando a las alumnas si sirven o no sirven para la profesión. “Todas llegamos aquí por dinero, pero te tiene que gustar el sexo y tienes que ser capaz de hacerlo con desconocidos”, afirma. Además, es importante que no caigas en el “estigma puta, hay que huir de él y sentirte orgullosa con lo que haces”. También se enseñan pequeños trucos para evitar la apatía cuando se acerca el momento de realizar un servicio. Además, hay un gran capítulo dedicado al compañerismo y al marketing de la prostitución.

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