Zelda conquista el Auditorio Nacional

El concierto Video Games Live llena la sala de la música de los videojuegos con la colaboración de la Orquesta Nacional de España

Un actor vestido de verde da la bienvenida a los visitantes en el recibidor del Auditorio Nacional. Con el arco preparado, Zelda aguarda a los visitantes entre las columnas minutos antes de que en la sala se celebre el concierto de Video Games Live. La Orquesta y el Coro Nacionales de España cambiaban de registro para interpretar las partituras que suenan cuando enciendes la consola.

Antes del concierto, mientras unos prueban en el vestíbulo a ganar un partido de baloncesto virtual, otros prefieren el fútbol o hacer un dueto con su mejor amigo. Los videojuegos han tomado el Auditorio, y la media de edad de los asistentes ha bajado considerablemente en relación a otros conciertos que se realizan en la sala de Príncipe de Vergara.

 Es la primera vez que esta serie de conciertos centrados en los videojuegos visita España, y el lugar escogido es el Auditorio Nacional. Desde hace meses, los asistentes han podido dar su opinión y proponer a los organizadores algunas obras fundamentales que tenían que estar en el concierto de Madrid. Dentro de la sala, el despliegue de luces y pantallas hacen pensar que estamos en un concierto pop, pero los contrabajos y los atriles de la Orquesta Nacional de España nos dicen que aquí los arcos de los violines siguen mandando.

Con cazadora de cuero y pantalones vaqueros sale al escenario Tommy Tallarico, compositor de música de videojuegos y creador de Video Games Live, una gira que lleva años recorriendo el mundo. Lleva colgada la guitarra eléctrica para acompañar a la Orquesta Nacional en la partitura de Castlevania, que abre el concierto. Ya había avisado previamente que aquí no hay que estar en silencio: el que quiera, que aplauda, ría o grite cuando quiera. Y eso es lo que sucede con cada obra, recibida con una ovación.

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