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Manuela Carrasco y los cuatro elementos

La bailaora estrena en la Bienal de Flamenco 'Naturaleza gitana' con Miguel Poveda y Diego Amador

Manuela Carrasco y Diego Amador, este martes durante un ensayo de 'Naturaleza gitana'. Ampliar foto
Manuela Carrasco y Diego Amador, este martes durante un ensayo de 'Naturaleza gitana'.

"Lo mío es bailar", dice tajante Manuela Carrasco para excusar la escueta presentación que este martes hizo de su nuevo espectáculo, Naturaleza gitana. Gitana morena, uno de los estrenos de la Bienal de Flamenco de Sevilla que podrá verse el 21 de septiembre en el Teatro de la Maestranza.

Lo suyo es bailar y así lo prueba el casi medio siglo que la trianera, que debutó en un tablao sevillano a los 11 años, lleva en los escenarios y los galardones que ha sumado a lo largo de su carrera, entre ellos el Premio Nacional de Danza en 2007. En esta ocasión Manuela Carrasco parte de los cuatro elementos —fuego, aire, agua y tierra— para establecer un diálogo bailado, con el cuerpo y el corazón, con esas fuerzas de la naturaleza siempre tan presentes para la cultura gitana.

"Para mí esto es una maravilla porque voy a estar acompañada de grandes artistas como Diego Amador El Churri, Miguel Poveda o Enrique el Extremeño. Pero quien lo puede explicar mejor es Juana Casado, ella lo cuenta todo perfectamente", dijo este martes Manuela Carrasco en un descanso de los ensayos, en el Centro Internacional de Investigación Teatral TNT, antes de pasarle la palabra a la directora de escena y autora de la dramaturgia Juana Casado.

La artista bailará por primera vez al son de un piano en este montaje

"El espectáculo ofrece una síntesis de los cuatro elementos de la naturaleza con los distintos palos del flamenco y con la forma de bailar tan personal que tiene Manuela Carrasco. El fuego son los cantes de levante, la minera y el taranto; el aire, en el que interviene también Diego Amador [piano flamenco y voz] lo hemos identificado con la rondeña y la soleá por bulerías; el agua es el mar de Cádiz, las alegrías, y la tierra, con una zambra y una soleá que le cantará Miguel Poveda", explica Casado, bailarina, coreógrafa y directora de escena que se enfrentó a su primer montaje flamenco, Aleluya erótica, en la bienal de 2012. La obra, basada en Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín de Federico García Lorca, obtuvo el Giraldillo al Mejor Espectáculo, entre otros premios. En esta edición Casado dirige también a la bailaora Merche Esmeralda en Última parada.

"Trabajar con artistas flamencos me resulta muy enriquecedor y ellos están siempre abiertos a mis sugerencias. Mi labor se centra en los movimientos escénicos, en la coordinación con la iluminación que hace Dominique You y con el audiovisual de Félix Vázquez en el que están presentes los elementos naturales. Por supuesto, de la coreografía se encarga Manuela y la dirección musical es de Joaquín Amador", aclara Juana Casado.

Manuela confesó este martes, después de unas rondeñas, que en cuestión de elementos no tiene preferencias. "Me siento identificada con el baile, que es todo para mí. Por supuesto que la soleá de la tierra será especial, pero yo también bailo otras cosas", apuntó después de ensayar la rondeña acompañada al piano por Diego Amador El Churri, uno de los momentos más complicados de Naturaleza gitana para ella puesto que es la primera vez que bailará acompañada por un pianista.