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Málaga estrena el segundo metro andaluz tras una década de espera

Miles de personas guardaron colas para subir a los trenes en un día festivo

Díaz inaugurando el metro de Málaga.

El segundo metro de Andalucía, tras el de Sevilla, y el séptimo de España echó ayer a andar tras una década de espera. La repercusión que va a tener el metro de Málaga en la movilidad de la ciudad se empezará a saber con certeza a partir de hoy, pero miles de personas guardaron cola este miércoles pacientemente para subirse a uno de los trenes que ya une la universidad con el Palacio de Deportes Martín Carpena, en la zona oeste de la ciudad, a través de dos líneas que convergen en forma de uve en las inmediaciones de la estación de trenes.

El trayecto era ayer gratis, aunque a partir de hoy costará 1,35 euros (82 céntimos si se utiliza una tarjeta recargable) y la respuesta ciudadana fue buena. Llegar a este hito ha costado una década de proyectos, obras y varias fechas de apertura fallidas. El suburbano malagueño arranca con cinco años de retraso, sin llegar al centro y tras una inversión cercana a los 650 millones de euros. Falta por construir el 19% del trazado total y el coste final de la obra se elevará a 800 millones.

Ahora hay en servicio 12 kilómetros, nueve de ellos soterrados, con 17 estaciones. Una comunicación de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, con el centro de control del suburbano sirvió para inaugurar este medio de transporte y abrirlo al público a las 13.00. La expresión que más se escuchó durante toda la jornada fue la de “día histórico”.

La previsión apunta a que el metro dará servicio anualmente a 20,7 millones de usuarios

Cuando toda la red esté en funcionamiento, algo que debería ocurrir a finales de 2017, se calcula que el suburbano dará servicio a 20,7 millones de usuarios al año. Pero para que eso ocurra aún hay que culminar la obra que se dirige desde el intercambiador en el que confluyen las líneas 1 y 2 hasta el río Guadalmedina y construir el tramo soterrado que se adentrará hasta mitad de la Alameda (a dos minutos andando de calle Larios). En dirección norte, se debe ejecutar un tramo de 1,8 kilómetros en superficie. Estos trabajos pendientes están presupuestados en 138 millones.

Cuando toda la red esté en funcionamiento, algo que debería ocurrir a finales de 2017, se calcula que el suburbano dará servicio a 20,7 millones de usuarios al año. Pero para que eso ocurra aún hay que culminar la obra que se dirige desde el intercambiador en el que confluyen las líneas 1 y 2 hasta el río Guadalmedina y construir el tramo soterrado que se adentrará hasta mitad de la Alameda (a dos minutos andando de calle Larios). En dirección norte, se debe ejecutar un tramo de 1,8 kilómetros en superficie. Para 2014, teniendo en cuenta que al año le quedan solo cinco meses, se estima una demanda algo superior a los 2,5 millones de viajeros. En 2015, primer ejercicio completo, será de ocho millones y la cifra irá creciendo paralela a la apertura de nuevos tramos hasta superar esos 20 millones de usuarios que ha calculado la consejería de Fomento.

Díaz presumió durante su discurso de que Andalucía es la única comunidad con dos capitales que disponen de red de metro. Málaga es la séptima ciudad del país que se sube a este medio de transporte tras Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Palma y Sevilla.

Falta por construir el 19% del trazado y el coste se elevará a 800 millones

En representación del Gobierno central asistió la ministra de Fomento, a la que Díaz pidió, después de que Ana Pastor sacara pecho sobre las inversiones realizadas este año en obra pública en Andalucía (4.000 millones), que pondere esas cifras en función de la población.

En general se orilló el clima de confrontación en el que habitualmente se ha desenvuelto el proyecto, con sonoras disputas entre la Junta y el Ayuntamiento. Todo fueron buenas palabras, pero tanto la consejera de Fomento, Elena Cortés (IU), como el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (PP), aprovecharon la ocasión para defender suavemente sus posturas sobre el trazado.

La frecuencia de los trenes es de siete minutos y medio durante los días laborables y de 10 minutos los fines de semanas. El horario es de seis y media de la mañana a once de la noche y el cierre se retrasará a la una y media de la madrugada los viernes, sábados y vísperas de festivos.

Su explotación, a cargo de una concesionaria, costará al año 70 millones que deben aportar la Junta (75%) y el Ayuntamiento (25%). La consejera y el alcalde se reunirán mañana viernes para abordar esta cuestión, entre otros flecos pendientes relacionados con el suburbano.

Esta puede ser la próxima arista que le salte al metro, ya que el alcalde ha advertido que su actitud es de “colaboración y lealtad” con el resto de administraciones, pero que defenderá “el equilibrio económico” municipal. Hasta 2042, fecha en que expira la concesión, la Administración local tendría que aportar una cuarta parte de los cerca de 2.000 millones que va a costar que el suburbano esté en servicio.

Los siete metros

Madrid (1919): 283 kilómetros y unos 2,5 millones de usuarios al día.

Barcelona (1924): 115 kilómetros; 1 millón de viajeros diarios.

Valencia (1988): 149 kilómetros; 183.000 viajeros.

Bilbao (1995): 51 kilómetros y 200.000 usuarios al día.

Palma (2007): 7,2 kilómetros y más de 5.000 viajeros diarios.

Sevilla (2008): 18 kilómetros y 55.000 usuarios.

Málaga (2014): 12 kilómetros y 16.6000 usarios de previsión.