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La lluvia obliga a cancelar la sesión en el Festival Portamérica Rías Baixas

7.000 espectadores inauguraron el jueves la programación

Sidonie se despide tras su actuación la noche del pasado jueves.
Sidonie se despide tras su actuación la noche del pasado jueves.

Finalmente se cumplieron las previsiones meteorológicas y la lluvia, que hizo su aparición a mediodía, vino para quedarse. Hasta el punto de que la organización del Festival Portamérica Rías Baixas ha resuelto suspender los conciertos previstos para la jornada de hoy viernes tras las actuaciones de los colombianos Mitú y Systema Solar. Según la empresa promotora del evento, Esmerarte, "debido al alto riesgo de tormenta eléctrica, y no poder garantizar la seguridad del público, nos vemos obligados a cancelar las actuaciones del día de hoy". El alcalde de Nigrán, Alberto Valverde, quien acaba de pasar por el recinto habilitado en el polígono de Porto do Molle para firmar el acta de suspensión, considera "razonable" tal decisión.

"Ayer fue un éxito y esperamos que lo siga siendo mañana, porque este festival se está consolidando y es la mejor proyección turística que puede tener Nigrán", afirmó. La programación prevista para el sábado, en la que figuran nombres como The Sonics, Calexico, Nada Surf, León Benavente y Love of Lesbian, se mantiene por el momento. También se ha comunicado que se devolverá el importe íntegro de las entradas adquiridas para hoy y la parte proporcional de los abonos.

La tercera edición del festival comenzó, la noche del jueves, con 7.000 espectadores. La meteorología remó a favor de la inauguración y, tras los arranques más solitarios del panameño Carlos Méndez, quien pisó por primera vez el escenario Abanca, y Vega, en el palco Estrella Galicia, la afluencia era ya notable para contemplar de cerca la finura de The Jayhawks, cuyos medios tiempos armonizaron con la luz crepuscular, aunque gracias a su factura impecable podrían hacerlo con cualquier clase de atmósfera. El contrapunto energético lo pusieron, acto seguido, los barceloneses Sidonie, con formación festivalera que les hace pasar de trío a quinteto y un puñado de exitazos que pulverizaron la hora de cronómetro que les correspondía.

Y en la medianoche se produjo el traspiés. No falló nada excepto la elección del lugar, porque la actitud del público, primero fría y después desganada, evidenció que en este festival no cabía el tributo de Iván Ferreiro y su banda a Germán Coppini interpretando las canciones que el fallecido hizo para Golpes Bajos. De hecho, los músicos que arropan al cantante y a su hermano Amaro, Luis García, Martiño Toro y el antiguo compañero de filas del homenajeado, Pablo Novoa, sonaron a lo grande, casi orquestales, a la altura de lo que quería ser un reconocimiento muy agradecido para una figura tan influyente en la historia de la música popular española. En un teatro o en un recital exclusivo podría haber tenido la acogida que se merecía.

Es cierto que en el cartel del festival no se anunciaba la característica especial de este concierto, pero tanto en los medios de comunicación, como en las redes sociales y en su página web, la organización de Portamérica transmitió correctamente esa información, así que es difícil pensar que, a estas alturas de la película, la gente no supiese exactamente que no se iba a encontrar con un recital propio de Ferreiro. De hecho, una de esas vías, Twitter, fue la que emplearon algunos espectadores con más profusión para airear su disgusto, sobre todo al comprobar que las pantallas del festival proyectaban los tuits. De modo que para los desinteresados, el seguimiento de la expresión de ese feedback un tanto exhibicionista se convirtió en la mayor atracción para pasar el rato hasta que Triángulo de Amor Bizarro empezó a probar sonido en el segundo escenario y comezó el éxodo hacia los de O Barbanza, la comida o la salida.