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La Guardia Civil asegura que la organización neonazi vendía armas

La defensa incide en que no se probó ninguna venta en la web vinculada al Frente Antisistema

Uno de los guardias civiles que intervino en la denominada Operación Pánzer sostuvo este miércoles que la supuesta organización neonazi Frente Antisistema (FAS) disponía de estructura jerarquizada y entregaba armas a sus integrantes en su sede social de Valencia.

Este agente, que declaró por videoconferencia en la tercera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia provincial de Valencia contra 18 supuestos neonazis, manifestó que el FAS tenía una marcada organización jerárquica, con junta de mandos. Están acusados de tenencia ilícita de armas prohibidas y de asociación ilícita.

Por eso las preguntas de la fiscalía y de la acusación popular a los agentes que investigaron la red iban dirigidas a reiterar esos lazos jerárquicos entre los miembros de la organización. Según se desprendió de las escuchas telefónicas que se realizaron durante la investigación, expresión que emplearon, los mandos determinaban el cumplimiento de las órdenes, y si se incumplían se discutía el hecho entre los jefes, así como la posibilidad de posibles castigos.

El mismo testigo aseguró que en el local social de la organización se realizaba la captación de nuevos miembros, y que a través de su página web se podían adquirir armas, como porras extensibles y puños americanos, aunque no ha podido confirmar si se llegó a realizar alguna venta. El agente mantuvo también que en las escuchas telefónicas "en ningún momento se habló de matar a nadie, a preguntas de un letrado de la defensa. El pronunciación del tribunal sobre la validez de las escuchas que expresará en la sentencia será decisivo, porque buena parte de las acusaciones están basadas en ellas. El tribunal permitió usar durante la vista las grabaciones por los indicios que contienen.  

Las defensas, por su parte, incidieron en que las conversaciones bien podían inscribirse en una charla entre amigos y cuestionó la interpretación ideológica de los hechos. También destacó que en ningún momento la Guardia Civil pudo comprobar que se había vendido armas, aunque la acusación es de tenencia ilícita y no de tráfico. 

La mayoría de los guardias civiles que participaron en la desarticulación de FAS hace nueve años recurrieron a la fórmula de ratificar el atestado que elaboraron entonces por no acordarse exactamente de los hechos.

Los agentes ratificaron que en los registros realizados a varios de los acusados se incautó material relacionado con movimientos fascistas y neonazis, como banderas, camisetas, esvásticas, que recogieron siguiendo las directrices de los responsables de la investigación, procedentes de Madrid.

En esta sesión declararon más de una decena de guardias civiles, varios de ellos por videoconferencia, que participaron en la investigación, escuchas y registros de viviendas particulares de los acusados y de la sede local de la organización. Todos ellos por parte de la acusación.

El juicio se inició con la presencia de quince de los 18 procesados entre los que se encuentra el concejal de España 2000 de Silla (Valencia), dos militares y el asesino confeso de Guillem Agulló, mientras que dos se encuentran en rebeldía.

El juez requirió la presencia del acusado que no había acudido a las dos primeras sesiones por encontrarse internado en un centro psiquiátrico. El tribunal había recibido el informe médico que concluye que esta capacitado para declarar ante el juzgado.

Tras un receso de una media hora, el juicio se reanudó con la presencia de este último acusado, que se negó, como el resto, a responder a la acusación popular que ejerce Movimiento contra la Intolerancia, Esquerra Unida, Esquerra Republicana y Acció Cultural del País Valencià y las del fiscal, al igual que el resto de procesados.

Por parte de la defensa, declaró como testigo el hermano de uno de los acusados, que se acogió a su derecho a no contestar a las preguntas del fiscal y de la acusación popular por su vínculo familiar y para evitar la posibilidad de "perjudicarle".

Este jueves se inicia la lectura de los informes de conclusiones de todas las partes y posteriormente el juicio quedará visto para sentencia.