Desmadre en Tarragona

Una macrofiesta acaba con decenas de intoxicaciones etílicas "Tuve que ayudar a un chico que llevaba dos horas tumbado en una esquina”, relata un vecino La fiesta acabó con 40 intervenciones policiales, 10 por consumo de drogas

Dos jóvenes ayudan a una chica que estaba bajo los efectos del alcohol en Tarragona.
Dos jóvenes ayudan a una chica que estaba bajo los efectos del alcohol en Tarragona.JOSEP LLUÍS SELLART

Unos 7.000 jóvenes de toda Cataluña asistieron durante la madrugada del sábado a una macrofiesta de música electrónica en Tarragona que se saldó con 40 intervenciones policiales y decenas de intoxicaciones etílicas, algunas de ellas en menores de edad, lo que provocó las quejas de vecinos por el ruido y el botellón que tomó las zonas aledañas. En algunos casos, fueron los propios vecinos los que tuvieron que auxiliar en las intoxicaciones etílicas, según narraron ayer. El evento, denominado Midnight Festival, se celebró en la Tarraco Arena Plaza, la entrada costaba entre 18 y 21 euros y el principal reclamo de la fiesta eran Dimitri Vegas y Like Mike, dos reputados DJ belgas.

Cuatro jóvenes beben alcohol en la calle en Tarragona.
Cuatro jóvenes beben alcohol en la calle en Tarragona.JOSEP LLUÍS SELLART

Los asistentes se congregaron desde primera hora de la noche en los aledaños de la antigua plaza de toros. Muchos habían viajado desde diferentes puntos de Cataluña y Zaragoza en 35 autobuses ofrecidos por la organización. Estaba permitida la entrada a partir de los 16 años y los problemas se iniciaron cuando en la calle grupos de adolescentes empezaron a consumir bebidas alcohólicas que ellos mismos habían traído en bolsas de plástico o mochilas. “Era imposible dormir y al final salí a la calle. Tuve que ayudar a un chico que llevaba dos horas tumbado en una esquina bebido. Los vigilantes estaban al lado y no llamaron ni a emergencias. Un amigo mío ayudó a otra chica que estaba tirada en la acera”, explicó Rodolfo Martins, vecino que reside en la calle Jaume I.

“Hicieron destrozos, rompieron cristales, había montones de botellas y vasos en el asfalto, un desastre de basura”, añadió Martins. “Estaban todos aquí bebiendo metidos en el parque y en mi portal”, contó María del Mar Ortiz, que vive en un bloque parejo al recinto, mientras señalaba las marcas de suciedad en su rellano.

La fiesta se saldó con unas 40 intervenciones policiales, según informó ayer el Ayuntamiento de Tarragona. De estas se consumaron 10 denuncias por consumo de sustancias estupefacientes además de un detenido por robar en el interior de un vehículo. La Guardia Urbana también notificó una agresión leve a una joven, cinco denuncias por consumo de alcohol en la calle, tres denuncias por orinar en la vía pública, dos por alteración del orden público y otras tres actas de intervención de bebidas alcohólicas, según detalló ayer el Consistorio.

Manuel, que regenta el bar La Plaça, aseguró que tuvieron que cerrar los baños de su local por la avalancha de gente: “Nos dejaron los lavabos destrozados”.

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“Aquí dentro fue todo de maravilla”, afirman los organizadores

La promotora del evento, Midnight, que organiza fiestas en formato discoteca en toda España, se desmarcó ayer de lo ocurrido en la calle y destacó la buena marcha del festival dentro del recinto. “Nosotros no controlamos lo que ocurre fuera, ojalá la policía interpusiese más multas a quien bebe en la calle. En la entrada hicimos un registro exhaustivo para que nadie accediese con bebidas”, explicó Narcís Castellà, uno de los responsables del festival.

También marcaron con un sello a los asistentes según fuesen o no mayores de 18 años con el objetivo de que los menores no pudiesen pedir alcohol en las barras. El aforo máximo era de 9.000 personas. “Hicimos un plan de autoseguridad, un hospital de campaña...aquí dentro todo fue de maravilla”, concluyó Castellà.

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