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La oposición exige medidas urgentes para evitar incendios por la sequía

Puig pide que el superávit de las diputaciones se destine a la prevención

La secretaria autonómica de Gobernación, Asunción Quinzá, en las Cortes.
La secretaria autonómica de Gobernación, Asunción Quinzá, en las Cortes.

“Si se tiene que sancionar, se sancionará”, aseguró este martes el vicepresidente de la Generalitat, José Ciscar, en los pasillos de las Cortes Valencianas, tras alegar que el Consell solo tiene competencias “administrativas” en la materia. El número dos del Ejecutivo autonómico explicó que se ha actuado ante el incendio de la montaña de Cullera el pasado fin de semana, —causado por unos fuegos artificiales que el alcalde, Ernesto Sanjuán, del PP, permitió pese al nivel de alerta que lo prohibía—, “como se ha hecho en otros casos con otros ayuntamientos de todos los colores políticos”. Ciscar confirmó que el Consell ha abierto un expediente cuya resolución tiene el plazo máximo de seis meses.

La oposición, que por boca del secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, calificó de “esperpéntico” el incendio de Cullera, pidió a la Fiscalía de Medio Ambiente y al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, que adopten medidas respecto a Sanjuán, cuya responsabilidad “va más allá de lo administrativo”. Tras analizar los incendios de Torrent y Cullera, Puig propuso que se invierta el superávit de las diputaciones provinciales en programas de prevención de incendios forestales y que se activen de nuevo los planes de actuación para la mejora del empleo rural (Pamer).

A su juicio, la situación requiere medidas excepcionales por parte de la Administración autonómica, las diputaciones, los ayuntamientos y también el Gobierno central, al que los socialistas reclamarán la aprobación de un plan extraordinario de prevención. “Pedimos al Gobierno que prepare un decreto para el día antes de los incendios, no para el día después”, señaló Puig.

Mientras, en la Comisión de Gobernación de las Cortes Valencianas el diputado de Compromís Juan Ponce recordaba que en 2012 ardieron 60.000 hectáreas, que las “condiciones climatológicas benévolas” facilitaron un buen año en 2013, pero que este año, los incendios de febrero en Gilet y Segorbe, con fuertes vientos, y los de Torrent y Cullera, que han revelado la virulencia del fuego debido a la sequedad del monte, obligan a plantear “qué precauciones hay que tomar con unas condiciones tan extremas en la montaña”.

La secretaria autonómica niega que se hayan recortado los medios

Ponce lo preguntó a la secretaria autonómica de Gobernación, Asunción Quinzá, que sustituyó al consejero, Serafín Castellano, en la comparecencia. “La situación de este año es alarmante. Si un incendio empieza es muy difícil de controlar”, indicó el diputado de Compromís, que criticó los recortes que la Generalitat ha efectuado desde 2011 y pidió un refuerzo de medios.

Quinzá defendió que los mecanismos de vigilancia y prevención garantizan “una respuesta contundente, rápida y eficaz en todos los periodos del año”, y calificó de “absolutamente falso” que haya habido “ninguna reducción de medidas ni en prevención ni en extinción”. La secretaria autonómica acusó a la oposición de intentar “sacar rédito político a los incendios”. Lo que dio pie a un debate en el que la diputada socialista Ana Barceló acusó a Quinzá de “hacer fuegos artificiales con los datos de prevención y extinción”.

La secretaria autonómica dijo que no era el momento de enumerar los efectivos existentes y formuló “un llamamiento a las urbanizaciones y viviendas diseminadas a tomar medidas de precaución”. La falta de planes y medios en la denominada interfaz urbano-forestal quedó en evidencia en el incendio en Calicanto, donde ardieron casas, coches y otros bienes.