El número de homicidios bajó un 42% en Cataluña en 2013, con 43 casos

Espadaler define como “nefasto” el mes de enero por las nueve víctimas mortales

Cadáver de un hombre asesinado en el Born el pasado día 7 de enero.
Cadáver de un hombre asesinado en el Born el pasado día 7 de enero.MASSIMILIANO MINOCRI

Intentar prever el número exacto de homicidios en un año en Cataluña es una entelequia. Una apuesta segura es afirmar que no se superará la cifra de una víctima mortal de forma violenta cada 10.000 habitantes. El año pasado, se cometieron en Cataluña 43 homicidios, que se hayan conocido. Eso supone un 41,82% menos que el año anterior, cuando perecieron 74 personas a manos de terceros. Si se compara la cifra con las víctimas de 2010 (96) el número se rebaja más de la mitad, con un 55,21%.

El consejero de Interior, Ramon Espadaler, se mostró ayer satisfecho con los resultados, pero no quiso lanzar las campanas al vuelo. Durante el mes de enero, han muerto nueve personas de forma violenta. Es una cifra “nefasta”, dijo. Pero volvió a las impredecibles estadísticas para recordar que en enero de 2012 hubo 16 homicidios, mientras que en enero del año anterior se registró solo 1. “No se puede juzgar el comportamiento de un año por el comportamiento de un mes”, concluyó.

La de los homicidios es la bajada más considerable del balance delincuencial que presentó ayer la cúpula de Interior, con el consejero junto al director general de la policía, Manel Prat, y al jefe superior de los Mossos, José Luis Trapero. La radiografía en general muestra unas cifras a la baja. Los delitos y faltas se redujeron un 4,02 % (507.941), con un punto por encima (5,20%) en el caso solo de los delitos.

Un balance delincuencial positivo

Los delitos y faltas bajaron un 4,02 % en Cataluña (de 529.217 a 507.941)

Las agresiones sexuales y las lesiones cayeron un 4,24% (de 590 a 565) y un 7,19% (de 3.948 3.664), respectivamente.

Los robos con violencia en domicilio decrecieron un 15,9% (de 565 a 475). En Girona, donde causó más alarma, cayó un 16,6% (de 54 a 45). En Lleida, aumentó de 9 a 21.

En los robos con violencia en establecimiento también bajó la cifra un 16%, (de 1.906 a 1.595).

Los tirones disminuyeron un 10,6% (de 7.342 a 6.557).

Los hurtos y los robos dentro de vehículo cayeron un 3,2 (de 66.015 a 63.876) y un 8,7 (12.434 a 11.341), respectivamente.

Entre las buenas noticias destaca también la bajada de los asaltos con violencia a domicilio en algunas de las regiones donde habían generado más alarma, como Girona (-16,6%) o el área metropolitana de Barcelona (-25,8%). Pero las cifras absolutas reflejan también un repunte en la región de Lleida, donde se pasó de nueve casos en 2012 de robos con violencia en domicilio, a 21 en el actual.

“Valoramos positivamente que continúe la tendencia de la reducción”, insistió el titular de Interior, que lo enmarca en un contexto europeo —a excepción de Francia— de mejora de las cifras de delincuencia. El comisario jefe de los mossos añadió también que a la mejora ha contribuido también una “planificación” más ajustada de los dispositivos policiales en función de las necesidades.

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Las cifras reflejan también que uno de cada ocho delitos contra las personas en Cataluña fue una agresión sexual. Trapero negó ayer que abunden los agresores en serie. “La mayoría de los violadores no repiten”, dijo. En total, se produjeron 590 agresiones sexuales, lo que supone un 4,24% menos que el año anterior.

Una de las cuentas pendientes del Departamento de Interior es la resolución de dos tipos de robos con violencia e intimidación: los tirones y los robos en los que media cualquier tipo de violencia, en su mayoría con navaja, en la vía pública. Ambos suman el 85,5% de este tipo de delitos, lo que supone que el índice de resolución global se sitúe en un exiguo 22,03%. Es decir, ocho de cada diez casos quedan impunes.

Ante las críticas de los sindicatos policiales, que ponen en duda la fiabilidad de las estadísticas anuales que presenta el Departamento de Interior, Espadaler les acusó de mentir y defendió ayer la “bondad y el rigor” de las cifras. También negó que hayan detectado que se denuncien menos los casos, pero por si acaso aprovechó para pedir a la ciudadanía que “haga el pequeño esfuerzo de ir a denunciar”. “El reto que tenemos es continuar con esta reducción, que nadie se piense que por presentar datos positivos hemos acabado el trabajo. Hay mucho trabajo a hacer”, subrayó.

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Sobre la firma

Rebeca Carranco

Reportera especializada en temas de seguridad y sucesos. Ha trabajado en las redacciones de Madrid, Málaga y Girona, y actualmente desempeña su trabajo en Barcelona. Como colaboradora, ha contado con secciones en la SER, TV3 y en Catalunya Ràdio. Ha sido premiada por la Asociación de Dones Periodistes por su tratamiento de la violencia machista.

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