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Tercera alcaldía de Otura de este mandato

La nueva regidora accede al bastón de mando con el voto de solo cinco de los trece ediles

Dolores Plata, con el bastón de mando del Ayuntamiento de Otura. Ampliar foto
Dolores Plata, con el bastón de mando del Ayuntamiento de Otura.

Otura, un pueblo de unos 6.000 habitantes del área metropolitana granadina, eligió ayer a Dolores Plata (PP) alcaldesa. Con ella, son tres las personas que en un mismo mandato dirigen el municipio. Y todas bajo las siglas del PP. Primero fue Ignacio Fernández-Sanz, después Pedro Cabanillas y desde ayer Dolores Plata. Los dos primeros no están ya en ese partido.

La nueva alcaldesa fue elegida con los votos a favor de cinco concejales del PP, cuatro en contra del PSOE y el voto en blanco de IU. Pero la corporación la forman tres ediles más que no asistieron: uno del PP, y los dos ex regidores que ahora están en el grupo de no adscritos. Por lo tanto, solo cinco de los ocho concejales que sacó dicha formación en los últimos comicios han apoyado a la alcaldesa.

La compleja situación del Ayuntamiento de Otura comienza años atrás y son varias las cuentas aún pendientes con la justicia por temas económicos y urbanísticos, aunque también hay denuncias cruzadas entre miembros del mismo partido. O al menos lo eran.

Pero en el terreno político y solo en lo que afecta a la dirección del Ayuntamiento, el primer relevo tuvo lugar en octubre de 2012 cuando Fernández-Sanz se marchó alegando problemas de salud. Días antes miembros de su propio equipo de gobierno le pusieron contra las cuerdas al acusarle de intentar legalizar unas facturas falsas a proveedores. Se planteó gobernar con un concejal, pero finalmente se fue y terminó saliendo del PP.

Su sucesor, Pedro Cabanillas, tampoco forma parte ya de dicho partido. Una reciente sentencia, que no es firme, le condena a ocho años de inhabilitación por prevaricación. La condena también es para su antecesor en el cargo y dos ediles más. Según dicha resolución, adquirieron unos terrenos para la ampliación del Ayuntamiento a un coste superior al tasado.

Cabanillas, que se hizo cargo en 2012 del Ayuntamiento, tardó unos días en presentar su dimisión tras la condena, pese al anuncio que había realizado el PP de Granada. Eso motivó que los concejales que tenían responsabilidades en el gobierno las dejaran, como medida de presión. Finalmente él dijo que no se negaba y todo había sido un malentendido.

La tercera regidora en lo que va de mandato, que ha formado parte de los dos gobiernos anteriores, espera ahora devolver la estabilidad a la institución. La oposición no se lo va a poner fácil y es que, recuerda el PSOE, comienza su andadura en el cargo también con causas pendientes con la justicia. Está imputada por la posible comisión de un delito contra el medio ambiente y falsificación de documento. La popular tuvo a su cargo las áreas de Medio Ambiente, Obras y Servicios, Urbanizaciones, Personal y Sanidad.

El PSOE lamenta que el PP vuelva a colocar en la alcaldía a una persona imputada que ha sido, a su juicio, “cómplice” de la gestión municipal anterior que ha dejado en “quiebra económica e institucional” al Ayuntamiento. IU, por su parte, lamenta el “caos” del consistorio y pide una auditoría externa.