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Un hombre mata a estacazos en Lugo a su esposa y a su suegra

El supuesto homicida llamó a los servicios de emergencia para anunciar el doble crimen

Los agentes trasladan el cuerpo de una de las víctimas
Los agentes trasladan el cuerpo de una de las víctimas EFE

Fue casa por casa, dos viviendas anexas en el municipio de Cervo, en la costa de Lugo. Armado de una estaca, el hombre, de 52 años, propietario de una pequeña empresa de construcción, acabó a golpes con la vida de su esposa, de 44 años, y de su suegra, de 72. A continuación llamó a los servicios de emergencia para comunicar los hechos y se dio a la fuga con su coche. La Guardia Civil le localizó horas después a unos 60 kilómetros de distancia, en el puente que une Galicia con Asturias. El matrimonio llevaba unos 15 años casado y no tenía hijos.

El supuesto homicida, José Antonio Cuadrado Fernández, llamó a los servicios de emergencia de Cervo sobre la una de la tarde  para anunciar que había matado a su esposa y a su suegra y que tenía intención de suicidarse. La Guardia Civil descubrió los cadáveres en las viviendas de cada una de las mujeres. La hija, una profesora de Religión en el colegio público del vecino municipio de O Valadouro, estaba en el piso en el que convivía el matrimonio, en un edificio donde también reside otro hermano de la víctima. Fue encontrada boca abajo en el suelo en medio de un gran charco de sangre. En el dormitorio de la vivienda de su madre, una casa unifamiliar situada a escasos metros, los agentes hallaron el otro cuerpo, tendido sobre la cama en el dormitorio.

La Guardia Civil puso en marcha a continuación un amplio despliegue por toda la costa de Lugo hasta llegar a Asturias. Los investigadores habían comprobado que su teléfono móvil continuaba encendido y que había llamado y enviado mensajes después de comunicar los crímenes a los servicios de emergencia. Cuando la Guardia Civil trataba de localizarlo siguiendo esa pista, sobre las seis y media de la tarde, un transeúnte que había tenido noticia de las alertas difundidas a través de los medios de comunicación vio el vehículo del supuesto homicida, un Honda Acor de color azul, en el Puente de los Santos, que une las localidades de Ribadeo, en Lugo, y Vegadeo, en Asturias. Cuadrado Fernández fue detenido sin que opusiese resistencia.

Según fuentes próximas a la investigación, el hombre confesó los crímenes. A su esposa le propinó numerosos estacazos por todo el cuerpo y, según su testimonio, la apuñaló también en el cuello. La madre presentaba estacazos mortales en la zona frontolateral. “Eran gente trabajadora, familias muy queridas y conocidas en el pueblo”, declaró el alcalde de Cervo, Alfonso Villares. “Todos los que los conocíamos estamos conmocionados, sin capacidad de reacción, porque no hay nada que pueda explicar esto”. No constan denuncias previas por malos tratos en el matrimonio. La esposa del homicida confeso había estudiado Magisterio y ejerció de catequista en la parroquia de Cervo antes de lograr un contrato como profesora de Religión.