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Fabra amaga con castigar a Ballester para cerrar la polémica del indulto

Temor a posibles defecciones en la votación del director general de RTVV en las Cortes

Alberto Fabra y José Ciscar con el presidente de Carrefour, Rafael Arias-Salgado, este miércoles en Valencia.
Alberto Fabra y José Ciscar con el presidente de Carrefour, Rafael Arias-Salgado, este miércoles en Valencia.

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, se vio este miércoles obligado a realizar equilibrios sobre un fino alambre para salvaguardar su autoridad en el PP. Fabra, en unas declaraciones insólitas, recalcó públicamente la posición que ostenta en el partido y amagó con sancionar a los díscolos para intentar acabar con el pulso que le han lanzado desde el Grupo Popular. Un pulso consistente en apoyar la petición de indulto del exalcalde de Torrevieja Pedro Hernández Mateo —condenado a tres años de prisión por amañar la contrata de basuras de su ciudad—, situación que dinamita la política de tolerancia cero contra la corrupción del jefe del Consell.

Sin embargo, Fabra midió sus palabras ante el temor a que hoy se puedan producir desafecciones en las Cortes Valencianas durante la votación secreta del nuevo director general y los consejeros de Ràdio Televisió Valenciana.

En el pleno del pasado martes, el PP necesitaba tres quintos de la Cámara para sacar adelante sus nombramientos, algo imposible porque la mayoría cualificada necesita del apoyo de la oposición. Hoy, el PP tan solo necesita mayoría absoluta, pero esta, si se reproduce la situación del martes, es más ajustada de lo previsto.

En el último pleno el PP solo contó con 51 votos de 54 (la mayoría absoluta está en 50) por las ausencias de Francisco Camps, Sonia Castedo, Luis Díaz Alperi y Alfonso Rus, compensadas en parte con el apoyo de Rafael Blasco.

“No podemos solicitar indultos desde el partido o desde el Grupo Popular”, prosiguió Fabra, “A título personal lo que quieran, y que quede muy claro para todos los diputados del Grupo Popular y para todos los afiliados”.

“A título personal se puede hacer [apoyar el indulto de Hernández Mateo], pero no desde el partido. No se lo dice Fabra, se lo dice el presidente del partido y el presidente del grupo parlamentario”, sentenció.

Interpelado por las declaraciones del diputado popular Andrés Ballester, que el martes desairó a Fabra al señalar que si no le gusta que apoyen el indulto del exalcalde de Torrevieja, a cuarenta y tantos diputados populares sí les parece bien, el presidente de la Generalitat indicó que tendrá que ser la dirección del Grupo Popular la que decida si adopta medidas sancionadoras. Una cuestión complicada, ya que la mayor parte de la dirección del grupo popular ha firmado el apoyo al indulto de Pedro Hernández Mateo.

El asunto ha colocado en un brete al portavoz del grupo parlamentario, Jorge Bellver, y, en menor medida, al secretario general del PP y consejero de Gobernación, Serafín Castellano, que han demostrado poco control sobre la bancada popular. De hecho, este miércoles no estaba previsto reunir a la dirección del grupo parlamentario para analizar las declaraciones de Ballester.

Por contra, quien sí salió en apoyo de Fabra fue la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que no firmó la petición de indulto de Hernández Mateo. “El único mensaje que tengo que mandar es el de la unidad, porque es muy importante. Lo único que tengo que decir es abogar por la unidad del grupo [parlamentario], ”señaló.

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, evitó pronunciarse. “Tengo muchos problemas, como para entrar en temas que ni me dan ni me quitan”, dijo.