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Besteiro mantiene la oposición frontal a las políticas de la Xunta

Feijóo sale del debate sin lograr acuerdos de calado con la oposición. Los socialistas solo apoyarán tres de las 50 mociones del PP

Feijóo junto al portavoz socialista
Feijóo junto al portavoz socialista

Las tres primeras propuestas de resolución que presentó el Partido Popular en el Parlamento tras el debate sobre el estado de la atutonomía retratan la situación de la política gallega. La primera, para condenar “todo tipo de actos de terrorismo, entre ellos los de Resistencia Galega, así como expresar su rechazo a cualquier declaración que justifique o minusvalore la violencia terrorista”. La segunda, contra “cualquier manifestación realizada por cargos públicos en las que justifiquen los crímenes y asesinatos producidos durante el franquismo”. Y la tercera pide llevar a cabo una reducción de diputados desde los 75 actuales a la franja baja prevista en el Estatuto de Autonomía (que cifra el mínimo en 60 escaños). La lista de propuestas sigue hasta 50 e incluye leyes para evaluar los servicios públicos, planes de promoción de la economía, instrumentos para luchar contra la violencia de género y otras declaraciones más o menos ambiguas sobre sectores diversos.

 

La reprobación planteada por PP no alude directamente a la dictadura sino a los “asesinatos y crímenes producidos durante el franquismo” y contrasta con la tibieza que ha mostrado este partido con alcaldes que se vanaglorian de exaltar al dictador, como el de Beade, Senén Pousa, sin que eso haya motivado ninguna actuación concreta de su partido. El viceportavoz del grupo parlamentario, Román Rodríguez, subrayó ayer que Pousa “no representa al Partido Popular” pese a que lleva gobernando las últimas tres décadas bajo estas siglas.

La propuesta de la condena del terrorismo propició un debate con el BNG, que pidió obviar la mención explícita a Resistencia Galega. El PP, que en los últimos meses ha emprendido una campaña para que todas las instituciones (incluidos los ayuntamientos) tengan que posicionarse sobre este grupo violento, no cedió y mantuvo su texto. Los socialistas —en cuyas sedes Resistencia Galega también colocó artefactos explosivos, sin que eso haya impedido que dirigentes del PP les acusasen de ser complacientes con esta organización— acordaron ayer avalar la moción. Es una de las tres propuestas de resolución del PP que apoyará el grupo parlamentario que ahora lidera José Luís Méndez Romeu. El PSdeG también respaldará la bajada simbólica del IRPF a las rentas inferiores a 25.000 euros brutos anuales que supondrá un ahorro de entre tres y siete euros al mes para el 70% de los contribuyentes. Y votará a favor, según las fuentes consultadas, de una tercera iniciativa del PP para proteger el Camino de Santiago.

Si el presidente Feijóo esperaba un acercamiento al PSdeG tras el relevo de Pachi Vázquez por José Ramón Gómez Besteiro, el debate más importante del año evidencia que las posturas de ambos partidos siguen siendo irreconciliables. Pese a que hubo negociaciones sobre una treintena de iniciativas, los socialistas solo respaldan tres del medio centenar de resoluciones presentadas por el PP. Y dirigentes socialistas pronostican que en la votación de esta mañana primará el rechazo sobre las abstenciones a las mociones registradas por el Partido Popular.

El PP tampoco encontró aliados (ni entre los socialistas ni en ningún otro partido) para avalar la reforma de la ley electoral que pretende suprimir diputados, otro de los ejes del discurso político de Feijóo que ya fue incluido en su programa electoral y aplazado en dos ocasiones, la primera, al final de la pasada legislatura. El partido del Gobierno apenas llegó a acuerdos sobre dos mociones secundarias con AGE y BNG. Con el partido de Beiras para reforzar las oficinas agrarias y que estas sirvan para fijar población y facilitar la incorporación de los jóvenes al sector primario. Con el Bloque, para incrementar el peso de los profesionales médicos en el día a día de la gestión sanitaria. Dirigentes de los tres partidos de la oposición (PSdeG, AGE y Bloque) anticipan que hoy apoyarán en bloque la mayoría de sus propuestas (cada grupo disponía de 50). Un porcentaje muy alto de ellas acabarán tras la votación en el cesto de los papeles desbaratadas por la mayoría absoluta del Partido Popular.

El PSdeG situó en la parte alta de su lista los dos pactos que ofreció a Feijóo durante el debate: “que la Xunta promueva la continuidad de Novagalicia Banco como entidad financiera independiente”, además de un plan de empleo para 30.000 personas con un presupuesto no inferior a 250 millones de euros. Támbién exigió una subida de impuestos para los tramos altos del IRPF y la defensa de un sistema de financiación autonómica que prime a las comunidades con la población más envejecida y dispersa. Ninguna de estas ofertas fue atendida por el Partido Popular. El equipo de Feijóo repasaba anoche las iniciativas socialistas sin que en principio vislumbrasen demasiadas posibilidades de acuerdo.

El debate sobre las resoluciones que hoy se celebra en el hemiciclo servirá para evidenciar de nuevo la brecha entre el Gobierno y la oposición. Sus efectos no van más allá: los acuerdos de la Cámara no se fiscalizan y el Parlamento tampoco tiene potestad para obligar al Gobierno a cumplirlos. Dependen de la voluntad de la Xunta, y a juzgar por debates anteriores, su influencia en las decisiones del Ejecutivo es limitada.

 

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