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El ERE de CulturArts empieza por las unidades de cine, música y teatro

Los despidos también afectarán al área de conservación y restauración

El proceso para decidir los despidos de CulturArts arranca esta semana por las unidades de artes escénicas (musica, teatro y cine), más la de conservación y restauración. En total, unos 300 trabajadores y trabajadoras, de los que, según anunció en su día la exconsejera Lola Johnson, se despediría a un 40%, si bien ningún cargo de la Administración actual ha confirmado o desmentido esta cifra. La consejera María José Català ha insistido en que “hay margen para el diálogo”.

El comité de empresa, integrado por 12 representantes de UGT, ocho de CC OO y uno de CSIF, recibió este lunes una convocatoria para iniciar, el próximo viernes, el “periodo de consultas” derivado del “procedimiento de regulación de empleo extintivo por causas económicas y organizativas”.

Este expediente de regulación de empleo (ERE) está planteado sobre la base de “la extinción” de relaciones laborales y no sobre otro tipo de ajustes económicos o de plantilla, según fuentes sindicales, que esperan conocer en la reunión del viernes el número de empleados afectados y qué dinero se piensa ahorrar con los despidos. En esta primera fase de consultas quedan fuera las restantes entidades de CulturArts: el Palau de les Artes y La Luz de las Imágenes, y la sociedad mercantil Castelló Cultural.

La diversidad estructural de cada una de las unidades integrantes del holding CulturArts, que dirige Manuel Tomás, hace difícil unificar los criterios de regulación. Por lo que se refiere a las cuatro primeras unidades a consulta, en la de música la mayoría de la plantilla está formada por los casi 70 cantantes del Cor de la Generalitat, lo que pone sobre el tapete la cuestión de si se reduce o no esta formación artística de excelencia. De no hacerse, un despido del 40% supondría prescindir prácticamente del resto de la plantilla. En la de teatro, con apenas tres funcionarios, la mayoría son contratados laborales y los miembros del ballet tienen contratos artísticos con fecha de caducidad. En cinematografía, la mitad de sus aproximadamente 25 empleados son funcionarios.