Nueva pugna entre los socialistas en Cádiz

El PSOE abre expediente disciplinario a seis diputados del sector crítico

Irene García, secretaria general del PSOE de Cádiz.
Irene García, secretaria general del PSOE de Cádiz.EDUARDO RUIZ

El PSOE de Cádiz vuelve a publicitar sus diferencias internas con la difusión por parte de la ejecutiva provincial socialista del expediente disciplinario abierto contra seis diputados provinciales de Cádiz, entre ellos los alcaldes de La Línea y Villaluenga del Rosario, por haberse negado a firmar el cambio de portavoz del grupo socialista en la Diputación. La dirección provincial, con el apoyo de la regional, quiere que la actual secretaria provincial, Irene García, asuma ese cargo que ahora mismo ostenta el chiclanero José María Román. "Ha sido una decisión dura y extrema, que espero encuentre cauces para el diálogo", ha lamentado el diputado por Cádiz, Manuel Chaves, quien, en medio del conflicto abierto, ha ofrecido este jueves una conferencia en Cádiz.

Este episodio es un retorno a las diferencias que se vivieron hace escasos meses en la lucha por los mandos del partido entre griñanistas y pizarristas. Esa contienda se saldó con una ligera victoria de los griñanistas, que permitió a Irene García asumir la secretaría provincia. Uno de sus retos fue aplicar "nuevas formas" al partido y esforzarse por que las disputas internas no salieran de las paredes de las sedes socialistas.

Vuelven las diferencias entre griñanistas y pizarristas

No lo ha conseguido. Fue García la que disputó a su antecesor Francisco González Cabaña el puesto de portavoz en la Diputación, aunque finalmente, García cedió ese cargo a José María Román, después de que el apoyo chiclanero fuera esencial para su victoria. Pero en apenas dos meses Román se erigió como un espíritu libre. No atendió las directrices del partido ni en el nombramiento de cargos de confianza ni en el reparto del dinero público que le correspondía al grupo. Así que García maniobró para que Román abandonara la portavocía en su favor.

Pero se encontró con el rechazo de Román y el apoyo de los cinco diputados afines a González Cabaña y Luis Pizarro. Suman seis votos, justo la mitad. El reglamento de la Diputación establece que el cambio de portavoz necesita mayoría. Y por dos veces Irene García ha perdido esa votación. La ejecutiva provincial, con el apoyo de la regional, conminó a los diputados díscolos a firmar un documento de apoyo a García. Se basaba en los estatutos del partido para forzar esa rúbrica. Pero esos diputados recurrieron recordando que la ejecutiva puede proponer un nombre para la portavocía pero no imponerlo.

Finalmente, el expediente disciplinario será analizado por la dirección regional y, salvo sorpresa, terminará en la federal. Uno de los afectados, Federico Pérez Peralta, ha llamado a la calma. "Creo que se puede encontrar una solución desde la lealtad al partido", sostiene. Chaves, en Cádiz, ha ejercido de mediador. "No conozco la interioridad del caso. Entiendo que cualquier cargo debe asumir las normas y la ejecutiva habrá tenido razones para tomar decisiones". Pero, a continuación ha añadido: "Es una decisión dura y extrema. Espero que haya margen de diálogo y se pueda encontrar una solución".

Los diputados díscolos aseguran haber recibido llamadas de apoyo de toda Andalucía. González Cabaña ha calificado el expediente como un "ERE político" contra los que opinan diferente. La ejecutiva de Alcalá, a la que pertenece uno de los expedientados, le ha mostrado su apoyo y ha denunciado que la dirección provincial está dividiendo al partido.

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