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La CUP aspira a ser el “caballo de Troya” de las clases populares

El partido reúne unos 2.500 seguidores en el acto central de campaña

David Fernández, cabeza de lista de la CUP
David Fernández, cabeza de lista de la CUP

“Las cinco o seis personas de la CUP que entren en el Parlament seremos el caballo de Troya de las clases populares”. Con esta declaración de principios, el cabeza de la lista de la Candidatura de Unitat Popular (CUP), David Fernández, defendió ayer que el objetivo de su formación, en caso de que consiga representación en la cámara catalana, será la de “hacer la vida imposible” a la clase política. Fernández también cargó, durante el acto central de campaña celebrado en Barcelona, contra el modelo económico vigente, al que calificó de “capitalismo senil”.

La CUP puede dar la sorpresa estos comicios. Prácticamente todas las encuestas recientes aseguran la presencia de esta formación asamblearia en el Parlament con una orquilla que oscila entre uno y siete diputados, dependiendo del sondeo. A pesar de su larga historia (la CUP surgió a finales de la década de los 70), el partido solo se ha presentado en los comicios municipales. El marcado perfil de izquierdas, independentista, ecologista y anticapitalista está atrayendo cada vez más adeptos, especialmente a medida que la crisis arrecia. Este auge del partido eclosionó en las pasadas elecciones municipales de 2011, cuando la CUP obtuvo 101 concejales. Esto le ha dado el gobierno de casi una decena de municipios, entre ellos Arenys de Munt. El pasado mes de octubre, la asamblea de la CUP decidió dar el salto y presentarse, por primera vez, a las autonómicas, pudiendo captar votos tanto de Esquerra (ERC) como de Iniciativa (ICV-EUiA).

Con muchos menos recursos para realizar deslumbrantes videos y actos de campaña y con apenas presencia en los medios de comunicación, la CUP está concentrando sus esfuerzos en actos de calle y próximos a la ciudadanía. Y, de momento, les funciona. Un buen termómetro de los apoyos que puede obtener se vivió en el acto central que la formación celebró ayer, llenando el Barcelona Teatre Musical con 1900 personas. A ellos se suman los 500 que se quedaron en la puerta siguiendo el evento desde una pantalla. El día antes, Esquerra celebró en el mismo espacio su acto central, convocando el mismo número de seguidores.

Ante un público entregado que calentaron el ambiente con continuos aplausos espontáneos, que no respondían a los momentos prefabricados de otros partidos, el candidato de la CUP David Fernández fue especialmente críticos con la clase política y los poderes económicos. “El capitalismo es una máquina de generar pobreza”, aseveró Fernández, quien defendió la necesidad de generar un movimiento de lucha desde abajo para dinamitar el establishment. “Hace falta perder el miedo y desobedecer. La lucha se hace desde la calle, proclamó.

El candidato de la CUP apostó por un modelo económico y social alternativo, mucho más justo y equitativo. “Si ellos tienen los bancos, nosotros tenemos las finanzas éticas. Si ellos tienen el Liceo, nosotros tenemos los casales de barrio. Si ellos tienen la patronal, nosotros tenemos los sindicatos combativos”, bramó el candidato.

Al acto asistieron como invitados a representantes de la lucha obrera y del independentismo. Diego Cañamero, del Sindicato Andaluz de Trabajadores, fue muy crítico con la clase política “que habla en nombre del pueblo, pero lo tiene encadenado”. El portavoz de la izquierda abertzale Txelui Moreno defendió la necesidad de que entre “aire fresco e ideas nuevas” en el Parlament y pidió el voto por la CUP. “Es el voto rebelde. El cambio social vendrá de la lucha en la calle y de la lucha en el parlamento”. El acto se cerró con la actuación del grupo valenciano Obrint Pas.