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Soluciones para salir del pozo

Seis ciudadanos explican qué esperan oír del presidente del Consell

¿Qué futuro cree que tiene la Comunidad Valenciana? ¿Qué anuncio desearía que hiciera el presidente de la Generalitat? ¿Qué actitud piensa que debería mantener la oposición? EL PAÍS ha trasladado estas preguntas a seis ciudadanos para conocer sus expectativas ante el debate de política general en las Cortes.

“He pedido dos créditos por las deudas de la Generalitat”. Luis Amigó, de 57 años, regenta desde hace tres décadas una farmacia en el centro de Valencia. Los impagos de la Generalitat desde hace tres meses y medio (200.000 euros) le han llevado a pedir dos créditos por 210.000 euros. Desconoce cómo devolverá el dinero. “Si no pago, me quedaré sin propiedades”, dice.

Luis Amigó.
Luis Amigó.

Califica la situación financiera de la Comunidad Valencia de “muy difícil” e insta al presidente Alberto Fabra a anunciar en el debate el pago de toda la deuda farmacéutica: “Los boticarios no podemos seguir financiando a la Administración”. Confía en que la oposición reclame esta reivindicación profesional “justa” y advierte del riesgo de un posible desabastecimiento de medicamentos por los impagos. “El servicio no está asegurado. Si usted me pide un fármaco de 600 euros, me resultaría muy difícil vendérselo”, zanja.

“Que Fabra diga lo que no dijo antes de las elecciones”. Para Roberto Nomdedéu, trabajador de la industria cerámica de Castellón, el futuro de la Comunidad Valenciana es “algo oscuro”. “Teníamos dos sectores muy fuertes en la provincia como es el azulejero y la construcción, y es donde más ha pegado la crisis. Con la que está cayendo y lo que viene detrás veo muy difícil el futuro”, explica. Nomdedéu pide al presidente de la Generalitat que sea claro y que “dé a conocer las intenciones que no dijeron antes de las elecciones; ahora todo son recortes”. Este trabajador de producción critica los ajustes después de “años de despilfarro” en los que “se ha dado dinero para obras en muchos casos innecesarias”. Para la provincia de Castellón, pide a Fabra que trabaje para evitar que el IVA en la tasa del gas suponga otro mazazo para la industria, aunque no tiene muchas esperanzas. “Por lo que se ve y se lee en las noticias no creo que lo consiga”, dice.

También a la oposición reclama más responsabilidad. “Con la que está cayendo puede ser bonito verlo desde la barrera, pero tenemos todos que unirnos y apretarnos el cinturón”.

“Mientras sigan con los recortes el futuro es bastante pesimista”. Ginés Pérez, de 51 años, es director del colegio Fabraquer en El Campello (Alicante) y portavoz de los directores de colegio en la provincia de Alicante. Desde 1993 lleva como director en varios centros, y su especialidad son las Matemáticas y Ciencias Naturales. Con los recortes, afirma, “no se rebajará el fracaso escolar, tampoco se dignificará la labor del profesorado y se desmotivará al profesorado más de lo está”. Le gustaría que Fabra anunciara que la Generalitat “va a poner la educación como prioridad, y que no se escatimarán medios económicos, materiales y humanos para que se sitúe en los niveles europeos”. Respecto a la oposición, considera que “debe ser seria y constructiva, que no critique solo, y que aporte ideas y soluciones para mejorar la educación”.

“Con este panorama, si eres joven, mejor quedarte en casa de tus padres”. “¿Qué futuro puede tener una comunidad que pone la zancadilla a los jóvenes independientes y emprendedores? Es imposible que crezcamos e incluso que sobrevivamos con este panorama”, responde en Valencia Edurne Monroig, joven, madre y autónoma del sector de la construcción, que ha recibido dos malas noticias este verano. “Por un lado, nos van a retirar las ayudas de la Generalitat a los jóvenes que en su momento nos aventuramos a comprar una vivienda. Mi hipoteca se va a multiplicar casi por dos”. “Y por otro”, prosigue, “en agosto me encontré con que me habían retirado sin previo aviso la bonificación de la cuota de autónomos que estaba recibiendo por haber sido madre. Me pareció tan mezquino...”.

“Cuando se lo conté a mi pareja exclamó: ‘¡Pero si Rajoy es el amigo de los autónomos!’. Y yo respondí: ‘Pues será de los autónomos porque a las autónomas nos acaba de dar una buena patada en las posaderas!”. “¿Qué pretenden?”, se pregunta, “¿que acabemos todos en la indigencia, sin techo, sin futuro y sin ilusión por nada?”. Y añade: “Con este panorama lo mejor si eres joven es quedarte en casa de tus padres hasta los 52 y, puesto que no hay trabajo y lo de emprender un negocio parece un suicidio, vivir de sus ingresos mientras puedas”.

Edurne es lacónica sobre el anuncio que desearía oír de Fabra: “Su dimisión”. Y considera que los partidos de la oposición “deberían huir de las guerras internas y tener un poco más de coherencia en sus propuestas”. “No han construido una alternativa y tampoco han logrado conectar con los ciudadanos descontentos. Hay mucha gente a la que no le convence el PP pero cuando llegan las elecciones se pregunta: ‘¿A quién voto?’ ¡No hay nadie que me guste! Es una lástima...”, lamenta.

María José San Román.
María José San Román.

“Queremos que hagan más economía y menos política”. María José San Román, de 57 años, es chef y propietaria del restaurante Monastrell de Alicante. Desde 2010 preside la Asociación de Empresarios de Hostelería de Alicante. San Román considera que el futuro de la Comunidad “dependerá de la estrategia que se marque”, que debe ser distinta a la de ahora. “De la manera que íbamos, no íbamos bien”, enfatiza. La chef desearía que el presidente anunciara un nuevo rumbo de manera “inmediata”. Centra la petición en su campo: “Estrategias de profesionalización del sector, que venimos reclamando históricamente, y sin las que nos resulta muy difícil mejorar en nuestra oferta”. Y agrega la necesidad de sanear las cuentas: “Del pago de lo que debe la Administración depende la supervivencia de muchas empresas”. A la oposición le pediría “más proactividad”. Cree que faltan propuestas e ideas. “Queremos que hagan más economía y menos política”, apostilla.

“Mientras la deuda sea tan brutal es difícil vislumbrar un futuro”. A Nora Gómez, de 54 años, trabajadora del sector del diseño gráfico que vive en Valencia y lleva cuatro años parada, le cuesta ser optimista sobre el futuro. “Mientras haya una deuda tan brutal, es difícil vislumbrar el futuro sin ser claramente negativos”, afirma Nora. “Cabe esperar que, al margen de la actitud soberbia y despilfarradora que han tenido hasta ahora, en la que los políticos han trabajado para dar una falsa imagen basándose en la filosofía del ostento, sean capaces de escuchar propuestas alternativas con humildad y sentido social”. Nora considera que las tres prioridades de los gobernantes deberían ser la educación, la sanidad y la cultura.

A Fabra le pediría que, “en vez de reprochar iniciativas a otras comunidades”, fuera “serio”, y se comprometiera “con otro modelo de hacer política que diese más participación a los ciudadanos”; “hasta ahora nos utilizan solo para votar y nigunearnos después”. De la oposición espera “una actitud dialogante, perseverante y de acción, uniéndose entre ellos, y defendiendo un plan alternativo y realista”. Sin dejar de destapar por ello “todas las tramas organizadas que han arruinado este país”.

Con información de Joaquín Gil, Lorena Ortega, Ignacio Zafra, Rosa Biot y Ezequiel Moltó.