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Dos propietarios de suelo recurren la aprobación del Plan Rabassa ante el TSJ

El alto tribunal solicita al Ayuntamiento de Alicante copia en soporte digital del macroproyecto

Dos propietarios de suelo han recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ) la aprobación del anteproyecto del plan urbanístico de Rabassa en el pleno del pasado mes de mayo. Y en respuesta a este recurso, el alto tribunal se acaba de dirigir al Ayuntamiento de Alicante para solicitarle una copia en soporte digital de este polémico macroproyecto urbanístico del promotor Enrique Ortiz. Fuentes de Urbanismo aseguran que remitirán de forma inmediata la documentación solicitada.

El Plan Rabassa fue aprobado por el Consell en 2009, pero desde entonces no se ha puesto ni una sola piedra. El documento ha sufrido desde entonces modificaciones: el coste de urbanización se ha encarecido  en más de cinco millones de euros desde su aprobación inicial en 2006 y la cifra de VPO de 8.047 a 9.442. El equipo de gobierno que preside Sonia Castedo, sin embargo, aceleró el pasado mes de mayo el anteproyecto de urbanización de Rabassa con el argumento de que así se facilita la implantación de la multinacional sueca Ikea en el entorno, "un lujo" que creará unos 2.000 empleos.

El plan Rabassa tendrá que volver a pasar por pleno cuando esté bien definido y encajado el proyecto comercial que ha propuesto Ikea en la zona. La multinacional sueca pretende construir en Rabassa una zona comercial de 131.000 metros cuadrados (la mayor superficie comercial que actualmente existe en Alicante ronda los 40.000 metros cuadrados). Esta superficie incluiría 35.000 metros cuadrados para esta cadena,  60.000 metros cuadrados de centro comercial, 14.000 metros cuadrados de hipermercado y 22.000 metros cuadrados para la instalación de medianas superficies y un aparcamiento para 5.000 vehículos. Este proyecto obliga a modificar el Plan Rabassa en aspectos, por ejemplo, como los accesos rodados a la zona. Obliga también, por tanto, a contar con nuevos informes favorables o a subsanar las pegas que los distintos organismos pongan. El Ayuntamiento, en mayo, aceleró la aprobación del anteproyecto de urbanización, para agilizar la llegada de Ikea.