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La Caixa y Bañuelos levantarán seis parques temáticos junto a Port Aventura

El proyecto, que supone una inversión de 4.500 millones, se levantará en Vila-seca y Salou

El complejo creará 20.000 empleos y atraerá a 10 millones de turistas al año, según los promotores

A diferencia de Eurovegas, el suelo de Tarragona está recalificado, urbanizado y listo para construir

Terrenos alrededor de Port Aventura donde se levantarán los seis parques temáticos. Foto: JOSEP LLUÍS SELLART / Vídeo: ALTAS

El Gobierno catalán guardaba un as en la manga en la pugna que ha mantenido con la Comunidad de Madrid para albergar el macrocasino Eurovegas, aunque el proyecto de Las Vegas Sands ha sido prioritario en los últimos meses. Lo enseñó ayer en respuesta al silencio de Sheldon Adelson: La Caixa y la promotora Veremonte (del empresario Enrique Bañuelos) levantarán seis parques temáticos junto a Port Aventura, en Tarragona. Se llamará Barcelona World. Las cifras no son tan estratosféricas como las del complejo que impulsa el magnate norteamericano, pero suponen una réplica que el Gobierno catalán celebró ayer casi como un gol de los locales en un Barça-Madrid. Un total de 4.775 millones de euros de inversión en un proyecto que sus promotores aseguran que generará 20.000 puestos de trabajo directos (más el doble indirectos) y atraerá a diez millones de turistas al año (Barcelona roza los ocho millones).

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, felicitó al presidente de la Generalitat, Artur Mas, por haber conseguido una inversión alternativa al proyecto de Eurovegas “muy importante” y se alegró de que el proyecto se desarrolle en España.

Los seis parques temáticos reproducirán áreas del mundo (Europa, Estados Unidos, China, Rusia, India y Brasil) y en cada una de ellas habrá un hotel (12.000 habitaciones en total), un casino, oficinas y servicios y oferta lúdica y de restauración “pensada para un público familiar”, insistieron varias veces los promotores y los dirigentes del Gobierno catalán.

¿Quién lo pagará? La Caixa venderá el suelo y se desvinculará del proyecto en cuanto comiencen las obras. La promotora Veremonte financiará el complejo mediante el sistema equity; con las inversiones de fondos inmobiliarios especializados en este tipo de proyectos y de los operadores que se quieran instalar y explotar hoteles, casinos, restaurantes, teatros, centros comerciales...

Una de las claves del proyecto, a diferencia de Eurovegas, es que las 400 hectáreas que posee La Caixa junto a Port Aventura —los tres campos de golf y los hoteles y chalés— están urbanizadas y listas para desarrollar. Cuentan incluso con accesos, viales, electricidad, agua, saneamiento, depuradora… En el plano constructivo, pues, solo falta redactar los proyectos, darles el visto bueno y que entren las máquinas. De ahí que Veremonte aventurara ayer que las obras comenzarán en un plazo máximo de 18 meses y el complejo estará acabado en 2016. Otra cosa es la dificultad de atraer empresas dispuestas a invertir para instalarse en este gran escaparate. “Tenemos muchos inversores que nos acompañan en otras inversiones, tenemos muchos contactos, estamos convencidos de que no será difícil”, aseguró a EL PAÍS el consejero delegado de Veremonte, Xavier Adserà.

El proyecto se presentó solemnemente tras una semana loca de declaraciones, en la que los rumores han alejado Eurovegas de Cataluña. Por la mañana se celebró un acto en el Palau de la Generalitat y por la tarde se repitió en el territorio, en Tarragona. A primera hora, en el Palau presidieron el acto de formalización del acuerdo el propio presidente de la Generalitat, Artur Mas; el de CaixaBank, Isidre Fainé, y el empresario valenciano Enrique Bañuelos. Quienes explicaron el proyecto a la prensa, con todo, fueron tres consejeros (el de Economía, el de Empresa y el de Territorio), el subdirector General de La Caixa, Lluís Rullan, y el consejero delegado de Veremonte.

En sus intervenciones, se mostraron convencidos de que Barcelona World catapultará el área de Port Aventura como destino turístico de primer orden. Rullan aventuró que el proyecto consolidará la zona “como el mejor destino del sur de Europa”. El consejero de Empresa y Empleo, Francesc Xavier-Mena, afirmó: “Estamos hablando de uno de los principales proyectos de inversión no en España ni en Europa, sino en el mundo, que posicionará no solo el área de Tarragona sino Cataluña como líder turístico en Europa y el mundo”.

En la inevitable comparación con Eurovegas y la capacidad de ambos proyectos para atraer inversiones y visitantes, consejeros y promotores de Barcelona Word sacaron pecho sin disimular. “El espacio no tiene parangón en España y la velocidad de desarrollo es infinitamente superior a cualquier otro. No estamos preocupados por Eurovegas, igual deben preocuparse otros por lo que preparamos nosotros”, zanjó el titular de la cartera de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder. “La competencia es la competencia y nosotros queremos ser los primeros”, añadió el consejero de Economía,  Andreu Mas-Colell, que no dudó en asegurar que Barcelona World es “incompatible” con Eurovegas. Todos ellos restaron importancia a la presencia de casinos en el proyecto Barcelona World. Cualquier hotel internacional e incluso los cruceros o ferrys que zarpan de los puertos catalanes los tienen, argumentaron.

El silencio de Las Vegas Sands ha sido el revulsivo para apostar por Barcelona World y madurar el proyecto en las últimas semanas. Una idea de negocio que La Caixa y la Generalitat tenían sobre la mesa desde hacía meses, aseguró el consejero delegado de Veremonte, Xavier Adserà. Fuentes de la Generalitat mantienen, con todo, que el proyecto de Adelson siempre figuró en primer plano y que la alternativa ha cobrado fuerza a medida que se acercaba el 31 de agosto, fecha del ultimátum del Gobierno catalán.

La intensa semana de rumores sobre Eurovegas hizo el resto. De hecho, La Caixa no aprobó la venta de los terrenos hasta el Consejo de Administración que celebró el pasado jueves. El frenesí lo inició el líder socialista madrileño, Tomás Gómez, que el martes aseguró tener la certeza de que Eurovegas se instalaría en unos terrenos de Alcorcón. El miércoles, la presidenta de esa comunidad, Esperanza Aguirre, ni confirmó ni desmintió a Gómez y siguió con el juego de las intuiciones. El tercer capítulo se produjo el jueves, cuando durante una entrevista a Catalunya Ràdio, el presidente Mas reveló que el pasado 31 de agosto había caducado la oferta de la Generalitat por Eurovegas. En la misma entrevista, dio por hecho que el casino irá a Madrid, y este jueves por la noche, la Generalitat enviaba una convocatoria de acto “para anunciar una importante inversión”.

Las patronales catalanas aplaudieron ayer el anuncio, así como los alcaldes del territorio; el recelo sobre el modelo de desarrollo que representan estos negocios llegó por parte de los partidos de izquierdas y de los sindicatos. También la plataforma AturemEurovegas aseguró que se opondrá a Barcelona World. A todo esto, Las Vegas Sands, que antes del verano anunció que habría veredicto en septiembre, sigue sin decir esta boca es mía.