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60 bailaoras para una cámara

Paco Sánchez inaugura una muestra fotográfica en el Real Alcázar de Sevilla

Ángeles Gabaldón, en una de las fotografías de la muestra.
Ángeles Gabaldón, en una de las fotografías de la muestra.

Paco Sánchez (Dos Hermanas, Sevilla; 1946) parece que nació con la cámara fotográfica colgada al cuello. Primero fueron el rock y el jazz, pero en 1975 el flamenco se convirtió en su obsesión. Desde hace cuatro décadas Sánchez recorre teatros o cualquier otro escenario para captar en sus instantáneas la jondura del flamenco. Pero su amor al género le llevó, el pasado año, a plantearse un proyecto distinto: representar a la figura de la mujer bailora. El resultado, 15.000 disparos después, es la exposición Bailaoras que se inaugurará el 5 de septiembre en el salón del Apeadero del Real Alcázar de Sevilla, dentro de las actividades paralelas de la Bienal de Flamenco. Bailaoras, que estará abierta hasta finales de septiembre, reúne 26 fotografías en color de 100 x 150 centímetros y otras cuatro, con el mismo formato, en la que aparecen imágenes de ocho artistas.

Ángeles Gabaldón, Mercedes Ruiz, Rosario Toledo, Alicia Márquez, Carmen Iniesta, Adela Campallo, Manuela Ríos, Saray de los Reyes y Patricia Ibáñez son algunas de las 60 bailaoras que han posado para Paco Sánchez en un estudio cedido por el Ayuntamiento de Valencina de la Concepción. “Tengo miles de fotografías de baile tomadas en teatros que están condicionadas por la escenografía del espectáculo, los fondos, las luces... Yo quería destacar solo la figura de la bailaora y por eso decidí hacer las fotografías en un estudio”, comentó el sábado el periodista Paco Sánchez, quien en 2009 recibió el Premio Ondas a la innovación radiofónica por la creación de FlamencoRadio.com, un canal flamenco por Internet de Canal Sur Radio.

Bailaoras no es más que una pequeña parte de un proyecto mucho más ambicioso truncado, como tantos otros, por la crisis. “Mi proyecto era colocar fotografías, de unos cinco metros, en distintos espacios relacionados con la Bienal y también en la Estación de Santa Justa, en el aeropuerto, a la entrada de los teatros... Al final, la Bienal solo ha puesto la sala, incluso la producción la he tenido que hacer yo con la colaboración de la Universidad de Sevilla”, concluye.