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Las ONG exigen que la Generalitat les pague una deuda de 15 millones

150 trabajadores de estas entidades se encierran en la sede de la Agencia Catalana de Cooperación

Trabajadores de ONG catalanas encerrados en la sede de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo en Barcelona.
Trabajadores de ONG catalanas encerrados en la sede de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo en Barcelona.

Alrededor de 150 trabajadores de ONG catalanas han cortado desde las once de la mañana de este jueves tres de los cuatro carriles de la Via Laietana de Barcelona a la altura de la Agencia Catalana para la Cooperación al Desarrollo (ACCD) para protestar por los 15 millones de euros que, denuncian, les debe la Generalitat en concepto de subvenciones que ya habían sido aprobadas hace dos años. Hasta 30 empleados han permanecido encerrados en la recepción del edificio a la espera de ser atendidos por un responsable. Cataluña ha rebajado en dos años el 81% el presupuesto para cooperación y el de 2012 (aún no entregado) es de 9,5 millones. "Esta asignación nos sitúa a niveles de 2001", ha denunciado el presidente de la Federación Catalana de ONG para el Desarollo (FCONGD), Francesc Mateu.

La FCONGD es la asociación mayoritaria de ONG en Cataluña con 140 entidades adscritas, de las cuales 30 han paralizado hoy sus proyectos por falta de dinero. La Generalitat debería haber ingresado la ayuda anual a las organizaciones en enero. A día de hoy, no solo no se ha efectuado el pago, sino que nadie de la Administración se ha comunicado con la FCONGD para concretar la fecha del abono.

Esta mañana, la ACCD ha permitido la entrada de 30 trabajadores que reclamaban ser atendidos por el director de la institución, Carles Llorens. Mientras, el resto ha cortado parcialmente Via Laietana con pancartas y un sonoro ruido de silbatos. Llorens, de viaje en París, se ha limitado a telefonear para prometer que "hablará con algún responsable del Departamento de Economía", ha dicho un insatisfecho Mateu, intermediador entre los empleados y la Generalitat en esta calurosa mañana de julio. Hacinados, pero sentados en el suelo ante la mirada seria de tres funcionarios de la ACCD y cuatro agentes de los Mossos d'Esquadra, los responsables de las ONG repartían agua, abanicos y carteles con el célebre 0,7% que hace alusión a la aportación del producto nacional bruto idónea que los países ricos deberían ceder a los subdesarrollados, según la ONU.

La mayoría de las ONG para el desarrollo catalanas centran sus labores en Latinoamérica y África. Los impagos de la Generalitat suponen la paralización de programas plurianuales. En otros casos, directamente la eliminación. "Entendemos que estamos en momentos de crisis, pero no nos parece de recibo que nos hayan recortado el 81%", dice Marga García, de Médicos Mundi. García y sus compañeros llevan desde 2004 acercando atención médica primaria a territorios remotos de Mozambique, Angola y Bolivia.

“Dicen que no tienen ni idea de cuándo nos podrán pagar”, asegura Àlex Guillamón, coordinador de Entrepobles. En su caso, los impagos repercuten de forma directa en los programas de ayuda a la mujer y a la agricultura que realiza en Perú y Guatemala, respectivamente. Entrepobles lleva dos años ayudando a mujeres indígenas que fueron víctimas de agresiones sexuales durante el conflicto armado que azotó el país en la era de Fujimori y apoyando a comunidades indígenas del interior de Guatemala con la implantación de sistemas de autogestión de agricultura ecológica.

La ausencia de los 800.000 euros que debería haber recibido Entrepobles este año hace que el futuro de estos programas sea una incertidumbre.“En algunos casos las organizaciones locales han tenido que adelantarnos el dinero y en otros los hemos puesto de nuestros fondos, aunque estamos en un punto en el que nos planteamos si seguir adelantando fondos sin ninguna garantía de la Generalitat”, concluye Guillamón”.