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Nadie quiere el aeropuerto de Castellón

José Císcar concede que el Consell no tiene ninguna "oferta en firme" por la infraestructura

El vicepresidente recuerda que la mayoría de los turistas que nos visitan llegan por vía aérea

La Generalitat Valenciana no dispone de una oferta "en firme" para la compra del aeropuerto de Castellón y, por tanto, tampoco de venta, según ha asegurado hoy el vicepresidente del Gobierno autonómico, José Císcar, quien ha precisado que el Consell no se cierra a "ninguna posibilidad" sobre el futuro de las instalaciones.

Císcar, en los pasillos de las Cortes, ha asegurado que la Generalitat busca "la mejor fórmula de gestión posible" para esta infraestructura y ha agregado: "No nos cerramos en banda a ninguna posibilidad".

"No hay oferta de compra en firme y, por tanto, tampoco de venta, sin cerrarnos a ninguna opción siempre que sea viable, rentable y sirva a los fines para los que fue concebido: servir a la industria turística", ha asegurado.

Según el vicepresidente, el aeropuerto de Castellón es una infraestructura que "está ahí" y "puede prestar un servicio importante al turismo de la provincia de Castellón y de la Comunidad Valenciana.

Císcar ha recordado que "la gran mayoría" de los turistas que visita la Comunidad Valenciana llega en avión y "ahí puede tener su cuota de mercado" el aeropuerto de Castellón y ha resaltado que los empresarios y la Generalitat "quieren que se ponga en marcha en las mejores condiciones posibles de rentabilidad económica y social".

Ha explicado que hay "procedimientos contables para determinar cuál es el valor real" de las infraestructuras, pero ha indicado que no han tasado el aeropuerto porque todavía "no hay ningún tipo de oferta en firme" y que cuando haya una petición, la valorarán y, "si es interesante", estudiarían los detalles.

Los partidos de la oposición han calificado de "despropósito" una posible venta del aeropuerto de Castellón y han lamentado que tenga que "malvenderse" una infraestructura "ruinosa" que fue "un capricho personal" del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra.

El secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, ha planteado que la gestión del aeropuerto pase a manos de AENA, con lo que se conseguiría "quitárselo de la manos a Carlos Fabra, que aún es el responsable de su gestión como presidente de Aerocas, por cierto nombrado por Alberto Fabra".

Puig ha añadido en un comunicado que la solución "no pasa por regalar los 180 millones que ha costado el aeropuerto sin aviones, 150 en construcción y otros 30 en propaganda. la intención del PP de poner en venta este aeropuerto que nos cuesta 780.000 euros al mes en mantenimiento es una de sus muestras más claras del despilfarro".

El portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas, Antonio Torres, ha dicho a los periodistas, en los pasillos de la Cámara, que el aeropuerto acabará como "todos los grandes proyectos", como Terra Mítica: "Al final se malvenderá por cuatro euros y habremos pagado todos los valencianos el capricho de Carlos Fabra".

El diputado de Compromís Josep Maria Pañella ha anunciado que su grupo ha tramitado varias preguntas y ha pedido la comparecencia de la consejera de Turismo, Lola Johnson, para que aclare si van a vender el aeropuerto, si tienen algún postor y cuál es el modelo de gestión que plantean para el futuro.

Se ha preguntado si habrá "alguien interesado en comprar algo tan ruinoso y sin ningún futuro", ha asegurado que su construcción ya ha costado "155 millones de euros", a los que se suman "los 300.000 euros que cuesta su mantenimiento al mes" y el déficit de 78 millones de la Sociedad Gestora que, según ha dicho, "vamos a asumir".

La diputada de Esquerra Unida Marina Albiol ha acusado al Gobierno de la Generalitat de querer, "después de haberse gastado más de 155 millones de euros de todos los valencianos, regalarlo o venderlo a precio de saldo a una empresa privada".

Albiol ha asegurado que la estatua de Ripollés que preside el aeropuerto, "y que ha costado 300.000 euros, debería pagarla de su bolsillo Carlos Fabra y ponérsela si quiere en el comedor de su casa, pero en ningún momento el dinero tiene que salir de los impuestos de valencianos".