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Las secuelas de Fallas, cuatro días después

La limpieza de la periferia o la apertura de calles persiste después de los 20 días de periodo fallero

Aspecto de los contenedores de basura un día de Fallas.
Aspecto de los contenedores de basura un día de Fallas.

La escultura de luces que simulaba la torre Eiffel en la calle Sueca del barrio valenciano de Russafa sigue en pie. Eso sí, apagada y con aspecto de parque de atracciones abandonado. Porque, aunque las Fallas acabaron la madrugada del lunes, hasta hoy, viernes, no se ha retirado. No solo esto permanece. Hasta ayer, la basura en las calles alejadas del centro seguían visibles, tal y como comunicó el PSPV el miércoles. Entonces, la concejala del grupo socialista Isabel Dolz señalaba el "doble rasero" del Ayuntamiento, explicando que la causa de estos retrasos en la recogida se debe a  “la drástica reducción de los servicios de limpieza y recogida de basura” pero también “a la incapacidad previsora del equipo de Gobierno local que le impide anticiparse a los problemas de los vecinos y vecinas”.

Desde el grupo popular reconocen no hacer valoraciones posteriores a los días de Fallas y se acogen a que, según la normativa, entre las 24 y las 48 horas desde el final de las fiestas debe estar todo en su lugar. "Algunas fallas van con retraso debido a la empresa que lleva el montaje", explican, "aunque también hay que tener en cuenta todo lo que ha beneficiado a los negocios de esas calles durante el periodo de fiestas", reconocen.

"Si queremos que sean Patrimonio, queda mucho por hacer"

Carlos García Lafuente, un vecino de Russafa, se quejaba ayer en comunicación telefónica de una multa que le habían puesto por aparcar el coche en una zona reservada para un montaje fallero: "Pregunté a unos policías si lo podía dejar porque les vi quitando las señales", comenta, "y me dijeron que sí. Hoy, al ver la nota, me he puesto muy nervioso y he pedido que viniera una patrulla para que me lo justificara", resume. Al final, a este hombre de 32 años le tocó sacarlo del depósito previo pago de 180 euros. María José Brosetta, presidenta de la Federación de Vecinos de Valencia, indica que "es pronto para valorar, pero, efectivamente, la limpieza es deficitaria". "Tenemos que agradecer que haya llovido, porque si no se notaría mucho más el olor de las calles", remata.

Desde la coalición Compromís, que ya había presentado quejas sobre la "escasez" de medios para paliar la suciedad de las fiestas, relatan que "es lamentable que la tercera ciudad del estado español no cuide más ese aspecto". "El problema es que la limpieza extra de Fallas se limita a la plaza del Ayuntamiento y a las cenizas de las cremàs, pero no a la basura ordinaria. Por eso en los barrios de fuera del centro se tarda mucho más en adecentar todo", indican. "En la plaza de Patraix aún hay contenedores aislados. Sin contar con la ausencia total de reciclaje que se produce durante los días de fiesta", añaden. "Además, si tenemos en cuenta que por aquí pasan más de un millón de personas, el cómputo de urinarios es de uno por cada 5.500 personas", añaden, "sinceramente, si se pretende que las Fallas sean Patrimonio de la Humanidad deberían cambiar muchas cosas".  

Unas jornadas después del final de Fallas, algunos vecinos siguen mostrándose molestos por las secuelas que acarrean estos días: "Retiran los plásticos para permitir el tráfico, pero la calle sigue abarrotada de trastos", señala Esperanza, una vecina de Russafa, "aunque, por lo menos, este año empezaron a quitarnos sitio a partir del día 15 de febrero y no el cuatro, como otros años", se resigna.