Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
LORENZO RAMOS / DIRECTOR DE LA ORQUESTA DE CÓRDOBA

"La orquesta es de la ciudadanía, no un lujo para unos pocos"

El nombramiento se ha hecho con un método en el que han intervenido los músicos

Lorenzo Ramos, nuevo director de la Orquesta de Córdoba. Ampliar foto
Lorenzo Ramos, nuevo director de la Orquesta de Córdoba.

Aún no se ha trasladado a Córdoba pero, desde Madrid, Lorenzo Ramos ya conoce todo lo que se cuece en la ciudad. Tras ocho años de mandato de Manuel Hernández Silva, el nuevo director de 44 años, nacido en Viena de padres españoles, llega al podio cordobés con la intención de usar la orquesta para la integración social y abrirla a la ciudad. Ha sido elegido por un novedoso método en el que los propios músicos han intervenido. "La fórmula que han elegido es actual, moderna, transparente, justa y muy útil. Ha sido un modelo muy positivo y estoy seguro de que muchas orquestas lo tomarán como ejemplo a partir de ahora", comenta Ramos. Un diálogo que pretende mantener durante sus dos años de mandato: "Quiero revitalizar la comisión artística en la que los músicos tengan voz y voto. Una orquesta es un colectivo de personas, no un instrumento".

 La Orquesta de Córdoba cumple este año dos décadas y ha buscado para esa conmemoración un director joven que ve en el conjunto muchas posibilidades, Ramos es amigo de programas temáticos y del coqueteo de la música clásica con el jazz o las bandas sonoras. "La orquesta afronta todo tipo de repertorio: que salta del clásico a la música de cine. Es una orquesta de cámara que roza lo sinfónico", explica. El punto débil del conjunto: no tener una sala propia. "Un auditorio es algo esencial para una orquesta, porque la acústica de la sala define mucho su sonido. Ninguna orquesta puede estar ensayando en una sala y tocando en otra, porque lo que ensayas no se corresponde con lo que luego va a escuchar el público. Plantean trasladar la orquesta al Teatro Góngora y que se hagan allí los ensayos y los conciertos", comenta el director.

En el proyecto que Ramos diseñó para la orquesta cordobesa hay un matiz importante: la integración social. El director apuesta por devolver la orquesta a la ciudad. "Quiero volver a hacer un ciclo de música sacra en las iglesias, conciertos de barroco en el Círculo de la Amistad y potenciar la parte social. Una orquesta no puede vivir de espaldas a la realidad. No se puede justificar el coste de una orquesta con una serie de abonados: la música es cultura y tiene una función de integración y cohesión social muy importante. Quiero sacar la orquesta del teatro y llevarla a hospitales, centros penitenciarios, residencias de la tercera edad… También quiero hacer conciertos gratuitos para parados y llevar grupos de cámara a los centros culturales de los barrios. Hay que acercar la orquesta a la ciudadanía, que sientan que es algo suyo, no un lujo que cuesta mucho y que es para unos pocos", expone Ramos.

Ramos quiere llevar la música a cárceles, asilos e iglesias y dar conciertos gratuitos para  parados

El nuevo director también quiere continuar con las rotaciones con otras orquestas andaluzas que llevan años dando sus frutos. Los conjuntos de Sevilla, Málaga y Granada seguirán visitando Córdoba, y la Orquesta de Córdoba viajando a otras capitales. Además, se reforzará el proyecto educativo para niños y jóvenes.

La Orquesta de Córdoba es un conjunto que no llega al tamaño tradicional de las formaciones sinfónicas, que rondan los 70 músicos. Para que eso no les impida hacer programas más ambiciosos, Ramos propone "firmar un convenio con el conservatorio y que los alumnos más aventajados se incorporen a la orquesta dependiendo de las necesidades".

Y también habrá más ambición en el repertorio, pero devolviéndole a Córdoba la música que inspiró a sus compositores. "Me gustaría recuperar el patrimonio musical español y en especial el cordobés. Martínez Rücker, Lucena… Hay que programarlos para darlos a conocer. Voy a meterme con los maestros de la catedral y, si se puede hacer una grabación, todavía mejor. Le propondré a la Junta hacer un disco de compositores cordobeses, que no existe. Grabar es la única manera de poner un ladrillo más en el edificio", explica Ramos.

Ramos llega a la orquesta en un momento difícil para estas formaciones y después de haber dirigido a grandes conjuntos como el Coro Nacional de España, la Sinfónica de RTVE o la Orquesta de Cámara de Lausanne. En el cargo le han precedido el cubano Leo Brouwer, Gloria Isabel Ramos y Manuel Hernández Silva, que se marcha tras ocho años de trabajo con el conjunto. Pero Ramos se muestra seguro: está feliz por establecer su residencia en la ciudad andaluza y emocionado con el proyecto. "Para mí, hoy día, la Orquesta de Córdoba es la mejor orquesta del mundo, porque es de la que voy a ser titular. Y voy a trabajar codo con codo con ellos. Sin imposiciones. Todos vamos en el mismo barco".