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Los mapas mentales de David Byrne

El músico dibujó durante años diagramas que le ayudaron a comprender sus vínculos con el mundo. Los reunió en un libro bajo el título de ‘Arboretum’, que este lunes llega a las librerías. ‘Babelia’ adelanta algunos de ellos

David Byrne, en una actuación en Madrid en septiembre de 2019.
David Byrne, en una actuación en Madrid en septiembre de 2019.Juanjo Martín

Siguiendo el modelo de los arboretos o colecciones de árboles para su estudio, el artista multidisciplinar David Byrne ha reunido los diagramas que ha dibujado a lo largo de años. Mediante los mismos, busca comprender y visualizar las relaciones que se establecen entre distintos conceptos, estableciendo unas taxonomías que revelan sentidos nuevos allí donde podía haber cristalizado la convención. Las relaciones humanas, las corrientes artísticas, los vegetales, las religiones, las ideologías o los animales se ven iluminados bajo la luz nueva, distribuidos por el papel en forma de árbol, cintas de Moebius, raíces o discos solares. En algunas ocasiones, Byrne acompaña las ilustraciones con breves textos aclaratorios.

Al margen de su obra como músico, tanto como miembro de la banda Talking Heads o en solitario, Byrne es autor de una decena de libros en los que ha investigado en el urbanismo, la música, la sociología o la tecnología. Arboretum, que Sexto Piso publica este lunes con traducción de Oihane Iglesias Tellería, nos ofrece un atisbo a la mente de Byrne y a su manera de trabajar. ‘Babelia’ adelanta algunas de sus páginas en exclusiva.


¿Qué son estos dibujos?

¿Por qué los hice?

¿Serán interesantes para alguien más?

¿Servirán de algo?

¿Tienen por qué ser útiles?

Bien, creo que son muchas cosas: falsa ciencia, escritura automática, autoanálisis, sátira y, quizá, hasta un intento serio de encontrar conexiones donde no se creía que las hubiera. Además de ser una excusa para dibujar diagramas y figuras de plantas.

Estos dibujos comenzaron hace unos cuantos años como instrucciones para mí mismo en un pequeño cuaderno: «Dibuja un árbol evolutivo del placer», o: «Dibuja un diagrama de Venn sobre relaciones», por ejemplo. Órdenes a mí mismo para realizar mapas mentales de territorios imaginarios, que se acumularon durante unos cuantos años hasta que el impulso se agotó. Quizá era una suerte de terapia personal que permitía a mi mano «decir» lo que la voz no podía.

Lógica irracional. He oído que así llaman a la aplicación del rigor y la forma de la lógica científica a premisas irracionales. Proceder cuidadosa y deliberadamente, desde el sinsentido, sin inmutarse, para a menudo llegar a un nuevo tipo de sentido.

Pero ¿cómo puede el sinsentido emerger como sentido? No importa cuán enrevesado o retorcido sea, siempre será sinsentido. ¿O no?

Siento que, hasta cierto punto, las áreas de pensamiento racional de nuestro cerebro son motores de superracionalización.

Creo que muchas premisas científicas y racionales son, para empezar, irracionales, que el objeto de muchas investigaciones científicas y académicas no es, en el fondo, sino la justificación elaborada del deseo, el prejuicio, el capricho y la gloria. Siento que, hasta cierto punto, las áreas de pensamiento racional de nuestro cerebro son motores de superracionalización. Nos ofrecen los medios y las excusas para nuestros impulsos más animales. Nos permiten justificarlos primero ante nosotros mismos y luego ante los demás. «La esperanza de que surgirá una solución matemática única [como explicación de la naturaleza] está tan basada en la fe como el diseño inteligente», dice Leonard Susskind, inventor de la teoría de cuerdas.

Ésta no parece ser una perspectiva muy optimista sobre la inteligencia, pero incluso visto con cinismo, el resultado de años de actividad cerebral ha producido mucha belleza, placer y, en fin, cosas magníficas.

Hoy, yendo en tren con mi hija, vimos en mi ordenador portátil un documental de naturaleza que mostraba criaturas abisales capturadas en la oscuridad del océano gracias al resplandor de los sumergibles. Algunas de ellas nunca habían sido avistadas, antes, y ni siquiera cabía pensar en la posibilidad de su existencia. Entes que arrojan fuegos artificiales a tiempo retardado, cosas que viven allá donde la vida se creía imposible, «lagos» submarinos, un pez sobre una especie de tallo marino. Mi hija y yo estuvimos de acuerdo en que si la cámara no los hubiera grabado, nos habrían parecido seres absurdos, imaginarios e increíbles.

Así que, extrapolando de la Madre Naturaleza, si se puede dibujar una relación, es posible que exista. El mundo sigue abriéndose, mostrándose, y, justo cuando esperamos que se cierre –como si fuera una caja razonable y sellada–, nos revela algo completamente asombroso. De hecho, el resultado de la ciencia, y posiblemente su aspiración no reconocida, sea llegar a saber cuánto es lo que no sabemos, más que describir lo que creemos conocer. Al fin y al cabo, probablemente no estemos seguros de saber siquiera lo que creemos conocer. Si podemos hacernos una idea de lo que no sabemos, al menos no incurriremos en la arrogancia de pensar que sabemos algo sobre ello. La tarea de la ciencia es cartografiar nuestra ignorancia.

Contenido humano. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Contenido humano. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

Contenido humano

Los niños pequeños están hechos de lombrices, caracoles y colas de perritos, según una canción de cuna. Siguiendo esta deconstrucción metafórica de los niños, podemos preguntarnos: ¿de qué están hechos los abuelos, los tíos y las sobrinas?

Inspiración física. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Inspiración física. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

Inspiración física

La psicología, la cura a partir del habla, la lingüística y la semántica son como perros hurgando y olfateando su propio vómito. Aunque puede que haya algunas joyas por ahí, nunca se sabe. Lo que sí es seguro es que al menos sabrás qué comiste. Y puedes determinar qué no volverás a comer jamás.

Rizoma vertical. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Rizoma vertical. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

Rizoma vertical

Los patrones del rizoma –como los del bambú– permiten a un sistema de raíces sostener muchas plantas. A diferencia de aquellas que convergen hacia un tallo o tronco, en este sistema rizomático las raíces son más como una red subterránea invisible cuyas señales visibles pueden manifestarse en numerosos lugares. Una vez que una red ha comenzado a expandirse, es difícil decir dónde comenzó. Como las plantas, nuestras vidas tienen un comienzo y un final, pero también podemos verlas como parte de una red de información más grande, donde el material genético y el ADN son los elementos de continuidad. Entendidas así, nuestras vidas son como plantas que saltan a la vista, que emergen aquí y allá como manifestaciones de la red secreta que es la esfera genética, un patrón rizomático invisible. La desaparición de cuerpos individuales de la red de la que provienen es irrelevante.

Artes escénicas. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Artes escénicas. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

Las artes escénicas

Todo negocio es un show, de una forma o de otra. Incluso los banqueros, que no destacan por sus espectaculares actuaciones, «interpretan» el papel de banquero. Se visten y actúan en consonancia con el personaje. Cada carrera requiere de una indumentaria adecuada, y toda profesión se desenvuelve de acuerdo con nociones prescritas sobre la manera en que cada «personaje» debe comportarse. La mayoría de las personas sólo desempeñan unos cuantos papeles a lo largo de su vida, pero un actor talentoso podrá representar docenas.

El origen de las especies. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
El origen de las especies. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

El origen de las especies

Cada parte del mundo está representada en otra parte del mundo. Abundan los paralelismos y las equivalencias. Las variadas criaturas del mar, hechas de gelatina, escamas y conchas, son parte de nuestros recuerdos biológicos arcaicos: alguna vez todos fuimos así, y el mundo que hemos creado es, en cierto modo, la reconstrucción de esa memoria profunda.


Sentidos morales. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Sentidos morales. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO

Sentidos morales de Hutcheson

El teólogo y filósofo escocés del siglo XVIII creía que entre la percepción de la belleza y la solidez de la moralidad existía una íntima conexión. Cuantas más cosas bellas veamos, mejores personas seremos. Incluso estableció una jerarquía de la belleza y los preceptos morales correspondientes. ¡Imaginad la clase de divinas criaturas morales que serían los vigilantes de los museos! Éstas son sus categorías, en orden ascendente. En un esfuerzo por hacer mi propia contribución, he colocado los entornos y ocupaciones adecuados al lado de sus categorías.

Tipos de rostro. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'
Tipos de rostro. Ilustración de David Byrne para su libro 'Arboretum'David Byrne / CORTESÍA EDITORIAL SEXTO PISO
Portada del libro 'Arboretum', de David Byrne

Arboretum

Autor: David Byrne
Traductora: Oihane Iglesias Tellería
Editorial: Sexto Piso, 2021
Formato: Cartoné. 206 páginas. 24,90 euros
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