Las 12 llamadas del Lula más global
El presidente de Brasil multiplica los contactos con aliados para defender el multilateralismo ante la extraordinaria ofensiva de Trump


La ofensiva de Donald Trump para dinamitar el orden global e imponer la ley del más fuerte ha llevado al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, a intensificar su agenda internacional, aunque Brasil —y él mismo— están en la cuenta atrás para las elecciones de octubre. Este miércoles el brasileño participará en Panamá en el Fórum Económico Internacional de América Latina y, en febrero, prevé viajar a India y Corea del Sur.
La misma noche de la incursión militar estadounidense en Venezuela, Lula arrancó una ronda de conversaciones con mandatarios de toda índole, democráticos y dictatoriales, del Sur y del Norte Global, para encarar esta nueva realidad en la que EEUU es una gran fuente de inestabilidad internacional. Mientras Brasilia negocia con Washington para que le retire los aranceles pendientes.
Este es un repaso a esos contactos diplomáticos que culminaron este jueves con 45 minutos al teléfono con el chino Xi Jinping.
Delcy Rodríguez, Venezuela, 3 de enero
El presidente Lula la telefoneó a la vicepresidenta poco después del ataque, cuando aún se desconocía el paradero de Nicolás Maduro, para confirmar informaciones y entender la situación. Fue una conversación rápida. Desde entonces, Lula ha enfatizado que el ataque de EEUU “supone un precedente extremadamente peligroso para (…) el orden internacional”. Aquel sábado convulso, Brasil se convirtió en uno de los primeros países en reconocer públicamente a Rodríguez como presidenta interina.
Al día siguiente, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España —todos en sintonía ideológica— divulgaron un comunicado conjunto para “rechazar las acciones unilaterales” de Washington y recalcar que el bombardeo “contraviene principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, (…) consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
Gustavo Petro, Colombia, 8 de enero
Al día siguiente de que Petro y Trump sellaran por teléfono una tregua en sus ataques mutuos, el brasileño conversó con el colombiano sobre Venezuela, según informó la Presidencia brasileña. “La situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por medios pacíficos, negociación y respeto a la voluntad del pueblo venezolano”, subrayaron además de celebrar el anuncio de “la liberación de presos nacionales y extranjeros”.
Tive nesta tarde uma conversa telefônica com o presidente da Colômbia, @petrogustavo, sobre a situação na Venezuela.
— Lula (@LulaOficial) January 8, 2026
Manifestamos grande preocupação com o uso da força contra um país sul-americano, em violação ao direito internacional, à Carta das Nações Unidas e à soberania da…
Lula dio la espalda a Maduro después de las presidenciales de 2024, cuando este incumplió su palabra de presentar las actas electorales. Brasil no lo reconoció como presidente y le cerró la puerta a los BRICS. No obstante, a finales de 2025, ante el cerco de la Marina estadounidense a Venezuela, Lula se ofreció a Trump como mediador y conversó con el líder chavista.
Mark Carney, Canadá, 8 de enero
El día que habló con Petro, Lula recibió también una llamada del primer ministro canadiense, Carney, que en Davos se colocó al frente de la resistencia a Trump. Hablaron sobre la situación venezolana y “las implicaciones para la región”. Además de condenar “el uso de la fuerza sin amparo de la ONU”, ambos estuvieron de acuerdo “en la necesidad de reformar las instituciones de gobernanza global”, según Brasilia, que reclama hace décadas que el Consejo de Seguridad sea ampliado.
Carney aceptó la invitación para visitar Brasil en abril y acelerar la negociación para un acuerdo comercial bilateral.

Claudia Sheinbaum, México, 8 de enero
También aquel jueves, Sheinbaum y Lula acordaron “rechazar cualquier visión que pudiera implicar una división anticuada del mundo en esferas de influencia”. Reiteraron su apoyo al multilateralismo, el derecho internacional y el libre comercio. El líder del Partido de los Trabajadores invitó a la mandataria mexicana a visitar Brasil.
Terminaba una jornada que para Lula comenzó con los actos en defensa de la democracia en el tercer aniversario del intento de golpe de Estado liderado por Jair Bolsonaro.
Pedro Sánchez, España, 9 de enero
El brasileño telefoneó al presidente español para celebrar que el Consejo Europeo había aprobado el acuerdo comercial Mercosur-UE, un pacto por el que ambos habían trabajado duro. Abordaron asimismo Venezuela. Destacaron la importancia de la declaración conjunta con Chile, Colombia, México y Uruguay. Sánchez y Lula pretenden organizar una nueva edición del encuentro internacional a favor de la democracia y contra los extremismos.
Luís Montenegro, Portugal, 13 de enero
El primer ministro portugués telefoneó al brasileño con motivo de la aprobación del pacto UE-Mercosur, que ensalzaron por su “gran significado político y estratégico en este momento histórico”. Sobre Venezuela, consideraron “fundamental evitar un escenario de inestabilidad”.
Vladímir Putin, Rusia, 14 de enero
La conversación entre Lula y Putin, fundadores de los BRICS, duró 45 minutos. “Intercambiaron impresiones sobre la situación mundial”, compartieron su preocupación por Venezuela —Moscú era uno de los aliados más estrechos de Caracas— y defendieron que los BRICS, el bloque del Sur Global, contribuyan a fortalecer la ONU.
A petición de Lula, Putin aceptó enviar a Brasilia una delegación de alto nivel a la comisión bilateral convocada para febrero.
Lula fue el único líder de una gran democracia que en mayo acudió a Moscú a celebrar el 80º aniversario de la victoria frente al nazismo en 1945. Putin, bajo orden de detención de La Haya, ha evitado viajar a las cumbres de los BRICS y el G20 celebradas en Brasil.

José Raúl Mulino, Panamá, 15 de enero
El panameño telefoneó a su homólogo brasileño para hablar sobre el foro económico que su país acoge esta semana y que aprovecharán para una reunión bilateral sobre “comercio, inversiones y cooperación” al hilo de la adhesión de Panamá a Mercosur como país asociado. En relación con Venezuela, mostraron sintonía en la defensa del derecho internacional.
El ataque contra Maduro ha reavivado la memoria de la invasión estadounidense de 1989. Trump, centrado ahora en hacerse con Groenlandia, arrancó su segundo mandato con una ofensiva política para “recuperar el canal de Panamá”.
Ursula von der Leyen, UE, 16 de enero
La conversación con la presidenta de la Comisión Europea fue en persona, porque esta visitó Río de camino a Paraguay para firmar el acuerdo Mercosur-UE.
La europea alabó el papel de Lula para conseguir el pacto. Durante el almuerzo repasaron los múltiples frentes globales abiertos.
Fiel a la tradición diplomática brasileña de no alineamiento, Lula busca países y bloques afines en un momento en que Washington es percibido cada vez más como “una amenaza global” con la vista puesta en encarar ese peligro y diversificar las relaciones comerciales.

Recep Tayyip Erdogan, Turquía, 21 de enero
Hablaron sobre la franja palestina de Gaza después de que Trump invitara a Lula a sumarse a su Junta de la Paz, una propuesta a la que el brasileño aún no ha respondido. Turquía y Brasil apuestan por “ampliar y diversificar el comercio bilateral”.
Narendra Modi, India, 22 de enero
Durante 45 minutos, el presidente y el primer ministro conversaron sobre la visita que Lula tiene prevista a Nueva Delhi en febrero, que incluye una cumbre sobre inteligencia artificial. Miembros de los BRICS, quieren priorizar la cooperación bilateral en temas como defensa, ciencia, minerales críticos o tierras raras y reclamar juntos un Consejo de Seguridad más representativo del mundo en 2026.
Mahmud Abbas, Palestina, 22 de enero
Lula llamó al presidente de la Autoridad Nacional Palestina para preguntarle sobre la situación en Gaza y “las perspectivas de reconstrucción”. Ambos “intercambiaron impresiones sobre el plan de paz en marcha”.
Xi Jinping, China, 22 de enero
Esa misma noche, cuando ya era viernes en Pekín, Lula y Xi conversaron durante 45 minutos. “China está comprometida a ser siempre un buen amigo y socio para los países en América Latina y el Caribe y avanzar conjuntamente en la construcción de una comunidad de futuro compartido” en unos tiempos que Pekín define como “turbulentos”. Ambos países, socios en los BRICS, colaboran también como representantes del Sur Global. Ahora les une también la defensa de la ONU, el multilateralismo y el libre comercio frente a Trump 2.0.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
- América
- Latinoamérica
- Brasil
- Lula da Silva
- Diplomacia
- Ataque Estados Unidos a Venezuela
- Xi Jinping
- Vladímir Putin
- Gustavo Petro
- Ursula von der Leyen
- Unión Europea
- Recep Tayyip Erdogan
- Mark Carney
- Franja Gaza
- Donald Trump
- Narendra Modi
- José Raúl Mulino
- Luís Montenegro
- Claudia Sheinbaum
- ONU
- Consejo Seguridad ONU
- BRICS
- Sur global








































