
Breyer, un genio efímero
El jugador fue uno de los padres de la escuela hipermoderna, un revolucionario enfoque de la estrategia que promueve la presión sobre el centro desde los flancos

El jugador fue uno de los padres de la escuela hipermoderna, un revolucionario enfoque de la estrategia que promueve la presión sobre el centro desde los flancos

Ni la partida ni el autor de esta obra de arte han logrado una fama proporcional a tanta belleza, entre otras razones porque vivió poco

Eclipsado por sus grandes coetáneos, el alemán Richard Teichmann también firmó buenas joyas, como la que protagonizó en el Torneo de Carlsbad de 1911

Edward Lasker firmó partidas de gran calidad. La de este vídeo destaca por la táctica, donde la extracción espectacular del rey producirá una honda impresión

Si el ajedrez fuera sólo táctica, Frank Marshall habría sido probablemente campeón del mundo. Nos dejó varias joyas inmortales, y esta es la más inolvidable de todas.

Aunque murió pobre tras huir por el horror nazi, este romántico del deporte mental jugó partidas como la que ganó ante el gran Rubisntein, en 1911

El cubano, uno de los mayores genios de la historia del ajedrez, saltó a la fama en el torneo de San Sebastián en 1911

El jugador francopolaco firmó joyas como la de San Petesburgo, que incluyó cuatro sacrificios de pieza

Akiba Rubinstein recibió el Premio de la Brillantez por un mate que nunca ocurrió

La partida que ganó al polaco Bartóshkevich fue una de las gemas del jugador cuando tan solo tenía 22 años

El 'primer campeón del mundo sin corona' tumbó a Georg Rotlewi en una de las partidas más bellas de la historia, en 1907

El ataque de David Janovsky a Siegbert Tarrasch, en 1905, se hizo popular por barrer del tablero con gran contundencia a uno de los grandes ajedrecistas de la historia


Una de las mejores partidas de ajedrez es la que jugaron el maestro Emmanuel Lasker y el casi desconocido pero brillante William Napier en 1904

Si hubiese un campeonato del mundo de trampas, el conocido estadounidense Frank Marshall sería uno de los candidatos a ser el campeón del mundo de esa modalidad.

Si se hace una lista de las jugadas más brillantes de todos los tiempos, hay que tomar en cuenta ésta del alemán Jacques Mieses que recrea Leontxo


En esta ocasión, Leontxo reproduce un final de caballos y pocos peones, el del húngaro Geza Maroczy. La partida fue en Viena, en 1899.


No fue una partida apoteósica, pero el juego con el que el polaco David Janowski abatió al genial estadounidense Harry Pillsbury se caracterizó por su clase

Leontxo recrea la jugada que hizo pasar a la historia al estadounidense Frank Marshall, en 1899.

