Los estudiantes encienden la mecha de la protesta en la calle

Doce heridos y doce detenidos en Barcelona, donde hubo más de 60.000 manifestantes

Rajoy: “Les pido a los españoles que entiendan que las cosas no son tan fáciles”

Marchas en 25 ciudades contra los recortes en educación y las cargas policiales

El hastío por los recortes, los ejecutados y los que se avecinan, sacó ayer de las aulas a miles de profesores y estudiantes. En Madrid, Valencia o Barcelona —donde más de 60.000 personas colapsaron el centro de la ciudad— miles de alumnos y trabajadores de escuelas y universidades salieron a la calle desoyendo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que ayer apeló a los ciudadanos para que fueran comprensivos con sus medidas ante el nuevo ajuste presupuestario que deberá emprender si Bruselas no suaviza los objetivos de reducción de déficit para este año. “Les pido a los españoles que entiendan que las cosas no son tan fáciles”, rogó Rajoy.

La súplica de Rajoy para que los ciudadanos acepten nuevos sacrificios llega, sin embargo, casi dos años después de que las Administraciones empezaran a emplearse con las tijeras, de las que no se salvaron ni los servicios esenciales del Estado del bienestar, que gestionan fundamentalmente las comunidades autónomas. Y ese sacrificio, el que los ciudadanos ya asumieron sobre todo el año pasado, finalmente solo sirvió para rebajar el déficit en ocho décimas en el conjunto del sector público español en 2011.

La indignación por los recortes educativos se canalizó el año pasado a través del 15-M y de un goteo de manifestaciones en varias comunidades. La protesta de hace dos semanas del IES Lluís Vives de Valencia podría haber sido una más de esas movilizaciones, pero las cargas policiales prendieron la mecha contestataria entre los estudiantes, que ayer estaban convocados en 25 ciudades para protestar contra las cargas policiales de Valencia y los recortes educativos.

Rajoy: "Pido a los españoles que entiendan que las cosas no son fáciles"

Las manifestaciones de ayer reunieron desde apenas 100 personas en Málaga, o varios cientos en Zaragoza o Vitoria, hasta miles de personas en Mallorca o Madrid. Las dos marchas más multitudinarias fueron las de Valencia, con más de 20.000 personas, y Barcelona, a la que acudieron más de 60.000 profesores y estudiantes universitarios en huelga, cifra que la Guardia Urbana rebajó a 25.000. Las protestas de Barcelona se saldaron con 12 heridos —siete de ellos, mossos— y 12 detenidos —dos, menores.

Manifestación en Barcelona contra los recortes. / CONSUELO BAUTISTA

El centro de la capital catalana quedó colapsado desde primera hora de la mañana, cuando estudiantes y profesores cortaron el tráfico en la avenida Diagonal a la altura de la zona universitaria, desde donde marcharon hacia el centro. Casi al mismo tiempo, un centenar de estudiantes irrumpía en los estudios de la cadena SER en Barcelona. Una treintena de ellos incluso accedía hasta los estudios de la emisora para leer un comunicado en los micrófonos de Ona FM, donde se emitía en directo el programa Fora de joc. Otro grupo se colaba, mientras tanto, en la sede barcelonesa de BBVA, en la plaza de Catalunya.

Tras una pancarta con el lema 'No pagaremos su estafa', los estudiantes se manifestaron luego por el centro. A primera hora de la tarde, apenas se podía andar en la acera de la Bolsa de Barcelona, llena de los cristales que un grupo de manifestantes rompió en la fachada de las anexas oficinas de Banco Popular. Un grupo de manifestantes también se enzarzó en una batalla con agentes de los Mossos d’Esquadra en las inmediaciones de la Universidad de Barcelona después de que los primeros quemaran contenedores y arrojaran piedras a la policía. Esta realizó varias detenciones y lanzó salvas para dispersar a los estudiantes. Por la tarde, las protestas llegaron al Congreso Mundial de Móviles que estos días alberga Barcelona, al que las Administraciones tratan de mantener a toda costa ajeno y a salvo de cualquier movilización que ocurra en la ciudad.

Las protestas de ayer constituyeron la segunda gran tanda de manifestaciones que Rajoy ha tenido que asumir desde que fuera investido hace apenas dos meses y medio. De momento, han arremetido contra dos de las principales medidas del Gobierno: la austeridad y la reforma laboral. Los sindicatos mayoritarios, CC OO y UGT, ya sacaron a cientos de miles de personas a la calle el 19 de febrero contra la nueva legislación laboral, y ayer volvieron de nuevo a la calle, con una respuesta más modesta, aprovechando la convocatoria de manifestaciones en varias ciudades europeas. Con el ambiente contestatario, tomaba fuerza la amenaza de una huelga general que los sindicatos siguen sin concretar.

Ayer los estudiantes protestaban por unos recortes que se han traducido en bajadas de sueldos docentes y, dependiendo de las comunidades, en reducción de profesores, eliminación de los programas de apoyo, recortes en las universidades e incluso la pérdida de horas lectivas, informa Juan Antonio Aunión. A pesar de que cada comunidad ha optado por medidas distintas para reducir el gasto presupuestario, en la fotografía general aparece una reducción de más de 3.000 millones de euros en los últimos dos años en los Presupuestos de las comunidades y el Ministerio de Educación para las escuelas y universidades. Y una cuarta parte de esa rebaja, 800 millones, se concentra en Cataluña.

No obstante, esos recortes no han logrado drenar el boquete en las cuentas públicas de las Administraciones. En Cataluña, que en 2011 se empleó a fondo en recortar su gasto, el déficit solo bajó cinco décimas, mientras que en otras autonomías como Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana, este incluso continuó creciendo. Conscientes de que ocho décimas de déficit en el conjunto del sector público español ha supuesto poner patas arriba algunos servicios básicos y una fuerte contestación social, los presidentes autonómicos han advertido ya a Rajoy de la imposibilidad de seguir avanzando en los recortes, por lo que los esfuerzos del Ejecutivo central se concentran ahora en arrancar a Bruselas un acuerdo para suavizar los plazos para reducir el déficit público.

Entretanto no llega la luz verde de la Comisión Europea, Rajoy debe afrontar un ajuste extra de casi 29.000 millones de euros para este año, por lo que emplazó a comunidades y Ayuntamientos a seguir con los recortes. Tras presentar la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, Rajoy aseguró que España irá drenando los 90.000 millones de desfase entre gastos e ingresos. El jefe del Ejecutivo afirmó que España hará “un esfuerzo de reducción de déficit público”. “Todo el que podamos”, matizó en referencia a la decisión que debe llegar de Bruselas. “Así es evidente que no podemos continuar”, aseguró.