Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La sanidad infantil mejora en América Latina

El cambiante contexto político, económico y social de los últimos 15 años han allanado el terreno hacia el optimismo

Niños jugando en Chile
Niños jugando en Chile EFE

El claro descenso de la mortalidad de los menores de cinco años en América Latina se acerca esperanzadoramente a uno de los retos fundamentales de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas. Reducir las altas tasas de mortalidad infantil en el mundo fue uno de los objetivos que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) consideró prioritarios para el nuevo milenio. En América Latina esas cifras eran especialmente dramáticas. En Bolivia, de cada 1.000 niños nacidos en el año 2000, cerca de 80 morían antes de cumplir los cinco años y en Perú, fallecían casi 40. Quince años después esas tasas se redujeron a la mitad.

Además de esta reducción en la mortalidad infantil, diferentes indicadores mostraron mejoras significativas en el estado de salud de los niños menores de cinco años en siete países de América Latina: México, Costa Rica, Colombia, Perú, Bolivia, Brasil y Argentina. Ese avance no se puede asociar únicamente a la cobertura pública sanitaria, sino que es el resultado de la combinación de varios factores. El cambiante contexto político, económico y social de los últimos 15 años, así como los determinantes sociales de la salud, abonaron el terreno hacia el optimismo.

En estos países, los Gobiernos otorgan cobertura sanitaria a los niños menores de cinco años de dos maneras distintas: a través de planes explícitos de beneficios que delimitan claramente cuáles son las intervenciones en materia de salud cubiertas por el Estado (Argentina, México y Bolivia) o como parte de sus Sistemas Nacionales de Salud (Brasil, Colombia, Costa Rica y Perú). Ambas formas de actuación incluyen la atención prenatal, por lo que el parto y sus complicaciones se encuentran cubiertos, así como las enfermedades neonatales, la vacunación, el control sanitario preventivo para los niños y la atención médica general y de urgencias.

Con independencia del sistema de cobertura, la desnutrición infantil crónica disminuyó en todos los países, hubo reducciones significativas en la mortalidad de los menores de cinco años o en la mortalidad infantil causada por infecciones respiratorias y en el caso de las defunciones de neonatos o provocadas por enfermedades diarreicas las cifras se redujeron a la mitad.

A excepción de Bolivia, hoy más del 90% de los partos tiene lugar en centros sanitarios y en muchos casos esa cifra es superior al 95%. Sin embargo, con el aumento de los partos institucionalizados se ha registrado un incremento en el número de cesáreas practicadas que, en algunos casos, se han duplicado o triplicado. De hecho, el porcentaje de cesáreas se encuentra muy por encima del 15 % recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que permite suponer que en muchos supuestos se realizan de forma injustificada. En México y Colombia más del 40% de los nacimientos son por cesárea y en Brasil esta cifra supera el 50%. Asimismo, el porcentaje de bebés prematuros aumentó en todos los países analizados y se encuentra por encima del 7%, destacando el caso de Costa Rica en el que se estima que un 13,6% de los nacimientos son prematuros.

La cobertura sanitaria que estos siete países de América Latina ofrecen a los niños menores de cinco años, unida a la influencia positiva del contexto social, local e incluso internacional alientan un futuro esperanzador. Sin embargo, el análisis de las condiciones de salud de este sector de la población sigue ofreciendo un panorama muy sensible a problemas no resueltos y emergentes que, por un lado, se caracterizan por la persistencia de las consecuencias de la desnutrición o las defunciones por diarrea y, por otro, enfatizan la necesidad de abordar nuevas realidades como la prematuridad o las cesáreas innecesarias cuyas incidencias en el desarrollo y el estado de salud de los niños son muy negativas.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información