Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ruido, el enemigo sigiloso

Use auriculares para escuchar mejor los ruidos de la ciudad.

Resulta paradójico, pero el ruido es un enemigo sigiloso. Más de 12 millones de españoles, uno de cada cuatro, están expuestos a niveles superiores a los umbrales recomendados, según el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, hecho público el pasado 25 de abril. El estudio afirma que 103,5 millones de europeos están afectados por niveles nocivos de ruido procedentes del tráfico rodado, la mayor fuente de contaminación acústica en las ciudades contemporáneas.

No solemos reparar en ello, pero el ruido es una agresión que deja huellas profundas en la salud. Y los habitantes de las grandes ciudades son los que están más expuestos a esta contaminación que ellos mismos generan con los vehículos, la industria y el ocio.

Un frente cada vez más amplio de expertos combate contra los decibelios, y con su ayuda hemos trazado una radiografía del ruido. Además de leer el texto, le invitamos a que escuche las distintas escenas sonoras que nos rodean cada día. Si es posible, use auriculares.

Así arranca un viaje con seis paradas por un país de ruidos.

1. En busca del silencio

Ruido, el enemigo sigiloso

Visitamos la cámara anecoica de el CSIC, que absorbe el 99,9% de la reverberación de las ondas sonoras. Aún así, se oyen cosas: la respiración, las tripas...Físicos, ingenieros acústicos y arquitectos se preguntan qué diferencia el sonido del ruido. (Leer reportaje)

2. Efectos en la salud

Ruido, el enemigo sigiloso

El ruido nos pone enfermos. Afecta a la audición, al sueño y al estrés. Hablamos con vecinos que conviven (mal) con la bulla de los bares o el sobrevuelo de aviones. Pero el responsable del 80% del ruido de las ciudades es el tráfico. Más de 12 millones de españoles sufren cada día registros sonoros superiores a 65 decibelios, el máximo que recomienda la Organización Mundial de la Salud. (Leer reportaje)

3. Políticas públicas

Ruido, el enemigo sigiloso

Autobuses de línea eléctricos, islas sonoras que creen espacios de descanso del bullicio urbano o mapas de ruido que controlen las áreas más conflictivas son algunas de las soluciones legislativas para frenar la contaminación acústica. El remedio pasa por repensar el modelo de ciudad. (Leer reportaje)

4. El diseño

Ruido, el enemigo sigiloso

¿Quién piensa en cómo suenan las cosas? Ingenieros y arquitectos reflexionan sobre la importancia de crear espacios, objetos y máquinas que busquen el confort acústico. El ruido tiene que dejar de ser una contaminación de segunda. Para que esto ocurra, clientes y usuarios han de exigirlo. (Leer reportaje)

5. La educación

Ruido, el enemigo sigiloso

Una visita a patios y comedores escolares demuestra que los más pequeños (y sus maestros) viven rodeados de estruendo. Los expertos coinciden en que es fundamental concienciar a los niños desde la escuela para que aprendan a escuchar. Solo así conseguiremos un futuro más silencioso. (Leer reportaje)

6. A qué suena una ciudad

Ruido, el enemigo sigiloso

Los sonidos de cada urbe cuentan una historia. Con las orejas bien abiertas, recorremos Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Santiago de Compostela y Bilbao en busca de sus sonidos más característicos. De los precios voceados en el Rastro madrileño al chirriar de las ruedas sobre la cera derretida en la Semana Santa sevillana. (Ver mapa)