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Un matrimonio italiano pierde la custodia de su hija por “ser demasiado ancianos”

El tribunal alega que los padres tienen más probabilidades de sufrir patologías graves y que se quedará huérfana pronto

¿Te pueden quitar a tu hijo porque un juez considere que eres demasiado mayor para criarlo? ¿La justicia se puede inmiscuir en este tipo de decisiones? Parece ser que sí. Ha sucedido en Turín (Italia). El tribunal de apelación de esta ciudad ha confirmado este pasado lunes que se dará en adopción a una niña, que actualmente tiene seis años (nació el 26 de mayo de 2010), por considerar que sus padres, Gabriella y Luigi De Ambrosis, de 56 y 68 años en el momento de su nacimiento, "no son idóneos al ser demasiado ancianos". Gabriella se quedó embarazada en 2009, tras someterse a un tratamiento de fertilización in vitro fuera de las de fronteras italianas.

En septiembre de 2011, un tribunal de menores decidió quitarles la custodia del bebé, que tenía 15 meses, al considerarles demasiado mayores, después de una denuncia por "abandono" de la pequeña presentada por una vecina. Supuestamente, el padre dejó a la niña dentro de su vehículo, cuando tenía un mes de vida. Fue absuelto de los cargos, pero aún así, el tribunal decidió quitarles a la pequeña alegando que "eran ancianos para ocuparse de ella". El nacimiento de la niña, añadió el juez en la sentencia, "fue fruto de una aplicación distorsionada de las enormes posibilidades que ofrece el progreso en materia genética; se quedará huérfana muy pronto y, además, se verá obligada a cuidar a unos padres ancianos, con posibles graves patologías o minusvalías", informa Efe. La niña fue acogida por una familia, la misma que hoy, seis años después, puede adoptarla. Los hechos fueron recurridos por los padres, y este lunes el tribunal de apelación volvió a resolver en su contra. La pareja apelará al Supremo.

Este caso recuerda a otros dos recientes en España: el de Lina Álvarez, una doctora gallega que dio a luz en octubre pasado a una niña a los 62 años, y el de Mauricia Ibáñez, que dio a luz en febrero a dos bebés a los 64 años. Ibáñéz se sometió a un tratamiento de fecundación en Estados Unidos, después de que la Junta de Castilla y León le retirara en 2014 la custodia de su primogénita, concebida por el mismo procedimiento, por desamparo, algo que ella niega. La noticia ha generado una enorme polémica: por la edad de la madre, por la retirada de la custodia de la primera hija y porque Mauricia fue incapacitada laboralmente por un trastorno psicológico.

Ambos casos inciden en dos puntos relevantes que afectan a la maternidad actual: los avances de la ciencia y el retraso de la edad de maternidad de las mujeres occidentales. España es, junto con Italia, el país de la Unión Europea donde las mujeres son madres más tarde (30,6 años). Este hecho, que es patente en las consultas de ginecología, en las puertas de los colegios y en la proliferación de las clínicas que ofrecen tratamientos de fecundación, es aún más claro si analizamos, por ejemplo, los datos de las últimas décadas en nuestro país. De los 25,2 años de edad media para tener el primer hijo del año 1975 (primer dato disponible en el INE) a los 30,6 de 2014 (último dato), la evolución parece imparable.

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