Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Desactivada la cámara anti Trump de Shia LaBeouf

El Museum of the Moving Image, que alojaba la instalación del actor, la ha retirado este viernes alegando que se ha convertido en "un foco de violencia"

Shia LaBeouf, el segundo por la izquierda, junto a un grupo de ciudadanos en su instalación el pasado 27 de enero, en Nueva York.
Shia LaBeouf, el segundo por la izquierda, junto a un grupo de ciudadanos en su instalación el pasado 27 de enero, en Nueva York.

El museo neoyorquino que lleva alojando la instalación de Shia LaBeouf desde el 20 de enero de 2016, el mismo día que Donald Trump tomó posesión de su cargo como presidente de Estados Unidos, ha decidido este viernes retirarla. El Museum of the Moving Image ha alegado que la cámara anti Trump del actor, de 30 años, se ha convertido "en un foco de violencia". 

La webcam de la instalación, llamada He Will Not Divide Us, ya no funciona en su página web donde, hasta hace cuatro horas, emitía en directo. "La instalación ha creado un serio y permanente peligro para la seguridad pública del museo, sus visitantes, su personal, los residentes locales y las empresas", ha afirmado el museo en un comunicado. 

De hecho, el propio Shia LaBeouf ha protagonizado durante las tres semanas que ha durado su proyecto varios incidentes violentos. El pasado 27 de enero fue detenido por la policía por agredir a un viandante que le increpó. Además, tuvo una actitud muy agresiva con otra persona que, al parecer, le dijo que "Hitler no hizo nada malo", algo que afectó especialmente al intérprete porque es judío, como dijeron en la cuenta oficial de He Will Not Divide Us en Twitter. De momento, el intérprete no ha dicho nada de la retirada de la cámara de este viernes. 

"Si bien la instalación comenzó siendo algo constructivo, se deterioró notablemente después de que uno de los artistas fuera arrestado en el mismo lugar, lo que provocó en última instancia que se haya llegado a esta situación", explica el museo en el comunicado, que asegura que este suceso obligó a que hubiera policías patrullando el lugar las 24 horas del día. 

Los vecinos se han quejado de sus "ruidosos" visitantes y han asegurado que vagaban por sus porches "orinando y fumando marihuana", según afirmó la junta local y como recoge el portal web estadounidense de noticias Page Six. "¿Por qué no ponen la cámara dentro del museo?", se preguntaba el director de la junta local, Florence Koulouris.