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¿Qué le falta a la vacuna contra el VIH de Sudáfrica?

Si funciona, el tratamiento entrará en el mercado antes de lo que pensamos y formará parte de la vacunación infantil

Una paciente se somete al test del VIH.
Una paciente se somete al test del VIH. Banco Mundial

Ha comenzado en Sudáfrica el mayor y más avanzado ensayo de una vacuna contra el VIH. En el centro del mismo se sitúa un diminuto pinchazo que puede convertirse en la vacuna experimental más potente jamás conseguida contra el virus. Si funciona, podría como mínimo reducir a la mitad la posibilidad de contagio. En caso de demostrarse, que la vacuna tiene un 70% de efectividad, en su primera década podría reducir las infecciones de VIH casi en un 50% en países de ingresos medios y bajos, según los modelos matemáticos publicados a comienzos de este año en la revista PLoS ONE.

“El hecho sigue siendo que la epidemia del VIH está aún, en muchos aspectos, fuera de control y, en esencia, Sudáfrica experimenta más infecciones que cualquier otro país”, señala Anthony Fauci, director del Instituto Nacional Estadounidense para la Alergia y las Enfermedades Infecciosas. “Una vacuna segura y eficaz podría ser el último clavo en el ataúd del VIH”.

Ensayos con una vacuna nueva y mejorada

El ensayo HVTN 702, presentado públicamente esta semana, comenzó a atraer a los primeros participantes en octubre. A lo largo de 20 meses, aproximadamente la mitad de ellos, residentes en 15 poblaciones distintas del país, recibirán la vacuna activa. La otra mitad, recibirá un placebo.

La inyección es una variación de la única vacuna contra el VIH que ha mostrado resultados modestos. En 2009, investigadores tailandeses descubrieron que, aunque una vacuna contra el VIH probada en el país había dado en principio una eficacia del 60%, su protección caía rápidamente al 31% en un plazo aproximado de dos años. Esto significaba que la vacuna era demasiado débil para comercializarla. Pero los investigadores sudafricanos esperan haber aprendido del ensayo tailandés y han formulado la HVTN 702 no solo para luchar contra cepas de VIH encontradas en Sudáfrica sino también para conseguir algo más potente.

La vacuna común contra la polio funciona de un modo muy parecido a esta

Una de las investigadoras principales, Linda-Gail Bekker, del Centro Desmond Tutu contra el VIH, perteneciente a la Universidad de El cabo, afirma que la vacuna sudafricana contiene un nuevo adyuvante, un ingrediente empleado para estimular respuestas del sistema inmune, que le dará “voema” [vigor] añadido. La farmacéutica GlaxoSmithKline también ha proporcionado una dosis de recuerdo que se administrará a los participantes un año después, para aumentar la potencia.

La vacuna contiene proteínas artificiales creadas para “parecerse” al VIH, aunque no son de hecho infecciosas. Los científicos esperan que estas impostoras engañen al cuerpo de los voluntarios para que produzca anticuerpos, las proteínas que usa el cuerpo para luchar contra bacterias o virus como el VIH.

La vacuna común contra la polio funciona de un modo muy parecido. El objetivo de ambas es intentar engañar al cuerpo y hacer que luche contra una infección inexistente, con la esperanza de que, si más adelante la persona se contagia del virus, el cuerpo esté preparado para luchar contra él. Transcurridos 20 meses, los investigadores compararán las tasas de infección de VIH entre ambos grupos, para ver si la vacuna experimental ha funcionado. Después se hará un seguimiento durante otros 18 meses, para ver si la posible protección que haya ofrecido contra el VIH se mantiene en el tiempo.

Podría forma parte de la vacunación escolar en el futuro

Si de aquí a 2021 se ha demostrado que la vacuna reduce las tasas de infección por VIH al menos en un 50%, podría estar disponible en el sur de África, y pronto la seguirían otras regiones.

Glenda Gray, también investigadora principal y presidenta del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, afirma que, si la vacuna es eficaz en adultos, se efectuarán estudios de menor tamaño y menor duración que permitan a los científicos determinar si funciona también para otros grupos, como los adolescentes.

“El mejor lugar para [administrar] una vacuna contra el VIH sería con la vacuna del VPH [papilomavirus humano] en un programa de vacunación en colegios. Nuestro programa escolar está bien establecido y ya incluye la vacuna del VPH. La idea sería inyectar las dos en un solo pinchazo”, afirma Gray.

Pero advierte de que los fabricantes de la vacuna, las farmacéuticas GlaxoSmithKline y Sanofi, tendrían que ser capaces de producir millones de dosis. “Primero necesitamos una vacuna que funcione”, afirma.

Los investigadores ya hacen planes para el futuro. El Consejo de Control de Medicinas, organismo regulador de los medicamentos sudafricano, recibirá informes durante el ensayo. Fauci afirma: “Estamos colaborando con las empresas para que dispongan de suficientes datos para transmitirles a las autoridades reguladoras de Sudáfrica, y quizá incluso de otras partes del mundo”.

Información publicada originalmente en Bhekisisa, la sección sobre salud del periódico sudafricano Mail & Guardian y con la que Planeta Futuro mantiene un acuerdo de colaboración.

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