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Riqueza cultural y tolerancia para un Camerún turístico

El país centroafricano impulsa la afluencia de visitantes subrayando su patrimonio natural

Actuación de un grupo étnico con motivo de la visita de Taleb Rifai, Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, a las jornadas 'Mujeres, deporte y turismo'. Ampliar foto
Actuación de un grupo étnico con motivo de la visita de Taleb Rifai, Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, a las jornadas 'Mujeres, deporte y turismo'.

Camerún se describe desde la llegada como "una África en miniatura". Presume gracias a su geografía diversa. El país centroafricano, de extensión parecida a la de España, abarca zonas de costa, selva y sabana. Su mapa estirado multiplica los puntos cardinales, comprendiendo los cuatro habituales más el extremo norte o el litoral, entre otras nuevas orientaciones. Más de 250 etnias sellan su riqueza. Patrimonio del que hacen gala para atraer visitantes e impulsar un turismo aún minoritario.

¿Qué impide que sea masivo? La lógica lleva a pensar que a mucha gente le bastaría con pisar su suelo para cumplir el sueño de explorar el continente. Sin embargo, las infraestructuras, las complicaciones a la hora de otorgar el visado y el difícil acceso desde Europa o América provocan que la economía derivada del turismo no pase del 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB). Y que se calcule que, en el ejercicio de 2015, apenas 48.000 empleos se relacionen directamente con él. 124.000 contando los indirectos y con apenas un crecimiento de 3.000 previstos para este año.

También influye la falta de seguridad. El cinturón que comunica el norte del país con Níger o Nigeria y se extiende hasta el Mediterráneo vive bajo el terror de grupos yihadistas como Boko Haram. Contra estos factores negativos y resaltando la unidad, la tolerancia y la pluralidad de opciones se habló en el encuentro Mujeres, deporte y turismo. Actos deportivos femeninos y promoción de destinos africanos, que tuvo lugar en Yaoundé, la capital. Autoridades camerunesas y Taleb Rifai, el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT) dialogaron sobre las posibilidades que ofrece el país. “Camerún en particular y África en general tienen las bases para ser un destino multitudinario: cultura y herencia natural”, subrayó Rifai en una de sus alocuciones.

La economía derivada del turismo no pasa del 2,4% del Producto Interior Bruto

“Crecer es importante. Pero también hay que aprender de los errores de otros. Hay que proteger el patrimonio y la herencia”, añadió el secretario general. Los desafíos para este cambio, para un impulso que aún resiente la indecisión del turismo, es modificar la percepción de Camerún en el exterior. “No me creo que Camerún proyecte una mala imagen. Es mentira. No hay que decir ‘Camerún es seguro, venid’ sino relatar historias, contar lo que has vivido. Hay un talento inmenso aquí que se desconoce. Cuando sueltas un ‘no viajes allí’ no estás castigando a los de allí sino a la gente de aquí”, apostillo el secretario general desde el salón de actos del hotel Hilton de Yaoundé, donde se celebraron las jornadas.

Un PIB de 27.130 millones de euros en 2015 y un pronóstico de crecimiento mínimo para 2017, según datos del Banco Mundial, no ayudan para acometer reformas. La celebración de la Copa Africana de las Naciones de Fútbol Femenino ha pretendido ser un estímulo, al menos para los ocho países del continente que jugaban el torneo. Definido por Rifai como “el petróleo que nunca se acaba”, el turismo en el país lleva intentando remontar varios años. Sin respuesta convincente. Entre los asistentes a las jornadas se hablaba de Sudáfrica —que ha sabido aprovechar el tirón de la Copa del Mundo de 2010, aunque ya tenía un flujo constante a sus playas y espacios naturales— o Marruecos, puerta de entrada a África, accesible y con un exotismo embriagador de bazares y desiertos explotados desde hace décadas.

La arbitrariedad del turismo, en cualquier caso, no acepta previsiones a largo plazo. Miremos Túnez o Egipto, antaño grandes destinos mundiales y desde hace unos años en decadencia por la inestabilidad política y el riesgo de atentados, a pesar de contar con algunas de las mayores maravillas del mundo. En este sentido, Camerún puede hacer gala de la solidez en su República, dirigida desde 1982 por Paul Biya. A eso se le sumó publicitar el terreno como seguro y, sobre todo, como una nación unida contra la violencia y contra cualquier tipo de discriminación étnica o de género. Aunque no acompañen las corrupciones policiales a pequeña escala (conocidas en el argot como mordidas) ni leyes que condenan la homosexualidad con hasta cinco años de prisión.

Actuación de un grupo étnico en Camerún. ampliar foto
Actuación de un grupo étnico en Camerún.

“Le digo al presidente, al ministro: el turismo es crucial. Me alegra saber que es uno de las cinco fuentes de ingresos del país”, declaró Rifai. Las otras cuatro, según lo expuesto por el Banco Africano de Desarrollo, se refieren al sector secundario, empujado por el tratamiento de petróleo, el terciario o el primario, con exportaciones de cacao o banana. Camerún, por su ubicación, es “muy especial”. “Está en el corazón de África y representa su esencia. Espero que se genere optimismo. Lo importante es que se refuerce la forma de ver la vida, que se expulse a aquellos que quieren destruirla. No hagáis que nada os desespere”, continuó el Secretario General de la OMT en relación a los problemas terroristas de la zona, que mantienen a decenas de miles de refugiados en el norte procedentes, mayoritariamente, de Nigeria, según denuncias de Médicos Sin Fronteras.

¿Qué se esperaba del acto?, preguntaron algunos de los asistentes. Para el ministro de Turismo, Bello Bouba Maigari, la visita de Taleb Rifai constituye un indicador de optimismo y confianza. “Hay voluntad política para impulsar el deporte y el turismo”, alegó. En paralelo con el campeonato femenino de fútbol, los dirigentes no quisieron olvidar la relevancia de la Copa y el papel de sus jugadoras: “El torneo es muy inspirador y muy seguido por la población”, sostuvo el primer ministro Philémon Yang.

No hay que decir ‘Camerún es seguro, venid’ sino relatar historias, contar lo que has vivido

Taleb Rifai, secretario general de la OMT

Para Marie Thérèse Abena Ondoua, ministra de la Promoción de la Mujer y la Familia, “la participación de la mujer no solo en el deporte sino también en la política es ya un hecho”. “Hay que impulsar la participación de ambos sexos en todos los ámbitos. Eso eliminará la discriminación”, apuntó. “En el fútbol hemos visto que se anima igual a hombre que a mujeres, porque no hay diferencia de sexos a la hora de darle espacio al deporte”.

Al hilo del tema principal, que unía al empoderamiento de las mujeres con el deporte y el turismo, apareció uno de los conceptos que más se celebran hoy en cualquier rincón: el turismo responsable. Con quejas de grandes ciudades europeas por la afluencia masiva de visitantes y su comportamiento o limbo legal en cuestión de hospedaje, se habló de regular las llegadas de acuerdo a las posibilidades del país y al cuidado medioambiental.

“Sin turismo a secas no hay turismo ‘responsable”, expresó Rifai. “Hay que identificar los sitios, las necesidades, y darles protección. El trabajo debe ser conjunto con el ministerio de Medio Ambiente”, agregó mientras se refería a “saber” de qué aeropuertos se dispone antes de emprender obras que “no sirvan para nada” sino crear un legado. “Cuando vamos a ciertos países no lo hacemos por casualidad”, señaló por fin Rifai, “y nos llevamos mensajes. Los de aquí están claro: eres bienvenido y te vas a encontrar con mucha diversidad y riqueza”.

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