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El renacimiento de Hope

Un niño nigeriano, a punto de morir por desnutrición, fue acogido por una activista danesa

Dos meses después, asombra a todos con su sonrisa y buen estado de salud

Fotos de Hope compartidas por la activista que lo rescató.

Hope era un niño nigeriano que apenas podía mantenerse de pie. Sus padres lo habían abandonado convencidos de que estaba embrujado. Tenía tan solo dos años cuando Anja Rinnggren Lovén, una activista danesa y fundadora de la ONG African Children's Aid Education and Development Foundation lo encontró y decidió acogerlo.

"Cuando abracé por primera vez a este niño estaba segura de que moriría. Cada respiro era una lucha, y no quería que muriera sin un nombre, sin dignidad, por eso le puse Hope", aseguró Anja. Ese nombre no solo significa esperanza, sino que también es el acrónimo en inglés de Help One Person Everyday, que, traducido al español sería: ayuda a una persona cada día.

Tras ser encontrado, el niño fue trasladado a un hospital, y al poco tiempo a un hogar de niños en el que pudo recuperarse. Allí lo desparasitaron y recibió transfusiones diarias mientras le daban una dieta especial. Tras una fuerte campaña solidaria en redes sociales, la ONG recibió un millón de dólares en donaciones de todas partes del mundo. Dos meses después, y acompañado de 35 niños y niñas que considera como sus propios hermanos, su condición es estable, se alimenta con normalidad y asombra a todos con su sonrisa.