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Las deudas de Michael Jackson atenazan a sus hijos

En peligro los 1.000 millones que Prince, 19 años; Paris, 17, y Blanket, de 14, deben recibir al cumplir los 30 años por las deudas con el fisco de su padre

Michael Jackson durante una de sus actuaciones.

Incluso después de muerto, a Michael Jackson le persiguen las deudas. Da igual que lleve más de seis años muerto. O que sus abogados hayan cerrado la venta millonaria del 50% del catálogo que tenía en Sony/ATV con la música de los Beatles. El rey del pop ha conseguido desde la tumba más de 895 millones de euros para su patrimonio, el artista que más recaudó el pasado año según la revista Forbes. Pero nada parece suficiente frente a las deudas que le persiguieron en vida, después de muerto y que ahora amenazan la herencia de sus hijos.

Prince, 19 años; Paris, 17, y Blanket, de 14 deberían recibir más de 1.100 millones de euros al cumplir los 30 años, parte de la herencia que les corresponde de un padre que revolucionó el mundo de la música y cuyas canciones siguen siendo oro para los oídos y para el bolsillo. Pero su fortuna se la puede llevar el viento o mejor dicho, las deudas, especialmente esas que Jackson contrajo con el fisco y que no acaban de desaparecer.

En Londres, el periódico The Sun habla de una deuda con Hacienda que todavía supera los 700 millones de euros. En California, el famoso Rancho Neverland sigue todavía en venta sin visos de un comprador en breve especialmente dado su elevado precio que ronda los 90 millones de dólares. La prensa también habla de otras deudas por valor de más de 380 millones de euros que incluyen demandas como la que interpuso este mes la casa de abogados británica Atkins Thompson por impagos que ascienden a 180.000 euros.

La enormidad de la deuda contradice el resto de las informaciones que hablan de la gran fortuna amasada por el hombre del guante tras su muerte. Es cierto que a su muerte sus ingresos se multiplicaron gracias a obras como el documental This Is It o el espectáculo que le dedicó el Circo del Sol y que todavía permanece en las carteleras de Las Vegas. Además están los constantes ingresos de su catálogo musical sin que Jackson, fallecido en 2009 por culpa de una sobredosis que le fue administrada, esté ahí para seguir gastando por encima de sus posibilidades.

Pero según diversas fuentes, la deuda fiscal permanece y en estos años la pelota no ha hecho más que aumentar. De hecho del último gran negocio que lleva el nombre de Jackson, de la venta del 50 por ciento que tenía del catálogo Sony/ATV una decisión que le reportará a sus herederos 670 millones de euros, Hacienda les reclama otros 89 millones de euros. Como aseguró a la prensa alguien cercano a esta herencia que prefirió no dar su nombre, la deuda es tal que los hijos de Jackson no verán el dinero que tendrían que recibir a los 30 años ni en pintura.

Hay otra pieza perdida en esta herencia. Se trata del Oscar a mejor película de Lo que el viento se llevó que el cantante de Thriller adquirió en 1999 por 1,39 millones de euros. Tras la muerte de Jackson, la estatuilla que ahora pertenecería a sus hijos desapareció y su búsqueda ha sido infructuosa. “Nos gustaría recuperarlo porque pertenece a los hijos de Jackson y mantenemos la esperanza de que en algún momento aparecerá”, resumió optimista Howard Weitzman, uno de los abogados de la familia.