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Adele ahora come césped

La cantante y Ellen DeGeneres gastaron una divertida broma a un grupo de empleados de una famosa cadena de zumos

Más allá de ser una cantante con una voz potente, Adele también tiene un gran sentido del humor. Con Jimmy Kimmel interpretó su éxito Hello al ritmo de instrumentos infantiles. Con James Corden se animó a vociferar sus temas dentro del coche. Pero ahora con Elle DeGeneres la intérprete británica ha ido más allá. Adele accedió a hacerle una broma en la que actúa como una diva excéntrica ante un grupo de empleados de Jamba Juice, una famosa cadena de zumos estadounidense.

Al principio del vídeo, que colgó DeGeneres en su canal de Youtube, se puede ver a la supuesta asistente de Adele anunciar a los trabajadores de la tienda que la intérprete de Someone Like You está a punto de llegar y les pide que la traten como a un cliente común y corriente. Mientras tanto Adele, que tiene un pinganillo, espera las indicaciones de la presentadora.

“Quiero un Jumble Juice”, dice la actriz. “¿De qué tamaño?”, le pregunta uno de los trabajadores. Y es aquí cuando empiezan las bromas. “Pues quiero uno grande pero en un vaso pequeño”. “¿Un grande en un vaso pequeño?”, repite desconcertado el empleado, quien no quiere enfadar a la artista y le ofrece la opción de verter el contenido del jugo grande en dos vasos pequeños. “No, uno grande en un pequeño”, le repite Adele. Ella intenta excusarse por sus excéntricas solicitudes explicándole que en Inglaterra no tienen ese tipo de jugos.

Adele en el programa de Ellen DeGeneres.

La broma continúa y ella le pide que le explique todas las opciones del menú. Después de decirle que ninguna le gusta, empieza a contar mentalmente cuántas personas tiene en su equipo de trabajo para comprarles un zumo. Pero de pronto, cambia de tema y pregunta si tienen grama de trigo. El empleado le muestra la maceta y ella coge unas tijeras de su bolso. “Puedo cortar un poco”, le pregunta mientras parte un pedazo de pasto. Los empleados sorprendidos no saben qué hacer y se ríen perturbados ante la imagen de Adele comiéndose la grama. “Me siento como un ciervo en un bosque”, dice la cantante.

DeGeneres desde el estudio le da otra indicación. Debe pedirle a su supuesta asistente que le cepille el cabello. La intérprete que en todo momento se mostró seria abrió de nuevo su bolso y sacó una pequeña botella de Amaretto. Uno de los tres trabajadores ya no aguanta más la risa y suelta una carcajada, mientras su compañero le dice que él no puede añadir el licor en el smoothie. “No hay problema lo tomó aquí mismo”, le responde y le da un trago a la botella.

Cuando llega el momento de pagar Adele vuelca todo su bolso sobre el mostrador. Dentro tenía esposas, cuchillos, papel higiénico. “¿Cómo puedo pagar?”, dice mientras cuenta las monedas. “¿Tengo que pagar. Soy una celebridad?”, lanza. “Podría preguntarle al mánager si se lo puede llevar gratis”, le responden. Y es en este momento cuando la estrella le confiesa que han sido víctimas de una broma para el programa de Ellen DeGeneres. Los empleados atacados de risa se relajan y ella sonríe para la cámara oculta.

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