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¿En qué consiste Alphabet más allá de Google?

Neurociencia, robótica y otros proyectos que podrían dominar el mundo conforman la compañía más cotizada en bolsa

Ilustración de Alphabet: la empresa antes conocida como Google

Este martes se hacía pública la noticia de Alphabet, la multinacional que engloba a Google como la compañía más cotizada en bolsa del mundo. Por primera vez desde 2011 una empresa superaba a Apple y, aunque esto no signifique que sea la más grande ni la que más beneficios tiene, se convertía en la más valiosa para los mercados con un valor de 625.000 millones de dólares.

Desde que en octubre del año pasado Google se renombrara como Alphabet el mapa de la empresa quedó divido en un total de ocho subsidiarias diferentes. De todas ellas, la más grande y exitosa es Google –que engloba a YouTube o a Android– pero las otras siete abarcan la exploración espacial, la domótica o hasta la genética. La enigmática 'X', por ejemplo, desarrolla proyectos de inteligencia artificial, robótica o coches que se conducen solos y otras, como Calicon, buscan alargar la vida del ser humano y experimentan con tecnologías como la optogenética, que permite controlar diferentes áreas de nuestro cerebro con un haz de luz. Hacemos un repaso por las subsidiarias de Alphabet que han contribuido a hacerla la compañía más valiosa y que, en un futuro, puede que la conviertan también en la más poderosa. 

Nest Labs. Por un hogar autómata

Hace tiempo que soñamos con que el frigorífico nos haga la compra, y por lo tanto, que la domótica triunfe. Google adquirió Nest en 2014 con la intención de entrar de lleno en el Internet de las cosas y apostó fuerte por ello: pagó más de 3.200 millones de dólares y puso al frente nada menos que a dos exempleados de Apple, Tony Fadell y Matt Rogers. Hasta el momento, esta subsidiaria del gigante tecnológico solo ha lanzado tres productos al mercado: Nest Thermostat, un termostato; Nest Protect, un detector de humos y Nest Cam, una cámara de seguridad. Todos ellos, se pueden controlar cómodamente desde nuestros smartphones. Pero, como si de una distopía se tratase, la tecnología se volvió en contra de sus usuarios hace apenas dos semanas. Debido a un fallo al actualizar el software, los termostatos dejaron de funcionar varios días hasta que la empresa publicó una solución y a continuación, una nueva actualización del programa que los controlaba. Todo esto ocurrió en plena ola de frío en EE.UU., así que los usuarios ardieron de ira contra Nest y contra Google. 

X: la inteligencia artificial es posible

Con este nombre de “supervillano” y sin disponer siquiera de página web, es la subsidiaria de Alphabet que más teorías cospiranoicas despierta. Conocida anteriormente como Google X, más que una empresa, se trata de un laboratorio de ideas sobre robótica o inteligencia artificial en el que sus proyectos Moonshosts, a veces trascienden, y otras no. Entre ellos están las Google Glasso el coche auto pilotado que, aunque se fueron desinflando, tuvieron una atención mediática significativa. Otros de sus moonshosts han sido el proyecto Loon, centrado en el lanzamiento de globos aerostáticos para hacer llegar Internet a áreas rurales; o el proyecto Wing, similar al que propone Amazon de utilizar drones para enviar paquetes. Sin embargo, pocos realmente trascienden y a Google no parece importarle demasiado todas las leyendas urbanas alrededor de la empresa.

Calico, el milagro de la optogenética

California Life Company (Calico) es la empresa de Google centrada, según sus propias palabras, en "la salud, el bienestar y la longevidad". Su CEO y alma de la empresa es Arthur D. Levinson, uno de los hombres de negocios más importantes del mundo. En el momento de fundarse Calico no sólo era CEO de la empresa Genentech, considerada la primera compañía biotecnológica de la historia, sino también el presidente delegado de Apple. Con este currículum, Calico es una de las apuestas más fuertes –y algo enigmáticas– de Google.

En su plantilla cuenta con genetistas, médicos, biólogos y numerosos centros de investigación en los que estudian enfermedades neurodegenerativas y otras como el cáncer. Pero lo que más llama la atención de Calico es su interés por la optogenética, una tecnología nombrada como revolucionaria por la revista ‘Science’ que conjuga la ingeniería genética y la óptica y que, mediante láseres o impulsos de luz, puede activar o desactivar determinadas neuronas de nuestro cerebro. Suena complicadísimo y efectivamente lo es, pero en laboratorio ya ha sido capaz de que ratones ciegos recuperaran la vista, de bombear la sangre de un corazón enfermo al ritmo de la luz y se perfila como una de las curas contra el Alzheimer. Claro que los científicos también han conseguido algo que, en las manos equivocadas, puede suponer un problema: borrar o sustituir recuerdos.

 Verily, salud del nuevo milenio

Es la compañía de Google de más reciente creación. Hasta el año pasado, cuando se reorganizó Google como Alphabet, era una rama de Google X llamada sencillamente Life Sciences, centrada en crear productos tecnológicos para mejorar la salud y la calidad de vida de enfermos. Entre sus proyectos más conocidos están las lentillas que, mediante un circuito interno, controlan la cantidad de glucosa en sangre y que pueden ser utilizadas por diabéticos.

 Google Fiber: telefonía rápida y barata

Si algo puede hacer que Google no dependa absolutamente de nadie es que proporcione su propio acceso a Internet. Y eso pretende hacer con Google Fiber. Si el proyecto está aún en ciernes con menos de 130.000 suscriptores, allí donde se instala promete una velocidad de 1000 megas por segundo. Aunque la expansión de Google Fiber va para largo (en EE.UU. la instalación de su fibra óptica hasta ha sido acusada de tapar alcantarillado y provocar inundaciones) será interesante ver cómo influye en el mercado de la telefonía y si va por la misma senda que su servicio Google Voice, que ofrece llamadas a larga distancia a precios económicos.

GV y Google Capital o la salvación de las star ups

Aunque se trate de dos empresas diferentes, la finalidad de Google Capital y Google Venture viene a ser muy parecida: invertir en otras empresas. Mientras que Google Venture (ahora llamado sencillamente GV) es un fondo capital-riesgo para ‘startups’ que están arrancado, Google Capital lo hace con aquellas que ya llevan años en funcionamiento y necesitan una inyección de dinero para ampliar su negocio.

GV gastó en 2015 un total de 425 millones de euros y entre las dos han invertido o comprado decenas de empresas de diversos campos. Google escoge las empresas que además, le pueden servir de algo. Así, ha invertido en la compañía de realidad virtual Envelop VR, en Uber (unos 230 millones de euros), ha adquirido la app Waze que controla el tráfico, otra app llamada Pindrop que sirve para identificar llamadas, y Orbital Insight, una empresa espacial que hace fotografías satélite de la tierra y con las que se podrían encontrar fuentes de petróleo.

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