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África: el reto de mantener las esencias y desarrollar el turismo

Inversores, políticos y empresarios se reúnen en Fitur y buscan estrategias para recuperar la caída de la industria por culpa del terrorismo y el ébola

“El mensaje que intentamos lanzar es que el desarrollo del turismo en el continente pasa por poner en valor lo propio; no tiene sentido copiar otras fórmulas porque quien lo visita busca su autenticidad”. Políticos y empresarios reunidos en el Foro de Inversiones y Negocios Turísticos en África (Investour) comparten, en líneas generales, esta afirmación de Luis Padrón, director de Casa África, uno de los organizadores del evento.

El turismo es una potente arma para el desarrollo que, en el caso africano, ha de ser usada con especial cuidado para mantener equilibrada la balanza entre crecimiento y sostenibilidad, ya que si se destruye la esencia del continente, el destino perdería prácticamente todo su valor, advierten los expertos.

Por eso, los coloridos pabellones africanos que pueblan el pabellón número seis de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur), así como los principales representantes de sus países, hacen hincapié en la cultura, la naturaleza, la diversidad… Pero, a la vez, tratan de desarrollar una industria que ponga al continente sobre el mapa de los destinos, de aumentar la conectividad, de mejorar las infraestructuras. “Los turistas quieren conocer nuestra cultura, pero también tener agua corriente, electricidad, buenas carreteras”, explica Elizabeth Ofosy-Adjare, ministra de turismo de Ghana.

Ofosy-Adjare exhibe con orgullo la lista de cadenas internacionales hoteleras que se van asentando en el país —Ibis, Holliday Inn, Marriot...— y explica cómo, con su colaboración, la población del país se beneficia de los servicios y los puestos de trabajo que se crean a su alrededor. "Los gobiernos tenemos que ser los facilitadores para que el sector privado pueda desarrollarse", asegura.

Fatuma Hirsi, secretaria principal de Turismo de Kenia, uno de los destinos estrella del continente, pone como ejemplo al esta industria como desencadenante de mejoras en cadena en prácticamente todos los ámbitos: “Nuestra red sanitaria se está beneficiando del turismo. También la agricultura, que es una de las principales industrias del país y se beneficia de los visitantes que vienen demandando comida”.

El continente y su desarrollo gracias al turismo está sufriendo el terrorismo de algunas zonas en forma de descenso de visitantes, a lo que se suma el estigma del ébola. Según los datos de la OMT, el año pasado cayó un 3%, cuando la previsión era de un crecimiento. Recibió en 2015 unos 60 millones de turistas, 5% del turismo mundial, algo que  género 36.500 millones de euros. “Para los próximos años prevemos que la tendencia volverá a ser al alza”, asegura Elcia Grandcourt, responsable de la oficina de la Organización Mundial del Turismo (OMT) en África. Entre estas cifras hay modelos muy distintos, como los de un turismo más masivo que ha caracterizado al norte del continente, muy afectado por la inestabilidad mundial u otros como el de Botswana o Kenia, que son ejemplo para Grandcourt de turismo sostenible.

Los africanos, cuenta Greg Bakunzi, director de Amahoro Tours, con 15 años de experiencia en Rwanda, empiezan a ver los beneficios de esta industria. “Donde va el turismo, las comunidades mejoran. No solo porque viene dinero del extranjero, sino porque se esfuerzan en prestar mejores servicios, en conservar su territorio para que sea atractivo. Así que el turismo, definitivamente, trae también sostenibilidad”.