La amante periodista de David Bowie cuenta su relación

Mary Finnigan relata la vida del músico antes de ser famoso

Cuando David Bowie aún vivía en el barrio de Brixton, uno de los más alternativos de Londres, no se imaginaba que iba a ser fuente de inspiración de casi una docena de biografías, algunas autorizadas y otras, la gran mayoría, no. A este suculento negocio de contar la vida de este camaleónico cantante británico se ha unido ahora Mary Finnigan, expareja del músico. Un reto difícil teniendo en cuenta que ya se ha hablado hasta el cansancio de su vida sexual, su relación con las drogas y su trayectoria musical. Sin embargo, para Finningan, que es periodista, todavía queda una historia en el tintero, la de la relación del también conocido Duque Blanco con el suburbio de Beckenham al sudeste de Londres.

Bajo el título de Psychedelic Suburbia: David Bowie and the Beckenham Arts Lab, que saldrá publicado este viernes en el Reino Unido, la autora narra el momento en que ambos se conocieron e incluso el día que Bowie le hizo escuchar por primera vez el éxito Space Oddity.

La contracultura

“Él había terminado con su novia y vivía en casa de sus padres. Me dijo que se sentía un compositor y cantante radical, pero que su mánager lo quería convertir en un ídolo del pop. Además estaba arruinado. Entonces le pregunté si podía pagar cinco libras y, así pasó de ser un desconocido a vivir conmigo”, cuenta la periodista en el libro.

Y es que aquel primer encuentro casual en 1969 terminó en una relación que ese mismo año levantó el laboratorio de arte Beckenham, en el que se promovían los ideales de la contracultura. Este experimento culminó con un festival, al que más tarde Bowie dedicó el tema Memory of a Free Festival. Según la autora, el haber vivido en los suburbios de Londres le permitió al cantante escribir temas que representan la vida auténtica.

Fue también en esta época en la que según Wendy Leigh, autora de Bowie, el músico se hizo adicto a ligarse a la élite gay de Londres. Y aunque el intérprete nunca ha negado que durante su juventud la promiscuidad fue parte de su vida, enterarse de ello fue para Finnigan algo “horrible”. “Descubrir que él siempre había sido bisexual y poliamoroso fue terrible”, aseguró a The Times.