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La innovación se sale del mapa

Unicef utiliza la tecnología móvil para mejorar la vida de los niños. En todo el mundo existen ahora unos 270 proyectos en desarrollo

En un mapa interactivo que se actualiza casi a diario, Unicef da cuenta de cómo aprovechan la tecnología móvil y el uso de la información en tiempo real para mejorar la vida de los niños en todo el mundo. A día de hoy se desarrollan 270 proyectos y hay muchos más en fase piloto o incluso tomando forma en la cabeza de sus creadores. Casi siempre hay un teléfono móvil muy básico implicado y un tráfico de datos más lento de lo que toleraríamos en los países desarrollados, pero estas herramientas, usadas con altas dosis de creatividad, son suficientes para solucionar problemas de salud, educación, infraestructuras, logística o educación.

La clave es facilitar el acceso de información a las poblaciones vulnerables que de esa manera podrán tomar las mejores decisiones sobre asuntos claves para su supervivencia.

Veamos algunos ejemplos:

1. Uganda

UReport es un sistema de intercambio de información en tiempo real por SMS que tiene como objetivo mejorar la comunicación entre los líderes de las comunidades y sus miembros más jóvenes. La meta es implicar y comprometer a la juventud para conseguir cambios positivos en el entorno de la comunidad. La red, creada en mayo de 2011 ha crecido rápidamente y ya cuenta con 250.000 miembros activos.

2. Kosovo

El mundo se ve diferente y mucho más claro cuando lo tienes dibujado en un mapa. Es por ello que la técnica de mapeo se emplea para hacer visibles y comprensibles aquellas partes de la realidad que han permanecido ocultas o que son difíciles de entender. En Kosovo se ha conseguido trazar las rutas de los microbuses públicos de Prístina con una tecnología de código abierto que recolecta los datos de los GPS de 16 líneas de autobuses. El proyecto, que se inició en enero de 2012, es el primer experimento para digitalizar la red de transporte público en todos los municipios de Kosovo.

3. Zambia

La habilidad que los jóvenes y adolescentes han desarrollado para buscar y encontrar todo tipo de consejos, recomendaciones y tutoriales en Internet ha sido aprovechada para crear un servicio de consejería de VIH y otras enfermedades de trasmisión sexual que está activo las 24 horas de todos los días del año. El servicio funciona a través de la aplicación UReport, creada en la Unidad de Innovación de Unicef, y las recomendaciones se envían por SMS para alcanzar a todos los jóvenes que no tienen tarifa de datos en su teléfono ni dinero para conectarse a Internet en un cibercafé.

4. Sudán del Sur, Uganda y Filipinas

Con el sistema RapidFTR (Rapid Family Tracing and Reunification) se ha facilitado el trabajo de las organizaciones humanitarias en lugares de desastre, pues esta app ayuda a encontrar con celeridad a los niños que han sido separados de sus familias. La aplicación móvil de código abierto registra información clave sobre la identidad de los niños, incluyendo una foto. Los datos se comparten en una base de datos central a la que tienen acceso todos los familiares con niños perdidos. Antes de RapidFTR esta información se obtenía rellenando varios cuestionarios en papel que consumían el doble de tiempo y reducían a la mitad las probabilidades de encontrar a los desaparecidos. Esta aplicación se empleó primero en los campos de refugiados de Uganda, luego en la crisis de desplazados de 2013 de Sudán del Sur y en Filipinas tras el paso del tifón Yolanda.

5. Uganda

Unicef ha metido en una maleta portátil todo un equipo multimedia cuya batería funciona con energía solar. Se llama MobiStation y viaja por escuelas, centros de salud y comunidades para distribuir información de calidad en diversos formatos. Dentro de este equipaje viajan comprimidos un ordenador portátil, un proyector, una cámara, un micrófono y otros accesorios que sirven de apoyo a la enseñanza en países en los que las escuelas rurales sufren de falta de libros de texto y altas tasas de absentismo de los profesores, y donde encontrar un enchufe para cargar una batería o una conexión a Internet es casi un milagro.

6. Zambia

Hasta hace muy poco se necesitaban 66 días para mandar un documento desde el noreste de Zambia a la capital, Lusaka. El Proyecto Mwana, que emplea la app RapidSMS, ha reducido ese tiempo a cero enviando y recibiendo los datos por SMS. Dichos datos eran a veces cuestión de vida o muerte, sobre todo si se trataba del resultado de un test de VIH que se enviaba desde un laboratorio a una comunidad rural. Gracias al Proyecto Mwana se ha incrementado el número de madres que reciben el diagnóstico de sus hijos casi en tiempo real. Además, se ha incrementado el número de nacimientos registrados en el país y el seguimiento sanitario de los bebés. Esta herramienta se va a aplicar a todo el sistema sanitario de Zambia.

7. Burundi

Solo un 3% de la población de Burundi tiene acceso al servicio eléctrico, que está concentrado en las zonas urbanas, y la mayoría usa como fuentes primarias de energía opciones peligrosas como el carbón, la madera o el queroseno. El Proyecto Lumiere funciona como un laboratorio para experimentar con fuentes de energía más seguras y rápidas que puedan ser instaladas en zonas aisladas del país. Uno de ellos es un generador de electricidad a pedales capaz de cargar cinco focos LED en veinte minutos. Otro proyectos son las luces portátiles LED Nuru.

7. Líbano

La unidad de investigación de Unicef busca métodos novedosos para que los niños desplazados de Líbano no abandonen sus estudios. El proyecto Pi4 Learning Program diseñado para ordenadores muy básicos pero también para ser usado sin Internet en una versión optimizada, permite impartir contenidos a alumnos de Primaria y Secundaria que han tenido que interrumpir su Educación para irse a los campos de refugiados.

8. Brasil

Unicef Brasil se ha asociado con una empresa local de videojuegos en un proyecto diseñado por los estudiantes de la Universidad de Sao Paulo que combina fútbol, tecnología digital e innovación. Su propósito es alfabetizar a los niños de las regiones más deprimidas del país. El perfil del niño candidato a educarse con esta herramienta es un chaval de entre seis y ocho años que viva en las regiones del noreste de Brasil, donde hay pocos recursos educativos.